Psicología, ¿es la carrera para mí?

Artículo de la Licenciatura en Psicología.

Por Patricia Bolaños

La elección vocacional es definitivamente una de las decisiones más importantes de nuestra vida, por lo que es de esperar que este proceso genere mucha ansiedad e interrogantes, que nos encontremos indecisos entre varias carreras, a veces muy distintas entre sí: “¿Será la carrera correcta?, ¿y si me equivoco?, ¿si después cambio de opinión?”. Estas dudas son normales y, hasta cierto punto, sanas pues es necesario que una decisión de esta índole sea bien pensada y cuestionada. En la medida que aguantemos la incertidumbre, será mucho más probable que tomemos una mejor elección.

Son muchos los factores que influyen al decidir qué carrera estudiar; uno de ellos es la identificación con la vida laboral de nuestros padres. Este aspecto tiene gran peso, porque muchas veces los padres tienen la expectativa de que sus hijos sigan sus mismos pasos pero, aunque tal actitud se sustenta en un deseo de éxito para ellos, resulta complejo percatarse cuándo sus intereses se orientan hacia otra formación. Por ello, el joven deberá defender su elección, lo cual es parte de la adquisición de su identidad y crecimiento personal.

Otro aspecto que cobra fuerza son las elecciones de nuestro grupo social, en particular de nuestros amigos. Iniciar una nueva etapa en un lugar desconocido con gente diferente ocasiona sentimientos encontrados: emoción pero también miedo y dudas. En este clima, puede resultar tentador decidir en función de lo que eligen las personas más cercanas a nosotros; optar por la carrera que eligió mi mejor amigo, calma, asistir a la misma universidad donde van a la mayoría de mis compañeros de la preparatoria también brinda cierto alivio.

Una vez sorteados estos aspectos que nos atañen a todos, sobreviene la pregunta específica: ¿Psicología es la mejor carrera para mí? Asimismo, comenzamos a cuestionarnos si tenemos las características necesarias para ser un buen psicólogo.

Decir que existe un tipo de personalidad que vaya mejor con la formación en Psicología o que debe tenerse una vocación para ayudar a las personas, sería erróneo. En realidad, los requisitos consisten en ciertas características o intereses gracias a los cuales vemos de forma apasionante el estudio de la conducta y las emociones humanas. Sin embargo, es importante señalar que estas cualidades se desarrollan con el tiempo, ampliándose y afinándose durante la carrera universitaria y a lo largo de toda nuestra vida.

El psicólogo manifiesta un deseo por comprender el porqué de los actos de los individuos. Se caracteriza por su curiosidad para tratar entender lo que nos rodea, encontrar explicaciones y profundizar en ellas; esto se evidencia en el gusto por discutir películas o personajes de libros, donde buscamos explicarnos las motivaciones para llevar a cabo cierta acción o procurar entender que pasó en la historia de esa persona para llegar a ser quien es.

Esta preocupación por los fenómenos mentales a lo largo de la formación como psicólogo, se traduce en un proceso de crecimiento personal muy valioso, porque al estudiar al ser humano, por ende, nos estamos conociendo a nosotros mismos, obteniendo acceso a un tipo de aprendizaje que sólo la carrera de Psicología permite.

Otra cualidad que podemos mencionar como propia del estudiante de Psicología es el gusto por el trato con las personas: una preferencia por actividades que impliquen el contacto con otros, una buena conversación, un intercambio de ideas, opuesta a actividades solitarias, como el trabajo frente a una computadora. No es raro que la gente cercana a nosotros diga que somos buenos escuchando, lo cual es resultado de este interés por entender lo que ocurre a los demás. Esta característica es central para nuestra profesión, ya que trabajamos con todo tipo de personas, de diferentes edades, en un contacto constante con ellos dentro de los diversos escenarios laborales donde el psicólogo ejerce: el hospital, la institución, la escuela, la empresa, el consultorio.

El psicólogo mantiene un gusto por el estudio; la carrera en Psicología exige una formación continua y la actualización de sus conocimientos, dada la naturaleza delicada que implica el trabajo con las emociones, por lo que será necesario leer mucho –no sólo material teórico sino también obras literarias–, ver películas, asistir a representaciones teatrales, ya que todas estas funcionan como expresiones de la mente humana y sus procesos.

Las mencionadas en este artículo no son las únicas características ni las más importantes que distinguen a los psicólogos, pero nos ofrecen algunas ideas que se relacionan y nos acercan a la respuesta si esta apasionante carrera es para nosotros.

 

Patricia Bolaños
es Licenciada en Psicología y estudió la Maestría en Psicoterapia Psicoanalítica en el Centro Eleia. Actualmente cursa el Doctorado en Clínica Psicoanalítica y es docente de licenciatura y maestría en esta misma institución. Participa como ponente en distintos colegios y universidades acerca de temas asociados al trabajo analítico con niños y adolescentes. En su consulta privada es psicoterapeuta de niños, adolescentes y adultos.