Amor, desamor y amor helado en psicoanálisis

Por Yolanda del Valle

El amor es un tema que ha sido motivo de todo tipo de publicaciones, principalmente en la literatura, el cine, el arte en general y en la ciencia. Sin embargo, pese a todas esas entregas, aún no logramos entenderlo ni en su profundidad ni en la diversidad de sus manifestaciones. La ventaja de ello es que, para el psicoanálisis, sigue siendo motivo de investigación.

En esta ocasión intentaremos mostrar ciertas revelaciones sobre las vicisitudes del amor y de su ausencia a partir de algunos de sus múltiples vértices.

Si partimos de las definiciones del diccionario de la Real Academia Española (RAE), encontramos que amor significa: “sentimiento intenso del ser humano que necesita y busca la unión con otro ser”. Pero el odio, que va de la mano del amor, la RAE lo define como: “antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea”. En lo que se refiere al desamor, la idea sobre el mismo consiste en: la falta de amor, de sentimiento y de afecto. Mientras que, al amor helado lo describimos como una severa incompetencia para dar y recibir amor. En el próximo encuentro veremos la diferencia entre distintas formas en que se manifiesta la ausencia de amor y la ineptitud para darlo y recibirlo.

Pensar el amor nos obliga a pensar en el odio como su contrario, al hablar de desamor señalamos al amor como un faltante, como una privación. En lo que se refiere al amor helado, nos enfrentamos a un impedimento tal para amar, que la soledad se transforma en un búnker en el que el sujeto busca resguardarse. Por otro lado, el amor también se relaciona con vida; el odio con destrucción; el desamor con vacío; y el amor helado con incapacidad para amar.

El desamor es un sentimiento que se revela como indiferencia. A modo de ejemplo, anotamos las palabras de una madre que estaba por dar a luz a su segunda criatura:

Todas las mujeres que conozco se emocionan con el embarazo y se desviven por su bebé recién nacido. Yo nunca he sabido lo que es eso. Con mi primera hija y ahora con este bebé, cumplo en todo lo que es indispensable que no sea el amamantamiento, pero nada más allá de eso. Al principio cuento con mi mamá y mi hermana que se hacen cargo, y después con la guardería.

Su tono de voz era frío: narraba un evento.

El amor helado corresponde al sujeto que al inicio de su vida atravesó por la pérdida del amor y de la cercanía de su madre a causa de una depresión que la alejó afectivamente. Se trata de un cierto tipo de estructura que busca resguardarse en la soledad, como de un bien que le ofrece el sostén que su madre le dedicó antes de deprimirse. Al sentirse frenado en su capacidad de amar, la libertad personal es vivida como su única aspiración. Es esa la razón que llevó a Carla, de 37 años, a iniciar una terapia:

Lo que me trae aquí es que he comenzado a sentir miedo de perder eficacia en mi trabajo. Siempre sostuve un desempeño brillante y los diferentes jefes que he tenido me han considerado indispensable. Si pierdo ese lugar, el sentido de mi existencia se derrumba. He apostado todo a mi trabajo. El único contacto humano que he tenido es con compañeros y subordinados, aunque nunca he tenido amistad con ninguno de ellos. Después de la muerte de mi madre, hace trece años, he vivido sola y eso me ha ofrecido la ventaja de dedicarme por completo a lo mío.

La aproximación psicoanalítica al amor guarda distancia de clichés y simplificaciones. Esto se debe a que la complejidad es uno de sus rasgos distintivos más sobresalientes. De hecho, el movimiento que va de la simplificación a la complejidad se ha ido fortaleciendo pese a que la tentación permanente en nuestra tarea clínica tiende a simplificar.

Freud sostiene que “el único verdadero amor es el amor de objeto y que el amor más extremo consiste en despojarse del amor a sí mismo” su obra es una revelación de los múltiples obstáculos a los que nos sometemos a fin de poner distancia de esta forma de amor.

En este encuentro mostraremos algunas revelaciones sobre las vicisitudes del amor y de su ausencia a partir de algunos de sus múltiples vértices y veremos la diferencia entre distintas formas en que se manifiesta la ausencia de amor y la ineptitud para darlo y recibirlo.

Inscríbete al Encuentro científico «Amor, desamor y amor helado»
En línea por Zoom
Sábado 29 de enero de 2022, 10:00 a 13:00 h (sesión única)
Ponente: Dra. Yolanda del Valle
Con la colaboración de la doctora Linda Flores