¿Qué necesito para ser un buen psicólogo? Te damos algunas ideas.

Por Denise Block Ávila

Una de las respuestas más frecuentes que dan los estudiantes de la carrera en psicología a la pregunta “¿Por qué elegiste esta carrera?” es “Porque quiero ayudar a los demás”. 

Existen ciertas habilidades esenciales necesarias para ejercer esta profesión y algunas de ellas tienen que ver con cualidades que son parte de nuestra forma de ser como lo son la sensibilidad y la empatía. Existen personas más empáticas y sensibles que otras y, en el caso de los psicólogos, es común que familiares y amigos se pregunten cómo es que pueden pasar tardes enteras escuchando los problemas de otras personas.

Ahora bien, aunque es cierto que uno de los requisitos principales para ser un buen psicólogo es la vocación y un interés genuino por comprender el dolor del otro y ayudarle, me atrevo a decir que eso no lo es todo.

Los buenos psicólogos también poseen una mente curiosa que busca saber, por ejemplo, por qué las personas actúan como lo hacen, de dónde provienen las emociones o por qué alguien se siente de tal o cual manera. En general, pues, los psicólogos somos personas con un interés por comprender el mundo y las personas que nos rodean.

Sin embargo, a veces cometemos el error de pensar que con nuestra curiosidad, sensibilidad e interés por ayudar a los demás basta para ser un buen psicólogo y esto no es así. El contacto constante con el sufrimiento y conflictiva de los pacientes, puede llegar a ser sumamente agotador y difícil de manejar para un psicólogo. No debemos olvidar que estamos hechos del mismo material que nuestros pacientes, lo que significa que nuestros propios conflictos pueden ser un obstáculo para nuestro trabajo.

Todo lo anterior demanda una formación en una institución seria en la que podamos desarrollar nuestras distintas habilidades además de adquirir otras que quizá no poseamos, y que también nos enseñe a desempeñar nuestro trabajo con responsabilidad y ética.

Así, pues, si estás pensando en ser psicóloga o psicólogo, o apenas te inicias en tus estudios, te compartimos algunas ideas que, pensamos, te serán de gran utilidad:

1. Es imprescindible que te guste estudiar. La psicología es una carrera que implica horas y horas de estudio. Conocer y comprender las teorías que explican los mecanismos de la mente humana te ayudará a poder realizar diagnósticos acertados y detectar lo que los pacientes necesitan. Pero eso toma tiempo.

2. Elige un plan de estudios que incluya prácticas profesionales. Conocer la teoría es sumamente importante, sin embargo, entre más pronto puedas ponerla en práctica, ¡mejor! Ya que, como dice el dicho: “La práctica hace al maestro”. Entre más pacientes veas, más podrás ejercitar tu capacidad de escucha, afinar tu ojo clínico, aprender cómo y con qué lenguaje se le habla a cada paciente y, por último, saber cómo y cuándo poner en marcha distintas técnicas de intervención.

3. Es bien sabida la importancia de que los psicólogos vayan a terapia, pues entre más te conozcas y más puedas contactar con tus propios conflictos, con tu forma de ser y con los aspectos dolorosos de tu historia, mejor podrás comprender las vidas de tus pacientes. Lo que no puedas identificar en ti, difícilmente lo identificarás en otros.

4. Uno de los aspectos más importantes que definen a un buen psicólogo es el tener una mente abierta y la capacidad de escuchar con neutralidad y sin emitir juicios. La mayor parte de las personas que acuden a terapia buscan un lugar en el que puedan expresarse con libertad. Aunque no lo creas, un buen psicólogo debe entrenar su escucha.

5. ¡Atrévete a experimentar! El campo de aplicación de la psicología es muy amplio, por lo que es una buena idea que conozcas y pruebes distintas áreas, así, al terminar la carrera podrás especializarte en la rama que más te satisfaga. Solo por mencionarte algunas opciones, existen la psicología clínica, la psicología social y comunitaria, la psicología ocupacional, la psicología hospitalaria, la psicología educativa, la psicología del deporte, la psicología industrial, la economía conductual, la investigación en psicología, etc.

En resumen, sentir vocación por la carrera, estudiar mucho, practicar e ir a terapia son todas cosas que te ayudarán a desarrollar las fortalezas que definen a un buen psicólogo.