El juego infantil y el psicoanálisis de niños

Por Sara Dweck

Hace poco más de un siglo que Freud descubrió el inconsciente y sus contenidos. Cuando escuchaba hablar a sus pacientes adultos se daba cuenta que ellos relataban sus conflictos y no tenían idea de las causas que los habían originado. También observó que todo el tiempo hacían referencia a situaciones de su infancia tanto en sus asociaciones como en sus sueños y fantasías.

Esto lo llevó a tratar de entender cada vez más lo que pasaba internamente en el inconsciente de sus analizandos. Invitó a sus discípulos y colegas a investigar cada uno en diferentes ámbitos y con distintos pacientes los procesos inconscientes. En todos los pacientes se repetía la misma situación, sin excepción alguna. Todos ellos asociaban sus síntomas de ese momento con alguna vivencia o fantasía infantil. Esto hizo que el foco de los reflectores empezara a dirigirse a tratar de comprender cómo funciona la mente infantil.

En una oportunidad, Freud observó a su nieto jugando con un carretel de hilo. Lo aventaba bajo la cuna y lo hacía desaparecer, luego el niño volvía a tirar del hilo hasta que el carretel aparecía. Era un juego repetitivo y parecía que el bebé disfrutaba mucho al hacerlo. Al mismo tiempo que jugaba emitía dos sonidos: “fort” y “da”, que significan “apareció- desapareció”. Freud infirió que ese juego estaba relacionado íntimamente para el niño con la aparición o la desaparición de su mamá. O sea que el pequeño recreaba una situación que era angustiante para él a través de “jugar activamente lo que vivía pasivamente” en la ausencia de su madre.

Por otra parte Max Graf, un discípulo de Freud, analizó a su hijo de cinco años porque el niño comenzó a sufrir diferentes «fobias» (temores): temor a que lo mordiera un caballo, miedo a las carretas tiradas por caballos (que era el transporte que se usaba en Viena en esa época), temor a salir a la calle, junto con otros que se fueron agregando. Éste fue el primer análisis infantil en la historia del psicoanálisis. Freud fue el supervisor del caso. Tuvo la ventaja de que el niño le contaba al padre todas sus fantasías y sus sueños, además jugaba con él y dibujaba.

Las conclusiones a las que llegó Freud fueron muy importantes para comprender por qué el pequeño comenzó a sufrir esos síntomas, que anteriormente no había tenido. Infirió que la sexualidad infantil y sus derivados estuvieron presentes tanto durante el desarrollo normal del niño como en la aparición de la enfermedad. Luego, Freud elaboró las etapas psicosexuales del niño para entender cómo los deseos y fantasías se mueven dentro de la mente, la conducta y la vida en general de los seres humanos, desde la infancia hasta la vejez.

Freud nunca trató niños, siempre fue psicoanalista de adultos. Fue Melanie Klein quien, al observar a su hijo y a sus primeros pacientes niños, descubrió la riqueza de los símbolos y las fantasías en la mente infantil. Es ella quien inaugura y sistematiza el psicoanálisis infantil tal como lo conocemos y trabajamos desde esa época hasta la actualidad. Ella propuso una terapia de juego como técnica para el trabajo con niños.

El juego es, para los niños y también para los adultos, un lenguaje difícil de descifrar debido a que para poder entenderlo se tienen que comprender al mismo tiempo múltiples símbolos que se incluyen en dicho juego. Klein descubrió que en el bebé existen dos posiciones respecto de los impulsos innatos con los que nace un ser humano, que permanecen durante toda la vida. Son los impulsos de amor y de agresión, están continuamente presentes y su interacción es la causa de muchas patologías y dificultades en la vida de todo ser humano. Klein describió los intensos temores que sufren muchos niños, trató de comprender sus enojos, celos, fobias, obsesiones, depresiones, dificultades en el aprendizaje, sus inhibiciones en los juegos, los deportes y las interacciones que pueden tener con otros niños.

Es por esta razón que para mí, como psicoanalista infantil desde hace más de treinta años, es muy importante enseñar los significados y la práctica psicoanalítica del juego a personas que, ya sea por sus profesiones o por distintos motivos personales, están interesadas en comprender el mundo infantil. En mi vida profesional, con frecuencia me he encontrado con personas que trabajan con niños desde distintas perspectivas y que quieren comprender las expresiones naturales de los niños, como las formas de juego con sus diferentes significados, para saber cómo pueden ayudarlos, con la intención de procurarles un mejor desarrollo.

Como psicoanalistas es importante conocer el inconsciente infantil para ayudar al infante a elaborar sus conflictos de la manera más saludable posible, del mismo modo que es de gran importancia poder ofrecer elementos a sus padres para comprenderlos mejor. Para lograrlo es indispensable entender en sus aspectos básicos la teoría psicoanalítica y la técnica del juego infantil. También es fundamental conocer acerca de las diversas patologías y sufrimientos que aquejan a los niños, que constituyen las principales razones por las que consultan los padres. Estos conocimientos son de enorme utilidad para los maestros, educadores, juristas, personas que trabajan con niños en tareas artísticas, profesores de deportes, trabajadores sociales, pedagogos, terapeutas de aprendizaje, incluso padres de familia interesados en favorecer el desarrollo de sus hijos. Este diplomado está dirigido a todas estas personas, ya sean motivados por motivos profesionales o no.

Por supuesto, también y especialmente está dirigido a psicólogos, psicoterapeutas y psicoanalistas, a quienes –estamos convencidos– el diplomado les ofrecerá muchas herramientas con las cuales podrán ayudar a los niños en su práctica profesional. El programa está diseñado para que les sea accesible comprender los diferentes significados del juego infantil, que a veces puede resultar algo obscuro, ambiguo o extraño; a menos de que se cuente con los instrumentos necesarios, la interpretación de estas actividades los puede hacer sentir paralizados o ineptos para descifrar la mente infantil.

En verdad, yo tengo la convicción de que todo adulto lleva a un niño dentro. Es imposible conocer bien al adulto si no se logra entender cómo fue cuando era niño. El diplomado es un viaje que nos invita a recorrer el inconciente infantil para reconocer qué significan nuestras fantasías, sueños, conflictos, temores, alegrías y los aspectos saludables con los que podemos contar para fortalecernos en nuestra vida emocional.

Las clases de este diplomado procurarán un aprendizaje teórico-práctico que permita a los asistentes abordar los problemas de la mente infantil desde la clínica. Observaremos el funcionamiento de la psique infantil por medio de la proyección de videos, que dan muestra de horas de juego y cómo se desenvuelven las sesiones de terapia infantil; comprenderemos de cerca cómo se llevan a cabo las horas de juego diagnóstico, cómo se arma una caja de juegos para pacientes de diferentes edades y con diversas problemáticas, etc., todo ello con ejemplos claros extraídos de la experiencia de algunos alumnos y mía también. Los contenidos estudiados en las lecturas serán visibles a través de la referencia a situaciones reales dentro del consultorio. El objetivo será trasladarse siempre de la teoría a la práctica clínica y, a la vez, desde la práctica a la teoría para aproximarnos de manera integral al psicoanálisis infantil.

Artículo del Diplomado “Comprensión e interpretación del juego infantil. Diagnósticos y sesiones”
Inicia: 30 de octubre de 2020
Clases todos los viernes de 10:00 a 13:00 hrs.
Duración: 9 meses
Imparte: Dra. Sara Dweck

Modalidad en línea-presencial

Mayores informes e inscripciones mmercado@centroeleia.edu.mx

Conoce los detalles del Diplomado aquí