IPA: The Body and Compulsion in Childhood – Christine Anzieu-Premmereur
Talks on psychoanalysis
Por Andrea Amezcua Espinosa
En el Podcast de la Asociación Psicoanalítica Internacional, Christine Anzie-Premmereur, psicoanalista francesa, analiza cómo la compulsión a la repetición, apreciada desde el desarrollo temprano, genera modelos que pueden llevar a la creatividad o a la destructividad. Los comportamientos repetitivos pueden ser intentos fallidos de lidiar con experiencias tempranas, mostradas en la intersección entre la compulsión y el cuerpo.
La adicción, la autolesión y el suicidio son síntomas presentes en las infancias y adolescencias actuales. Las figuras de la depresión en los primeros años de vida ya eran importantes aun antes de la pandemia de 2020. Los adolescentes ya presentaban una epidemia de adicción, lo que representaba un motivo de preocupación para la población general. Ante la dificultad para la conexión con otros seres humanos, los psicoanalistas trabajan en dar una forma simbólica, en lugar de expresión corporal en forma de enfermedad.
Un ejemplo actual es la necesidad y dependencia ante las redes sociales. La repetición se vuelve mortífera en la manera que se externalizan en comida, juegos, daños corporales y compulsiones que quitan espacio para el pensamiento y la simbolización. La representación mental es necesaria para la elaboración del balance psicosomático. En Más allá del principio del placer (1920/1992), Freud observó en el Fort-Da, el juego que nombró tras observar a su nieto arrojar y jalar un carrete de manera repetitiva, una posibilidad de pensamiento. El juego es la manera más poderosa de elaboración en la infancia; es el lugar donde el placer y el inconsciente pueden encontrarse en la conjunción representativa y mental. Winnicott observó el dolor de los niños que no juegan, o los adolescentes que se masturban compulsivamente.
Para la integración de la personalidad se requiere de la elaboración del trauma y el dolor, que, de otra manera, pueden impedir la creación de la representación simbólica y concluir en la necesidad de compulsión. El rol del cuerpo y lo psicosomático está presente en los vínculos tempranos. Las pantallas, como elementos concretos, han desplazado la capacidad imaginativa y su construcción en lo lúdico; es evidente una falta de espacio transicional, así como el uso del fetiche en el juego más allá del juego autoerótico.
Una dificultad presentada en 1924 es el concepto de masoquismo primario, acuñado por Freud en El problema económico del masoquismo (1924/1992). Más allá de la perversión, muestra que hay en la infancia una sensación de placer y displacer relacionada con el aumento y la disminución de la tensión. La negativa al placer, que se desprende de la frustración, lleva a la simbolización; por otro lado, puede generar un masoquismo. La sensación temprana de placer y displacer se alterna en la relación con el objeto materno. Una parte de la destructividad que no puede ser destinada a la madre permanece adentro. En el trabajo con niños, los terapeutas deben manejar entre una burbuja narcisista o un soporte de objeto. Winnicott propone que en la ilusión de omnipotencia se espera que exista una frustración óptima que un objeto lo suficientemente bueno sepa administrar.
Ante la autodestrucción, es el narcisismo infantil su combatiente: sentirse mirado y amado, pero no en el extremo patológico que impide la capacidad de esperar. El placer corporal autoerótico está en lucha constante con la relación de objeto. En la adicción se observan, consecuentemente, problemas tempranos en la representación. Tomando por ejemplo la fantasía masturbatoria sin relación de objeto, en la que no hay nivel de representación, conlleva una intolerancia hacia la ausencia y la frustración. El arte, el juego y la terapia se ofrecen como vías regias a la vitalidad y el pensamiento.
Referencias:
Freud, S. (1981). Más allá del principio del placer. Obras completas (vol. 18). Amorrortu editores. (Obra original publicada en 1920).
Freud, S. (1992). El problema económico del masoquismo. Obras completas (Vol. 19). Amorrortu Editores. (Obra original publicada en 1924).


