Reflexiones sobre el Diplomado “Problemas de Carácter”

Carmen Islas

Una de las inquietudes de los psicoanalistas en la práctica clínica contemporánea es la dificultad para cambiar los problemas del carácter. Estos problemas se diferencian de los pacientes que tienen síntomas de tipo histérico, obsesivo, fóbico o depresivo, por mencionar algunos. Los pacientes con estas patologías satisfacen sus deseos en su propia persona, mientras que los pacientes con caracteropatías descargan sus impulsos, deseos y fantasías en las personas del mundo externo y son ellos los que quedan impactados por la forma de ser de los pacientes. El desarrollo de síntomas o de rasgos neuróticos de carácter obstaculizan nuestras capacidades sociales, sexuales, amorosas y, en general, nuestras actividades diarias.

En el Diplomado “Problemas de Carácter. Lo Visible e Invisible” se hizo una revisión exhaustiva sobre el tema del carácter desde la perspectiva de autores y teorías contemporáneas. Se describieron las características particulares de cada cuadro y se hizo hincapié en que estos nunca se presentan solos, siempre son mixtos. Es común encontrar aspectos depresivos con rasgos de carácter histérico u obsesivo, que el paciente expresa en el consultorio en su relación con el analista, en su forma de hablar, en el contenido de sus asociaciones, en su saludo, sueños y fantasías. Es de gran interés poder encontrar el significado de ciertos rasgos de carácter cuando se utilizan como defensa para ocultar un conflicto más profundo.

En este Diplomado, se contó con un grupo bastante grande —cerca de 70 alumnos—, quienes participaron de manera activa y constante: hubo preguntas y comentarios que facilitaron y permitieron ampliar el aprendizaje en torno a este tema de gran importancia en la actualidad. Algunos de los comentarios al final del curso fueron muy gratificantes para los que participamos en su organización. Los alumnos subrayaron que, a lo largo del Diplomado, se creó un clima de respeto gracias a la pluralidad de ideas y a la exposición de diferentes autores y corrientes. Si uno de los participantes difería de lo expuesto, los maestros y demás participantes escuchaban con mucha atención, lo cual propició el diálogo y la reflexión. Aunque el grupo fue heterogéneo en su formación, todos los integrantes se beneficiaron con lo aprendido, desde aquellos que se acercaban por primera vez a los temas psicoanalíticos hasta los que ya contaban con estudios y experiencia práctica previa. En las discusiones destacaron los ejemplos tanto clínicos como de la vida cotidiana. Asimismo, fue notable el trabajo de la dirección y coordinación en el minucioso diseño del contenido, la selección de temas y lecturas, la elección de los maestros, la entrega puntual del material de estudio y las presentaciones que se compartieron después de las exposiciones de cada una de las clases. De igual forma, los profesores invitados mostraron su alto nivel docente y destacó su forma de transmitir conocimientos complicados de una manera amena y clara.

En este Diplomado, la experiencia clínica de todos los expositores y la transmisión de materiales de pacientes con trastornos de carácter facilitaron la comprensión de la teoría y la práctica psicoanalítica. Los participante recalcaron su entusiasmo por el estudio de temas como: el proceso por medio del cual una persona estructura su carácter, lo significativo de los primeros meses de vida, la identificación con las personas de nuestra infancia, la forma en que se manifiesta el carácter en la interacción con el analista, en los sueños y en nuestro comportamiento no verbal, y la importancia de reconocer la particularidad de cada persona y su vida afectiva. Se mostraron interesados por la diversidad de caracteropatías y las herramientas con las que el terapeuta cuenta para descubrirlas y mostrarlas al paciente para aliviar el sufrimiento que le producen. Al finalizar, el grupo propuso ampliar los conocimientos de autores como Wilfred Bion y Donald Meltzer e incluir temas sobre las neurociencias. Cabe destacar la participación de la Dra. Elena Ortiz y Carolina Martínez quienes abordaron las ideas de estos autores con gran profundidad.

Los alumnos reconocieron el trabajo de planeación y organización de los aspectos formales del diplomado: atención personalizada, puntualidad, orden, adecuación del aula y de los aparatos audiovisuales y recursos necesarios para que las clases se realizaran adecuadamente, lo cual habla favorablemente de todo el equipo del Centro Eleia que se involucra en la preparación de estos eventos.

Podemos concluir que este Diplomado tuvo el éxito esperado y reflejó el trabajo comprometido, profesional y de excelencia que caracterizan al Centro Eleia y las actividades que aquí se realizan. Además, se demostró el gran interés que existe en esta institución por difundir, investigar y profundizar en el saber de la mente.