Jornadas Clínicas 2017. La sexualidad II.

La vida sexual y cada uno de los diversos aspectos que la componen constituyen una de las grandes preocupaciones de los individuos en la sociedad contemporánea. La sexualidad es también el área de la vida humana en la que se han registrado los cambios más radicales desde que comenzó la revolución sexual en la década de los años sesenta del siglo pasado y cuyo impulso reformista continúa en la actualidad.

Por estos motivos, la sexualidad humana es objeto de numerosas investigaciones, estudios y análisis por parte de distintas disciplinas científicas y humanistas. Esta es un área que trasciende los límites de cualquier campo específico de saber, por lo que el verdadero y más completo conocimiento sobre ella se obtiene mediante el diálogo interdisciplinario. Es comúnmente aceptado por los investigadores de cada disciplina que para comprender a fondo la naturaleza compleja de la sexualidad humana se debe reconocer la participación simultánea de los factores biológicos, psicológicos y socioculturales.

La información que resulta de la investigación científica seria y que cumple con estándares éticos y de calidad sirve también para contrarrestar la abundante desinformación sobre este importante tema derivada de otras fuentes que engañan, confunden y desorientan a la población.

La sexualidad involucra tres aspectos esenciales de la vida de todo individuo. Uno, constituye un rasgo de su identidad sexual (hombre o mujer) y de su identidad de género (masculino o femenino); dos, se manifiesta en determinadas conductas (prácticas sexuales) y en una elección de objeto definida (heterosexual u homosexual) o indefinida (bisexual) que se acompañan —tres— de fantasías y deseos conscientes así como de sentimientos, emociones, estímulos y sensaciones corporales placenteras. El psicoanálisis agregaría un cuarto componente determinado por las fantasías y deseos inconscientes que aumenta, aún más, la complejidad de la sexualidad humana.

Las teorías psicoanalíticas que estudian la mente y la sexualidad son plurales. Contamos a la fecha con perspectivas clásicas, modernas y contemporáneas que ilustran los aspectos inconscientes de la sexualidad. En las Jornadas Científicas “La Sexualidad”, presentaremos y comentaremos el amplio abanico de teorías psicoanalíticas y veremos su aplicación para comprender sesiones de pacientes en terapia con relación a sus conflictos sexuales.

Las investigaciones recientes revelan nuevos conocimientos sobre la sexualidad que han modificado tanto los criterios científicos como culturales para juzgar sus manifestaciones. Cabe mencionar, como principal ejemplo de ello, la exclusión de la homosexualidad de las clasificaciones diagnósticas de los trastornos mentales —y su despenalización de los códigos legales— así como la “normalización” de prácticas sexuales anteriormente consideradas “desviadas” o “perversas”.

Por otra parte, a pesar de los avances científicos, aún es mucho lo que se desconoce sobre la sexualidad humana. Los mecanismos que intervienen en el proceso de diferenciación sexual así como en la adquisición de la identidad sexual y de género no están suficientemente esclarecidos por lo que los debates sobre este interesante tema continúan en nuestros días. Lo mismo se puede afirmar sobre la orientación sexual y el peso de los factores biológicos y psicológicos que la determinan.

Se conocen algunas de las consecuencias en la salud de las nuevas prácticas sexuales (inicio precoz de la vida sexual) o de la sexualidad criminal (abuso, violación, trata y prostitución de niñas y adolescentes) como son los embarazos no planeados y de alto riesgo, abortos y enfermedades de transmisión sexual. En estos mismos casos se observan en el área psicológica fuertes conflictos que inhiben o perturban el desarrollo emocional, dolorosos traumatismos psíquicos sin resolver, estados disociados de la personalidad, episodios agudos de ansiedad y depresión, entre otros.

Sin embargo, se desconocen en general los efectos psicológicos y emocionales de las nuevas prácticas sexuales, aun en adultos, pero especialmente en niños y niñas durante su desarrollo, como pueden ser las que derivan de su crianza en familias monoparentales o en parejas del mismo sexo o bien, en otros casos, de su exposición descuidada o deliberada a la pornografía en internet.

A primera vista, la libertad sexual parecería acompañarse de una mayor aceptación del individuo de su propio cuerpo y de una relación más profunda e íntima con el otro. Asimismo, la expresión de los deseos y fantasías sexuales acompañada de un placer sensual desprovisto de culpas y temores propios de otras épocas posibilita una mayor integración personal y bienestar emocional.

No siempre es así. La experiencia clínica en la atención psicológica nos enseña que las viejas culpas y temores aún acechan al individuo. La conquista de la libertad sexual también se traduce en mayores preocupaciones personales y sociales, en ansiedades y frustraciones, en desconcierto e incertidumbre. Las recientes modificaciones en las prácticas sexuales posibilitadas por los cambios sociales y tecnológicos de los últimos años, generan varias inquietudes en los individuos así como un nuevo malestar social. Lo anterior se constata con unos cuantos ejemplos.

Es una paradoja que la mayor equidad de género alcanzada en la sociedad contemporánea se acompañe de crecientes dificultades para establecer relaciones de pareja. Cuando se logran, éstas son inestables, efímeras y superficiales. Parece ser que ya no es un objetivo primordial en la vida de la mayoría de las y los jóvenes construir una pareja duradera y monógama así como continuarla si es que ésta deja de ser satisfactoria. El nuevo rol sexual de la mujer en la sociedad se paga con el precio de sacrificar o postergar la maternidad o bien con la culpa que le aflige por no ocuparse suficientemente de los hijos y de las labores del hogar. El amor se encuentra más disociado de las relaciones sexuales; inclusive, no hace falta tener sexo con una pareja para procrear hijos si así se desea.

No son pocos los padres de familia preocupados al constatar el comienzo cada vez más temprano de la vida sexual de sus hijos. Sin contar con recursos para impedirlo solo atinan a recomendarles —si acaso— medidas preventivas del embarazo y de las enfermedades de transmisión sexual. Otros, se muestran consternados ante la confesión de los hijos sobre un deseo homosexual —o, más importante aún, de la intención de cambiar de sexo— sin saber cómo orientarlos debidamente.

En estos y otros ejemplos similares hay más preguntas que respuestas. El hecho es que la realidad de la sexualidad contemporánea constituye un desafío para la atención psicológica y psicoterapéutica responsable. Para enfrentarlo adecuadamente, los profesionistas de los campos de la salud, de la salud mental y de la educación, no solo deben guiarse por sus propias preferencias u opiniones personales, sino por la información confiable, objetiva, y científica adquirida a través del estudio continuo de las investigaciones sobre este controvertido tema.

En las próximas Jornadas Científicas que se llevarán a cabo los días 2 y 3 de junio de 2017 en el Centro Eleia discutiremos el impacto que la sexualidad tiene en la actualidad y presentaremos experiencias clínicas de nuestra realidad social que muestran la variedad de manifestaciones psicológicas de los conflictos sexuales.

¡Ven a estudiar con nosotros y pon al día tus conocimientos sobre sexualidad!

Comisión organizadora de las Jornadas Científicas del Centro Eleia.

Regístrate en el evento:https://www.centroeleia.edu.mx/curso-de-psicologia-jornadas-clinicas-junio