¿Todas las psicoterapias son iguales? Ventajas de la psicoterapia psicoanalítica

Por Gabriela Turrent

 

En los últimos años han proliferado nuevas maneras de hacer psicoterapia; además de los métodos clásicos como la psicoterapia psicoanalítica, han aparecido técnicas cómo el coaching o terapias denominadas “alternativas” en las que se combinan lineamientos espirituales, meditación, consejos, uso y aplicación de aceites, etcétera. Esto debido a que se tiene la certeza de que el contacto emocional íntimo alivia y motiva el cambio en una persona, sin embargo, para que un método pueda considerarse psicoterapéutico, se requiere de un marco conceptual sólido que dé cuenta tanto del funcionamiento psíquico normal, como de los aspectos patológicos o disfuncionales de la personalidad.

No es casual que hayan proliferado las ofertas de métodos que buscan mejorar las condiciones emocionales de los seres humanos, pues las promesas hechas por los avances tecnológicos y las redes sociales (en aspectos como el desarrollo humano y la unión comunitaria) no se cumplieron. En las grandes urbes, los seres humanos crecen y se desarrollan sintiéndose cada vez más solos, alienados y necesitados de contacto humano. Con mayor frecuencia, los profesores detectan en sus alumnos problemas de aprendizaje cuyos orígenes residen en conflictos emocionales. En los centros de trabajo se reportan incrementos en las bajas laborales por problemas relacionados con la ansiedad, o bien, con la depresión. Por lo tanto, pareciera que la organización social actual propicia una mayor necesidad de acudir a psicoterapia. No obstante, no todas las terapias que buscan aliviar el dolor emocional son iguales.

Un método psicoterapéutico tiene como objetivo cambiar pensamientos, sentimientos y conductas mediante la comunicación verbal. Este se realiza en el marco de un vínculo interpersonal formado por un experto en teorías de la personalidad y alguien que precisa ayuda para tratar determinados síntomas psicológicos y aliviar su dolor mental. Para llevar a cabo una psicoterapia se requiere de un clima de confianza, pero el vínculo amable entre los participantes y el empeño en conseguir los cambios deseados no bastan; es indispensable que el psicoterapeuta cuente con una base teórica consistente y profunda, la cual le permita reconocer los alcances de su método e identificar los aspectos saludables y patológicos de la personalidad de cada paciente.

Por una parte, las terapias alternativas o el coaching se valen de la empatía para permitir la descarga emocional y aliviar el dolor mental de manera momentánea, utilizan la influencia y sugestión para generar cambios en sus consultantes. Sin embargo, las modificaciones conductuales generalmente no pueden sostenerse con el paso del tiempo, ya que estas terapias no logran adentrarse en el funcionamiento psíquico que las originan. Por otra parte, los escasos conocimientos de muchos de estos terapeutas en el área de psicopatología propician que no detecten trastornos mentales graves del paciente, mismos que pueden poner en riesgo el desarrollo profesional, vínculos personales y la salud física de este.

La psicoterapia de orientación psicoanalítica es un método que ayuda a personas que presentan trastornos como ansiedad, depresión, insomnio, etcétera, o bien, a quienes, sin presentar síntomas clínicos, buscan mejorar su condición emocional. Esta psicoterapia tiene como pilares fundamentales las teorías psicopatológicas y del desarrollo psíquico elaboradas por Sigmund Freud y por algunos de sus seguidores. Su marco teórico-clínico demuestra que el descubrimiento de recuerdos y conflictos inconscientes (lo que no alcanzamos a detectar o entender) modifica los síntomas, alivia la angustia, mejora los vínculos interpersonales y enriquece la personalidad.

La psicoterapia psicoanalítica requiere de un vínculo íntimo y empático que permita la descarga del dolor psíquico y posibilite la comunicación entre los participantes. Sin embargo, a diferencia de muchas técnicas de psicoterapia, el método psicoanalítico reconoce que el establecimiento del vínculo interpersonal es solamente el primer paso que permite modular la ansiedad. En esta psicoterapia, los sueños, las ocurrencias cotidianas y la relación entre paciente y terapeuta permiten acercarse al mundo psíquico, analizar el funcionamiento mental y modificar de manera gradual, aunque duradera, la conducta y las relaciones interpersonales.

Para finalizar, es importante resaltar que no todos los tratamientos médicos son iguales; pues existen los que buscan calmar los síntomas mediante soluciones paliativas, sin generar modificaciones en los órganos enfermos. Están aquellos que atienden los conflictos emocionales con soluciones inmediatas que, en el mejor de los casos, calman la ansiedad y disminuyen los síntomas del paciente por un breve periodo. No obstante, existen tratamientos serios que son conducidos por especialistas y que están sustentados en investigaciones científicas, como la psicoterapia de orientación psicoanalítica, cuya técnica y marco conceptual dan la posibilidad de generar cambios en el funcionamiento mental que transforma la vida de los pacientes.