Actualizaciones en evaluación y trabajo psicológico: la clínica y la escuela

Por Mariana Hurtado, Patricia Bolaños y Gabriel Espíndola

La evaluación es una de las tareas más importantes en la labor del psicólogo. Pero, ¿para qué sirve evaluar y en qué casos? ¿Cuáles son las herramientas que se utilizan? ¿Cómo se evalúa de acuerdo a la edad, la patología o el contexto social?

Estas son algunas de las preguntas que fungen como eje del diplomado. El objetivo es revisar propuestas actualizadas sobre varias de las actividades centrales de nuestra profesión, entre las que se encuentran: la entrevista, el diagnóstico, el tratamiento, la evaluación tanto en el ámbito clínico como en el colegio.

La evaluación es un paso primordial debido a que de ella dependen las decisiones que se tomarán con respecto al tratamiento, su desarrollo y la forma que adoptará la intervención, ya sea en el consultorio privado o en la escuela. Son muchos factores los que determinan el tipo de evaluación que se realizará, de ahí se perfila la importancia de mantener nuestro conocimiento actualizado sobre los desarrollos en este campo.

Los objetivos de la evaluación también son distintos de acuerdo al contexto en que se realiza, ya sea clínico (en el consultorio, en el hospital o en alguna institución asistencial), ya sea escolar.

Una de las primeras acciones que se realizan al evaluar es establecer una impresión diagnóstica, la cual nos permitirá determinar el mejor tratamiento para el paciente. Algunas de las herramientas con las que contamos para ello son la entrevista, las pruebas psicométricas, la elaboración de historia clínica. Su correcta aplicación nos permitirá saber si estamos frente a un paciente neurótico o más bien ante una patología más grave o de otra índole. La evaluación también tendrá sus particularidades, por ejemplo, si se realiza en un hospital, si estamos ante pacientes con alguna discapacidad o con problemas de adicciones. Al mismo tiempo los métodos empleados son distintos si se trata de un niño, adolescente o adulto. Es decir, existen muchos factores que determinarán el tipo de evaluación a efectuar y resulta esencial disponer de los conocimientos necesarios para realizarla.

En el ámbito escolar el papel del psicólogo es fundamental para la detección, prevención y canalización de los alumnos, cuya evaluación se apoyará con el uso de pruebas psicológicas que nos habiliten en el diagnóstico y la resolución de diversas problemáticas y dificultades. Mediante este tipo de pruebas es posible determinar, por ejemplo, si un alumno se encuentra preparado tanto cognitiva como emocionalmente para ingresar a cierto grado escolar, o si los problemas que presenta dentro del salón tienen que ver con un diagnóstico de Trastorno de Déficit de Atención, depresión, o, por el contrario, si una intervención dentro del salón es suficiente para solucionar tales conflictos. El trabajo del psicólogo escolar abarca la intervención tanto con alumnos como con padres de familia y con los maestros, por lo cual se requieren buenas herramientas de entrevista, conocimientos amplios sobre desarrollo infantil y criterios diagnósticos.

Nuestro diplomado está dirigido a profesionales de la conducta y de la vida mental que estén interesados en actualizarse para su trabajo directo con las personas y que deseen ampliar y enriquecer su labor diaria a través del contacto con profesionales expertos en su área, además de hacer una concienzuda revisión de lo que se está desarrollando actualmente en los diferentes ámbitos donde tiene injerencia la actividad del psicólogo.

El Diplomado iniciará el 21 de mayo de 2014 en Plantel Norte.

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