¿Niño en terapia?

Por Ana Livier Govea

 

Habría que mirar las estadísticas que señalan a los trastornos emocionales y de conducta como parte de las principales causas de consulta psicológica para la atención del niño. Es común que lleguen niños al consultorio derivados por la escuela porque manifiestan problemas de conducta, rebeldía, oposicionismo, inhibiciones, retraimiento social, fobias, sólo por mencionar algunos síntomas.

Actualmente, se reconoce al niño como un ser en construcción, quien se enfrenta de manera inusitada a conflictos y ansiedades que tienen que ver con su mundo interno. La infancia con su complejidad, sus crecientes desafíos sociales y culturales nos convoca a pensar ¿qué pasa con los niños de nuestra época? ¿Cómo hacen frente a sus temibles angustias y dolores? Y si has llegado a este artículo, es porque quizá te preguntas ¿es necesario llevar al niño a terapia?

Es importante señalar que la forma de expresión de los conflictos en los niños es distinta a la de los adultos y, por tal motivo, muchas veces los padres o maestros no pueden reconocer y distinguir cuáles son las diferencias entre un proceso “normal” y pasajero del desarrollo, a síntomas alarmantes que requieren una intervención pronta y adecuada.

Si bien es cierto que aún encontramos muchos tabúes y mitos relacionados con la Psicología y la psicoterapia, que influyen en muchos padres y provocan que se resistan a buscar un tratamiento para sus hijos, existen esferas en donde se tienen en cuenta cada vez más y se les da importancia a la detección, prevención y tratamiento de las alteraciones psicológicas que un niño pueda presentar, esto con la finalidad de poder ayudarle a eliminar progresivamente síntomas y a desarrollar su personalidad de forma armoniosa. Trastornos del comportamiento y emocionales como ansiedad, depresión retraimiento, temores excesivos, fobias, dificultades para el aprendizaje, pocas habilidades sociales y agresión constituyen los motivos primordiales de consulta para el psicólogo infantil y su frecuencia es cada vez mayor, por lo que se vuelve necesaria la búsqueda de opciones de intervención efectivas.

Es conveniente considerar una intervención psicológica si el niño presenta ‑además de los anteriormente mencionados‑ alguno de estos síntomas:

~ Dificultad para relacionarse con otros niños

~ No juega

~ Presenta excesiva ansiedad a la hora de estar solo

~ Tiene enuresis o encopresis

~ Terrores nocturnos o constantes pesadillas

~ Aislamiento

~ Nula o muy baja tolerancia a la frustración

~ Insomnio

~ Autolesiones

~ Apatía

~ Dolores físicos constantes, etcétera.

El trabajo con niños es exigente y posee sus particularidades, por lo tanto, implica a todas las aptitudes y conocimientos específicos del terapeuta en su práctica profesional.

Dentro del área de la psicoterapia, existen distintas alternativas y enfoques que pueden ofrecer al niño un espacio íntimo para que pueda expresar, comprender y hacer frente a sus conflictivas en compañías del profesional.

El psicoanálisis, la terapia cognitivo conductual y la terapia Gestalt son algunas de las alternativas psicoterapéuticas de las que el niño puede beneficiarse para aliviar sus síntomas y mejorar su calidad de vida. Sea cual fuere el modelo de intervención que se elija, es importante resaltar que el juego será el vehículo y forma de expresión de las problemáticas internas del niño, por lo que será el eje principal de la intervención terapéutica.

Si quieres conocer más sobre la psicoterapia de juego y las características de cada modelo psicológico en este particular y fascinante mundo infantil, te invitamos a la presentación del libro Psicoterapia de juego. Contaremos con la participación de los doctores Marta Puig, Gabriel Espíndola y Gabriela Cardós. ¡Regístrate lo antes posible y acompáñanos!

 

Registro vía correo electrónico a: mmercado@centroeleia.edu.mx

Fecha: Sábado 7 de diciembre de 11:30 a 13:30 hrs.

Lugar: Centro Eleia, Plantel Norte, Av. Cerro de las Campanas 3,

Nivel 5, Tlalnepantla (Periférico/Pirules)