Mitos sobre la carrera de Psicología

Por Ana Livier Govea

 

Por fin, llegó el momento de elegir una carrera profesional que estudiar. ¡Sientes mucha angustia frente a este acontecimiento tan nuevo! Nunca te habías preguntado: ¿qué quiero estudiar?, pero por fin lo hiciste y has decido que Psicología es una carrera para ti. Sin embargo, cuando platicas de tu decisión con otras personas, empiezas a recibir y a escuchar comentarios que te hacer dudar. Tu tío te dice que “te vas a morir de hambre” porque esa, no es una carrera redituable. Luego, escuchas que tu prima comenta que “todos los psicólogos están locos” y que tu mamá le dice a tu hermano que escogiste estudiar psicología porque no te gustan las matemáticas y esa es una carrera donde no hay números. Llega tu novio(a) y te pregunta si vas a poder recetar fármacos a los pacientes y tus amigos piensan que los vas a “analizar”, que les vas a leer la mente o que les darás terapia ¡gratis! Si has escuchado todo lo anterior o algo de eso, déjame decirte que estás siendo víctima de los “mitos de la psicología”. Te recomiendo que sigas leyendo para que los conozcas y puedas sentirte mucho más seguro de tu elección.

Primer mito: como psicólogo te vas a morir de hambre. Lo primero que debes saber —y que le podrías decir a tu tío— es que la Psicología es una ciencia fascinante y compleja que tiene distintas ramas, distintas áreas del saber y, por lo tanto, distintos campos laborales. Es decir, la psicología es una ciencia amplia que, además, se relaciona con las ciencias sociales y las ciencias médicas, puesto que su campo de estudio abarca aspectos conductuales, biológicos, sociales, laborales, educativos y clínicos.

La psicología estudia los fenómenos mentales y conductuales de las personas. Dentro de esta ciencia existen varias áreas, por ejemplo, la psicología laboral, la psicología social, la psicología educativa, la psicología clínica y la psicología deportiva. Esto quiere decir que puedes emplearte en una empresa, en instituciones educativas, en la práctica clínica, en campo y estudiar los impactos de los fenómenos sociales en el individuo. Incluso, puedes trabajar en espacios deportivos, con tu equipo favorito… y, por si fuera poco, ¡puedes hacer investigación! Así que, como verás, existe una amplia oferta laboral redituable para el psicólogo.

El segundo y bien conocido mito afirma que todos los psicólogos están locos. Mejor se debería decir…. todos los psicólogos son humanos. Muchas veces, frente al psicólogo clínico se crea un clima de desconfianza e incertidumbre. El psicólogo clínico es un ser humano, como cualquier otro, con conflictos y problemáticas; no por ser psicólogo se está exento de ellos. Es por esto por lo que es imprescindible que el profesional de la salud atraviese por su propio proceso de análisis personal. Para que este pueda atender pacientes, se le exige atenderse psicoterapéuticamente con el propósito de conocerse mejor y resolver sus problemáticas de la mejor manera. Es decir, el psicólogo clínico debe haber sido primero paciente y trabajar en sus áreas de conflicto para poder brindar un servicio benéfico y ético a los pacientes que atiende.

Tercer mito: en la carrera de Psicología no hay matemáticas. Si tu mamá dice esto, está muy equivocada. La carrera de psicología se ayuda de otras áreas del conocimiento, entre ellas, de las matemáticas y la estadística. La primera se usan en la investigación y la segunda en los protocolos, en las pruebas estandarizadas e incluso para trabajar con capital humano. Así que, de que hay números, los hay.

Por otro lado, a la pregunta sobre si el psicólogo puede recetar medicamentos, la respuesta es no. Salvo que la psicología sea una segunda carrera y la primera haya sido medicina, el psicólogo no está facultado para recetar fármacos. En primer lugar, hay que distinguir que ser psicólogo y ser psiquiatra no son lo mismo. La psiquiatría es una especialidad médica que se dedica al estudio, al diagnóstico, al tratamiento y a la prevención de las enfermedades mentales de carácter orgánico. Por lo tanto, el psiquiatra está facultado para medicar. El psicólogo se relaciona con otros profesionales de la salud, pero lo que debe quedar claro es que “psiquiatría, psicología (y psicoanálisis) no son lo mismo.

 

Por último, el cuarto mito. Tus amigos y familiares pueden relajarse y sentirse tranquilos a tu alrededor. Expresiones como “me vas a analizar”, “leer la mente” y “será gratis” giran en torno a un mito mayor. Lo primero que debes saber es que la labor de un psicólogo tiene un valor, no hay un trabajo gratis. Los psicólogos son personas comprometidas, que han invertido mucho tiempo y esfuerzo en sus estudios. Su labor es muy importante y, como todo trabajo, debe ser valorado tanto social como económicamente. No vas a “analizar” a nadie. El trabajo del clínico se hace en un ambiente de trabajo establecido, en el consultorio, en horarios determinados; y por aquello de la objetividad, tus amigos, no pueden ser tus pacientes. Además, recuerda que no todos los psicólogos se dedican al cambio clínico, algunos están en el área educativa, en la laboral etc. Para finalizar, es importante señalar que no todos los psicólogos clínicos hacen sus estudios de posgrado en psicoanálisis. Dentro de la psicología, existen varias escuelas o modelos psicoterapéuticos, entre otros, el cognitivo conductual, el conductismo, el humanismo, el psicoanálisis. Este último es una corriente que estudia, en un nivel más profundo, el psiquismo.

Ahora que ya tienes esta información… Estudiar psicología es una excelente opción.