Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio, de Alice Munro, refleja los conflictos adolescentes

Por Elena Montes de Oca

Resulta fascinante encontrar en los libros personajes interesantes y verosímiles, que parecen estar construidos con una profundidad psicológica que supera a la ficción. Estos son los protagonistas que habitan las grandes obras de la literatura, cuya complejidad se aproxima a la diversidad humana, tan difícil de aprehender. Esto es algo que logra Alice Munro, escritora canadiense que fue honrada con el Premio Nobel de Literatura el año pasado. Reconocida principalmente por su destreza para escribir cuentos, esta autora de 82 años, sin tener conocimientos psicológicos o psicoanalíticos, posee una gran intuición para indagar en lo más profundo de las pasiones humanas y los conflictos de la mente.

En Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio, cuento que da nombre a su libro publicado en 2001, Munro presenta la historia de Johanna, una enigmática mujer que trabaja como ama de llaves de un hombre viudo, cuidando a su nieta adolescente Sabitha; sin embargo, su vida se transforma cuando Sabitha y su amiga Edith, en un momento de aburrimiento, la involucran en una cruel broma. Al explorar la relación entre las dos jóvenes amigas, la escritora logra transmitir, de una manera muy natural, los elementos que caracterizan la adolescencia, periodo de la vida en el que se tiene la difícil tarea de lograr un ajuste emocional y psicológico, a partir de los cambios físicos que se experimentan, lo que resulta en la adquisición de una nueva identidad.

Los personajes de Munro representan de manera muy adecuada los conflictos y ansiedades propios de la adolescencia, una etapa repleta de confusiones en la que los jóvenes no logran distinguir en su mente lo bueno de lo malo, lo interno de lo externo, lo femenino de lo masculino y lo infantil de lo adulto. Algunas características de la adolescencia son el alejamiento de los padres y de la vida familiar, así como la crítica y el desprecio por el mundo adulto; esto podemos observarlo claramente en Sabitha y Edith quienes, sintiéndose incomprendidas por todos los que las rodean, deciden armar un elaborado engaño, sin preocuparse por las consecuencias que éste pueda tener. Como estos personajes, no es extraño que los jóvenes presenten rebeldía y conductas fraudulentas, junto con una notoria indiferencia hacia los efectos que sus acciones ocasionan.

Por otro lado, en la adolescencia las fantasías pueden funcionar como una defensa contra las frustraciones de la realidad y los cambios constantes que se presentan en el estado de ánimo. De igual manera, la omnipotencia y la omnisciencia tienen un lugar importante en el pensamiento adolescente, lo que podemos observar en jóvenes que parecen poderlo y saberlo todo. Es interesante que las protagonistas consideren, con una fantasía de omnipotencia, que son sus acciones las que determinan el destino Johanna, demostrando con esto la grandiosidad y el egocentrismo característico del pensamiento adolescente. Además, la competencia que establecen hacia la mujer que las cuida, parece ser resultado de haber desplazado en ella la rivalidad hacia la figura materna.

Este cuento es un ejemplo más de cómo la creación artística logra transmitir de una manera única las complejas emociones humanas, a las que intentamos aproximarnos teóricamente desde nuestra disciplina. En Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio, Alice Munro demuestra su magnífica habilidad para la comprensión psicológica, mientras somos testigos de una emocionante historia cuyo final resulta sorprendente.

Bibliografía:

-Aberastury, A. y Knobel, M. “El síndrome de la adolescencia normal”. En La adolescencia normal. Un enfoque psicoanalítico. Paidós, 1988.

-Puig, M. “El adolescente: su mente y sus motivaciones”. En Lo psíquico: fantasía, fantasma y realidad. Jornadas Eleia, 2011.

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