El amor, la soledad y la extranjería en «Madona con abrigo de piel» (1943)

Por Blanca Herrmann
Madona con abrigo de piel (1943), del escritor turco Sabahattin Ali, parece a primera vista una historia de amor no correspondido. Durante años fue considerada una narración sencilla y, por tanto, relegada al olvido. La justificación de este desinterés era que no existía un trasfondo significativo: no había mucho más que la relación de dos enamorados separados por distintas geografías y por la muerte repentina de uno de ellos (Freely, 2016). Sin embargo, el siglo XXI trajo consigo el redescubrimiento de esta obra, que oculta entre líneas un profundo estudio sobre la soledad humana frente a los grandes y tumultuosos cambios del siglo XX.
La trama se centra en Raif Efendi, un joven turco que viaja a Alemania para perfeccionarse en el oficio familiar. Allí conoce a María Puder, una joven alemana. Sus caminos se cruzan gracias a un amor compartido por la pintura. María exhibe en una galería un autorretrato titulado Madona con abrigo de piel, y Raif queda profundamente cautivado por la obra. Poco después se conocen en persona y entablan una amistad. Conversan sobre el amor, la soledad que los envuelve a ambos e incluso sobre la posibilidad de un futuro juntos. Sin embargo, tras recibir la noticia de la muerte de su padre, Raif regresa a Turquía y se separa de María. Ambos deciden mantener una relación epistolar mientras Raif reúne dinero y consigue un empleo estable en su país para reencontrarse. No obstante, las cartas de María dejan de llegar: su amada ha desaparecido. Desesperado por no poder salir de Turquía y con el corazón roto, Raif opta por olvidar a María y refugiarse en su interior, reprimiendo completamente sus emociones. Años después se entera de que la joven habría fallecido poco después de su partida, a causa de una gripe mal cuidada y complicaciones derivadas de un embarazo, del cual Raif era el padre.
Es importante señalar que la novela está estructurada como un relato enmarcado. La historia principal es la de un joven que trabaja junto a Raif Efendi ya viejo y enfermo, muchos años después de los acontecimientos en Alemania. Raif es ahora traductor del alemán al turco y sufre explotación tanto por parte de sus empleadores como de su propia familia. El narrador sin nombre y Raif desarrollan una amistad, y este último le confía su diario, es decir, el relato de su relación con María.
Situados en el presente narrativo, observamos a un Raif completamente encerrado en sí mismo: transcurre sus días entre el trabajo y el hogar, entregando todo su salario a la familia. Lleva una vida mecánica, marcada por el silencio, y finalmente decide permanecer en cama ante una neumonía que deteriora su salud. Esta imagen contrasta radicalmente con la del joven enamorado que recorría Berlín día y noche junto a su amada.
En una lectura más profunda, esta novela no se trata únicamente de la pérdida del amor; también aparece con fuerza el sentimiento de extranjería. Raif se siente ajeno en Alemania al llegar, sin dominar el idioma ni contar con amistades. Cuando regresa a Turquía años después, su forma de pensar, de concebir su país y de relacionarse con su familia ha cambiado por completo. Al principio intenta trabajar incansablemente para que María se mude con él, pero tras meses de silencio epistolar pierde toda esperanza. Decide entonces trabajar lo mínimo, esforzarse lo menos posible y reprimir cualquier manifestación emocional. El sentimiento de ser extranjero en su propia tierra lo consume por completo: Raif nunca vuelve a ser el mismo.
De este manera, Madona con abrigo de piel explora la soledad y la crisis de identidad del individuo moderno en un mundo marcado por dos grandes guerras que sellaron un destino violento y desesperanzador en el siglo XX. Como señala Nihal Topcu, la obra expresa los sentimientos de numerosos individuos que, frente a un contexto violento, son incapaces de sentirse felices o libres, y por ello asumen un destino de soledad como vía para alcanzar cierta tranquilidad (p. 198). El amor y la juventud se desgastan y desaparecen, de modo que el encierro mental se convierte en la única forma de sobrellevar la existencia.
A pesar de haber sido ignorada durante años debido a su aparente trama amorosa, es precisamente este eje sentimental lo que la vuelve digna de una lectura atenta. Las personalidades “fuera del molde” de ambos protagonistas son aquello que los une y los transforma en amantes. Como señala Mansi (2025), ambos pueden entenderse como “outsiders”: por un lado, se encuentra el joven turco en Alemania que se resiste a continuar el oficio de su padre y que posee una sensibilidad artística y una capacidad de observación que se apartan del estereotipo masculino dominante de su época. Por otro lado, está María, una mujer plenamente consciente de la cosificación a la que es sometida de manera constante y firme en su rechazo a ser silenciada o definida por los deseos ajenos. Esta novela es un estudio sobre el amor trágico entre dos personas (o dos héroes modernos) que ven más allá de los moldes y encuentran un refugio temporal ante la violencia de sus contextos sociales.
Referencias:
Freely, M. (2016, 21 de mayo). Sabahattin Ali’s Madonna in a Fur Coat – the surprise Turkish bestseller. The Guardian. https://www.theguardian.com/books/2016/may/21/sabahattin-ali-madonna-fur-coat-rereading
Mansi Writes Here. (2025, 20 de septiembre). Sabahattin Ali’s Madonna in a Fur Coat: A book review. Medium. https://medium.com/story-lamp-reviews/sabahattin-alis-madonna-in-a-fur-coat-a-book-review-da28db974b00
Topcu, N. (2024). Stephen Dedalus and Raif Efendi as modernist characters: James Joyce’s A Portrait of the Artist as a Young Man and Sabahattin Ali’s Madonna in a Fur Coat. En Ö. Kırmızı & S. Güven (Eds.), A Comparative Journey to the Heart of World Literature (pp. 175–201). Nobel Publishing House.


