Temas esenciales del psicoanálisis: de la conjunción entre teoría y clínica
Por Andrea Amezcua Espinosa
En términos prácticos y clínicos, el psicoanálisis ha construido una técnica para el trabajo terapéutico que excede y amplía los alcances de su teoría. El eje rector de los postulados del psicoanálisis, desde los tiempos freudianos hasta la época contemporánea, se basa en la aplicabilidad de las construcciones de orden teórico en la praxis clínica. Nuestra disciplina se constituye, entonces, por el faro de la experiencia clínica. Si bien la metapsicología es interesante y profundamente enriquecedora, su visión terapéutica es la que le ha abierto un espacio dentro del campo de las humanidades y de la atención a la escucha propia de nuestra disciplina.
En el curso corto “Temas esenciales del psicoanálisis” revisaremos los conceptos que diferentes e importantes escuelas han propuesto para explicar desde aspectos del desarrollo temprano hasta la psicopatología y sus categorías. El uso que le damos a la mirada atenta y enfocada hacia el paciente será la guía para entender qué implicaciones tiene aceptar o no ciertos postulados en la clínica. Por ejemplo, si aceptamos el narcisismo primario o abogamos por una relación de objeto temprana, o si se sostiene la agresión como resultado de procesos mortíferos vinculados a un tipo de pulsión, entre muchas otras divergencias.
El cuerpo general del psicoanálisis no es uniforme, no lo constituye un monolito teórico. Es más, su propia naturaleza lo lleva a la heterogeneidad y al pluralismo. De dicho tejido diverso se conforma la experiencia psicoanalítica; conocer las diferentes perspectivas enriquece y ayuda a crear mejores interpretaciones e intervenciones para nuestros pacientes. En este diverso entramado conviene estar dispuestos al diálogo, no en un sentido de eclecticismo o mezcla sin distinción, sino en aquel que también permite y concede al otro un estatuto de verdad. La capacidad de descripción de un mismo fenómeno mental se puede dar desde diferentes ámbitos. Así, podemos pensar que las teorías, aunque no son “traducibles” de forma total, sí intentan describir un hecho fenomenológico complejo.
La complejidad nos acompañará en la reflexión sobre la constitución de la mente, tanto en la sanidad como en la patología.


