Diplomado Diagnósticos y psicopatologías frecuentes en la terapia

Por Ana María Wiener

Muchas personas desearían que existieran medicamentos para curar sus padecimientos mentales de forma rápida y sin dolor. Es común que esperen hasta el último momento para acudir a una psicoterapia. Prefieren buscar métodos alternativos o novedosos que les impliquen poco tiempo y esfuerzo, en vez de tratarse con una psicoterapia psicoanalítica o psicoanálisis que les lleve años y les exija mucho más empeño. En la década de 1980, tuve acceso a un libro de Ken Wilber, Conciencia sin fronteras (1979), en el que explica los diferentes tipos de psicoterapia —de aquel entonces— y sus alcances. Este filósofo estadounidense detalla por qué el psicoanálisis es la técnica que consigue trabajar en los niveles más profundos de la mente y logra cambios duraderos a largo plazo.

En ese momento, decidí que era el método en el que me convenía entrenar y especializarme. A lo largo de casi 30 años de su aplicación, efectivamente, comprobé que Freud diseñó un procedimiento agudo y preciso para actuar en las capas más recónditas del psiquismo humano y conocer aquello de nosotros mismos que nos conduce por caminos indeseables. No solo le debemos a Freud la invención de un modelo psicoterapéutico, sino un marco teórico que ayuda a distinguir entre el funcionamiento normal y patológico de los seres humanos. Este marco es distinto de la descripción fenomenológica de la psiquiatría, que se basa únicamente en la identificación y enumeración de síntomas y conductas.

Gracias al psicoanálisis podemos ir más allá de lo descriptivo para entender el significado emocional de las vivencias que perturban la actividad de la mente. Por ello, en el Centro Eleia nos preguntamos cotidianamente ¿qué hacer para que la gente conozca los alcances del psicoanálisis y atienda las causas que provocan sus problemas y conflictos, en lugar de optar por medios paliativos que rápida y momentáneamente le den una sensación de bienestar? En el Diplomado «Diagnósticos y patologías frecuentes en la terapia» daremos a conocer los trastornos psicológicos que más se presentan actualmente en la consulta psicoterapéutica y la técnica adecuada para producir la mejora necesaria, que se vincula con el conocimiento de verdades dolorosas de sí mismo.

Diseñamos este diplomado con el objetivo de ayudar a los especialistas en salud mental a comprender las causas profundas que son el origen de los malestares psicológicos y fortalecer los métodos de intervención para modificarlas. ¿Cuáles son los elementos que conforman una patología?, ¿cómo se manifiesta? y ¿cómo se trata analíticamente? Pretendemos ir más allá de los criterios diagnósticos de cada psicopatología. Queremos que los participantes del diplomado adquieran una comprensión clara de lo que significa padecer una patología y de los conflictos centrales subyacentes. Buscamos brindar las herramientas teórico-clínicas que permitan estar imaginativamente dentro de la mente y cuerpo de la persona afectada.

Dar un nombre tentativo al padecimiento es el primer paso de un largo proceso en el que pronto las preguntas que el terapeuta se plantea cambiarán para intentar entender el sentido de la experiencia del paciente. Un individuo con depresión puede experimentarla de manera totalmente diferente a otro, a pesar de padecer lo mismo. Del reconocimiento clínico de un determinado diagnóstico, nos dirigimos hacia una reformulación y descripción de significados emocionales inscritos en los rasgos de carácter o en los síntomas patológicos.

En este sentido, el diagnóstico es el instrumento inicial, la brújula que orientará la manera de proceder del especialista. Sin embargo, tendremos que consultar esta brújula varias veces para recalcular la ruta de acuerdo con los virajes que tome la personalidad de cada paciente; como los sistemas de navegación de los coches modernos, nos mostrará nuevos caminos a seguir, invitándonos a replantear la estrategia y la forma de trabajar. Conviene no quedar atrapado por el diagnóstico inicial, ni creer que este nos dice todo sobre el paciente, sino percibir minuciosamente los distintos aspectos de la personalidad que aparecen en las sesiones para, entonces, modificar la técnica. Como Kant dijo en 1764, el darle nombre a una enfermedad no quiere decir que entendemos todo sobre ella. Tampoco debemos pensar que solo porque sabemos que alguien padece de depresión conocemos todo sobre esa persona.

Actualmente, hay especialistas en salud mental en distintas áreas profesionales: escuelas, instituciones psiquiátricas y de readaptación social, empresas, clínicas médicas, entre otras. Los psicólogos y psicoterapeutas son profesionistas necesarios, ya que hoy en día se reconoce la importancia de la salud mental como parte integral de la vida del ser humano en todos los campos. Es indispensable contar con el mejor entrenamiento posible y ser mejores profesionistas, capaces de enfrentar y dar solución a lo que vive la sociedad.

Si quieres saber qué elementos tomar en cuenta para definir la psicopatología que padece una persona y qué factores se ponen en juego para producir cambios y mejoría, te invitamos al Diplomado «Diagnósticos y patologías frecuentes en la terapia». En cada módulo tendremos clases clínicas dedicadas a comprender muy puntualmente la aplicación práctica de la teoría psicoanalítica. Comenzamos este 17 de mayo. Más información en: https://www.centroeleia.edu.mx/diplomado-diagnosticos-y-patologias-frecuentes-en-la-terapia