Sobre la Tesis: Los procesos psíquicos durante la adolescencia.

Por Bárbara Sánchez Armass

La adolescencia ha sido un tema que siempre me ha interesado. Durante mi formación en el doctorado comprendí que es crucial en la vida de una persona; se rompe la cosmovisión del niño, se experimenta un cuerpo nuevo y sexuado, los padres dejan de ser héroes y se viven como intrusos, las palabras no alcanzan para llenar de sentido las emociones y la identidad está en pleno proceso de elaboración.

La comprensión psicoanalítica sobre la adolescencia ha tenido mayor avance en los últimos 60 años. A partir de las distintos modelos mentales que aprendí, mi visión hacia la adolescencia cambió. La adolescencia no es sólo una etapa, sino un concepto dinámico y complejo ya que adquiere significado desde distintos niveles por ejemplo, dentro de las fases del desarrollo, como transición entre lo infantil y lo adulto, como un momento esencial para la construcción de la identidad e inclusive como un estado mental.

Algunos psicoanalistas se centraron en estudiar la adolescencia tal cual, y aportaron muchas ideas a la vez que ayudaron a realizar un esquema general sobre la mente adolescente. Dentro de estas teorías encontramos algunas que describen los mecanismos que usan los adolescentes frente a la sexualidad, otras que describen los duelos, otras la regresión al Edipo. Desde algunas corrientes o inclusive desde otras disciplinas, la adolescencia se estudia como proceso evolutivo donde todos los adolescentes deben resolver los mismos conflictos. Sin embargo, la formación psicoanalítica me ayudó a centrarme más en los aspectos subjetivos de cada adolescente que tienen que ver con la fantasía inconsciente. En la medida en la que fui aprendiendo en el doctorado mi visión se fue haciendo más compleja, pues me interesé por entender los fenómenos adolescentes a partir de procesos mentales que construyen la realidad psíquica.

Desde esta visión la etapa adolescente es un momento privilegiado en la vida porque es cuando hay que enfrentar cambios inéditos. Si bien es cierto que la mente siempre está en conflicto, durante la adolescencia se producen constantemente nuevas experiencias que tienen que ser procesadas y resueltas: la vida sexual infantil con un nuevo cuerpo sexuado, separarse de los padres pero poder llevarlos dentro y no dejarlos atrás, cambiar los valores del self –del amor propio al amor por los otros-, tolerar la ausencia y la presencia, entre otras. La experiencia adolescente es entonces una oportunidad para pensar sobre uno mismo. Sólo se puede progresar emocionalmente en la medida en que un adolescente trata de resolver sus conflictos. En este sentido la identidad, la sexualidad, la separación con los padres, el grupo, el pensamiento, los ideales y la vocación adquieren un significado distinto. Pues todos se van elaborando simultáneamente en la medida en la que se pueden internalizar los conflictos. Las clases que tuve me permitieron entender que crecer significa elaborar y pensar. A lo largo del doctorado vi distintas escuelas psicoanalíticas que marcan el fin de la adolescencia a partir de los cambios mentales internos y no por la edad cronológica; por la capacidad que se tiene para ampliar la visión de los conflictos y enfrentarlos y no por conseguir logros externos.

Por esto la etapa adolescente no debe ser solamente una descripción de los fenómenos colectivos, sino una exploración de los procesos psíquicos con los que el adolescente elabora dichos fenómenos. Desde esta perspectiva cada adolescente tiene una vivencia particular y aunque encontramos características generales de la adolescencia no hay una sola teoría que pueda abordar todas las experiencias adolescentes. Puedo decir con gratitud que me siento afortunada de haberme formado en el Centro Eleia porque ahí aprendí a pensar con distintos modelos teóricos, a cuestionarlos y utilizar lo mejor de cada uno. También aprendí a trabajar en la sesión, sólo en el vínculo entre el analista y el paciente se pueden explorar las fantasías, que además, van a ser distintas día con día. De tal modo que el tema nunca se agota. Cada síntoma, sueño, caracteropatía o acto impulsivo puede tener múltiples significados.

Gracias a las enseñanzas de los Dra. Celia Leiberman y el Dr. Norberto Bleichmar y de mis maestros aprendí a tener una visión plural y abierta hacia el psiquismo en la que predomina el interés genuino por el funcionamiento mental y la curiosidad que promueve el pensamiento. De ellos aprendí a trabajar psicoanalíticamente y a entender la adolescencia de un modo más profundo y apasionante.