Pérdidas y separaciones durante la pandemia de COVID-19

Por Miguel Eduardo Torres Contreras

Durante casi un año hemos estado escuchando constantemente que la pandemia por COVID-19 ha cambiado nuestra vida personal, familiar, laboral, etc. Uno de esos impactos es, sin duda, en la estabilidad emocional de las personas y, por tanto, en los vínculos entre ellas, sea en las familias o en los grupos más cercanos como los amigos o los compañeros de trabajo.

Si nos atenemos a las cifras de fallecidos, hasta el día de hoy poco más de cien mil familias mexicanas han experimentado la muerte de un ser querido. En otras palabras, han vivido una pérdida definitiva y, por tanto, han tenido que elaborar un duelo. Si consideramos que, en cada hogar mexicano, según los datos del último censo del INEGI (2015), hay un promedio de entre 3.4 y 4.2 miembros por familia, por lo menos medio millón de mexicanos han tenido que realizar un “trabajo de duelo”, como le llamaba Freud (1917), debido a las muertes por la pandemia. De por sí, la pérdida definitiva de un ser querido es muy difícil de procesar para la mente y la dificultad en la circunstancia actual aumenta debido a que no es posible llevar a cabo los rituales que generalmente se hacen según los valores y tradiciones familiares, que en parte posibilitan el trabajo de duelo. No hay posibilidad de estar con la cercanía afectiva, corporal ni verbal para, como decimos coloquialmente, despedirnos de nuestro familiar. El silencio y la distancia física han sido tremendamente crueles, atroces para quienes han perdido un familiar en estas circunstancias. ¿Cómo elaborar un duelo sin la cercanía afectiva, corporal y comunitaria? Un duelo en semejante situación acrecienta la soledad y requiere un mayor esfuerzo para la mente de las personas. 

Sin embargo, las pérdidas de vida durante la pandemia no son las únicas; hay quienes han perdido su trabajo y por lo tanto sus ingresos económicos han disminuido o desaparecido. Gremios como el de los músicos o los actores se han visto muy afectados porque llevan casi un año sin trabajar en su profesión. Otros han perdido su estabilidad económica debido a que han tenido que pagar los gastos del tratamiento de un familiar, sea en un hospital o en casa. Los gastos aumentan si son varios los miembros de la familia enfermos de COVID-19. En los casos más extremos hay una pérdida del patrimonio generado a lo largo de años de trabajo. Ya Freud señaló en “Duelo y melancolía” (1917) que la pérdida no solo puede ser de un ser querido sino de una situación: la libertad o la patria, por ejemplo. En estos casos se trata de la pérdida de un trabajo, de un negocio, del patrimonio, de la salud. ¿Qué hace nuestra mente ante estas situaciones? Lo primero que hay que señalar es que, por lo general, la mente se ve sobrepasada y el impacto es tal que “tiene que defenderse” de ellos.

Lo que nuestra psique ha recibido durante esta pandemia no es cosa menor. Por eso, como decíamos, es ineludible que eche a andar unos recursos que en psicoanálisis llamamos mecanismos de defensa. La mente se defiende de estas situaciones y, poco a poco, procesa las emociones, pensamientos y fantasías que surgen en ella. Asimismo, genera diversos tipos de ansiedades; por ejemplo, alguien que al salir a comprar su despensa siente que los demás lo van a infectar y los ve con recelo y enojo (ansiedades persecutorias); o también una persona puede desarrollar ansiedades claustrofóbicas; es decir, cree que ya no va a poder salir nunca más de su hogar, que se va a quedar encerrado ahí para siempre. Ante la dificultad de procesar el impacto de las pérdidas y separaciones que ha generado la pandemia, algunos realizan acciones como tomar alcohol y/o aumentar su consumo. No hay que olvidar que el alcohol es una sustancia psicoactiva que inhibe (“deprime”) el sistema nervioso central.

Desde otra perspectiva, la de los adolescentes, el confinamiento ha resultado especialmente difícil. Según los datos más recientes del INEGI (2019) hay 30.6 millones de jóvenes de 15 a 29 años, de los cuales poco más de 10.6 millones tienen entre 15 y 19 años. Como sabemos, uno de los elementos fundamentales en la vida de todo adolescente es la relación presencial y constante con su grupo de pares. Por el confinamiento debido a la pandemia, la separación física de sus amigos y novios o novias ha generado una pérdida temporal de las actividades, intercambios y reuniones con ellos. Si consideramos que uno de los rasgos esenciales del proceso adolescente es la separación de sus padres, el tener que estar conviviendo ahora todo el tiempo con ellos en el mismo espacio es un hecho que contradice abiertamente lo necesario y esperable en el desarrollo psíquico de los chicos en esa etapa. A las pérdidas y separaciones propias de la etapa adolescente y que les exige a los jóvenes un gran trabajo psíquico se suman ahora por el confinamiento otras pérdidas y separaciones que les dificultan aún más dicha tarea. No es raro, pues, encontrar adolescentes irritables, ansiosos, deprimidos, maníacos, etc.

Las pérdidas, separaciones y duelos por las que han pasado muchos mexicanos de todas las edades han sido muy fuertes a nivel emocional y han tenido efectos en el psiquismo de diverso tipo. De muchos de estos efectos de la pandemia en la psique hablaremos, desde diversas disciplinas, en el diplomado “Duelos, pérdidas, separaciones”.

Referencias

Freud, S. (1917). Duelo y Melancolía. Obras completas, XIV (pp. 235-255). Buenos Aires: Amorrortu.  

Aberastury, A. y Knobel, M. (1988). La adolescencia normal. México: Paidós.

Goetschy, C. (2016). La separación: aspectos metapsicológicos y clínicos. En Del Valle, Y., Islas, C., Sánchez-Armass, B. y Pérez-Ruiz, A. (Eds.), Conflictos, pérdidas y angustias depresivas en los vínculos intersubjetivos (pp. 43-56). México: Centro Eleia.

Redacción. (2019, martes 29 de enero). Jóvenes en México, en números. El economista. Recuperado de https://www.eleconomista.com.mx/politica/Jovenes-en-Mexico-en-numeros-20190129-0077.html

INEGI. (2015). Características de los hogares. Recuperado de https://www.inegi.org.mx/temas/hogares/

INEGI. (2020). Estadísticas a propósito del día mundial de la población. Datos nacionales. Recuperado de https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2020/Poblacion2020_Nal.pdf

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