{"id":9960,"date":"2023-02-18T02:37:46","date_gmt":"2023-02-18T02:37:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=9960"},"modified":"2025-10-06T14:13:05","modified_gmt":"2025-10-06T20:13:05","slug":"el-agente-topo-la-vida-en-un-parpadeo-la-vejez-y-sus-duelos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/el-agente-topo-la-vida-en-un-parpadeo-la-vejez-y-sus-duelos\/","title":{"rendered":"El agente topo: la vida en un parpadeo, la vejez y sus duelos"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Ana Livier Govea L.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Maite Alberdi (directora de cine, guionista, directora de fotograf\u00eda, productora y cr\u00edtica de cine chilena) nos presenta un inteligente acercamiento a una verdad inc\u00f3moda: la soledad en la vejez. <em>El agente topo<\/em> es un documental de ficci\u00f3n que se perfil\u00f3 como uno de los favoritos en los premios Goya y Oscar. Un filme, en apariencia sensible, se convierte en un bocado dif\u00edcil de deglutir, de esos que atragantan en una especie de nudo que hace humedecer los ojos, ya sea de impotencia, de tristeza o por sobrada crudeza.<\/p>\n<p><em>El agente topo<\/em> nos obliga a mirar a trav\u00e9s de una lupa detectivesca, al mero estilo Dick Tracy octogenario, una realidad que en muchos sectores se ha convenido ignorar: la realidad de la desvalorizaci\u00f3n del adulto mayor; del adulto jubilado; de la mujer que ha perdido su capacidad reproductiva; de aquellos hombres y mujeres que han sido relegados por el sistema capitalista (y familiar), en tanto han perdido su facultad de producir; de aquellos que han sido despojados (frente a los ojos de una sociedad consumista) de \u201csu utilidad\u201d; de ese adulto mayor que, en muchos contextos, ha sido desechado, olvidado y depositado \u201cen alg\u00fan lugar\u00bb.<\/p>\n<p>Esta pel\u00edcula, sensiblemente elaborada, combina la ficci\u00f3n narrativa con el estilo documental. Nos cuenta la historia de un detective ins\u00f3lito que tiene a su cargo investigar, como agente encubierto, el pasar cotidiano de los d\u00edas en un asilo para ancianos. Su misi\u00f3n: esclarecer el misterio sobre si una de las internas recibe maltratos por parte del personal, como ella denuncia. Nuestro protagonista tiene m\u00e1s de ochenta a\u00f1os, usa trajecitos que cubren un cuerpo esmirriado, en declive y arrugado, d\u00e9bil por momentos, pero s\u00f3lido para contener un esp\u00edritu vigoroso (algo poco usual de mirar en las producciones cinematogr\u00e1ficas t\u00edpicas, que exaltan la juventud, la belleza, la est\u00e9tica superficial). No es un agente certificado, no pertenece a la CIA o al FBI. Es un hombre viudo qu\u00e9 asume con entero compromiso esta aventura con la finalidad de sentirse \u00fatil y mantenerse ocupado, sentirse relevante y salir de la \u00e1spera soledad frente a la muerte.<\/p>\n<p><em>El agente topo<\/em> nos lleva a hurgar en las historias personales de varios de los ancianos qu\u00e9 han encontrado en ese lugar de acogida un hogar, conformado por mujeres en un porcentaje superlativo. Y es que, frente a estas escenas, uno queda sensibilizado, aturdido y atolondrado por ese (bien recibido) jal\u00f3n de orejas ante la ceguera que socialmente se ha interpuesto y que impide mirar a estos sujetos y no como objetos.<\/p>\n<p>El detective descubre que el abandono comienza por la familia misma y germina, poco a poco, hasta llegar al abandono institucional, el cual se refleja en las paredes despintadas, los insumos deficientes y las habitaciones insalubres. Este filme nos obliga a cuestionar la normalizaci\u00f3n de la soledad y el abandono en la vejez, pero sobre todo, ofrece un replanteamiento de ese tema escabroso, silenciado y negado: la vejez y c\u00f3mo nos situamos frente a ella, ya que parece que incurrimos en un horror proyectivo hacia el envejecimiento latente en todos nosotros.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son los estereotipos que rodean estas figuras en la actualidad? \u00bfVejez en sin\u00f3nimo de deficiencia? \u00bfQu\u00e9 tipo de p\u00e9rdidas se experimentan en este momento vital? \u00bfC\u00f3mo piensa el psicoan\u00e1lisis los duelos de esta etapa? \u00bfExistir\u00e1n distintas maneras de envejecer?<\/p>\n<p>Y es que la vejez es una fase en la cual prevalece la p\u00e9rdida, el riesgo y la anticipaci\u00f3n de p\u00e9rdida como lo m\u00e1s dominante, tanto en el mundo interno como en el mundo externo. Esto nos permite comprender por qu\u00e9 la depresi\u00f3n se constituye como la patolog\u00eda prevalente en esta etapa y por qu\u00e9 una serie de descompensaciones que se desatan (como los cuadros de ansiedad) pueden relacionarse con la anticipaci\u00f3n de la p\u00e9rdida, es decir, la angustia de anticipaci\u00f3n de la muerte.<\/p>\n<p>Ahora bien, el estudio y el abordaje de la vejez suele enfocarse en sus aspectos m\u00e1s negativos y sombr\u00edos (Powell Lawton, 1990). Es importante pensar la crisis de la edad avanzada como un conflicto en el que se juegan y entrelazan factores que pueden influir en este ciclo vital, como son: la p\u00e9rdida, la separaci\u00f3n y la falta. Estos tres factores, \u00edntimamente correlacionados, llenan una funci\u00f3n estructurante para el <em>self<\/em> y se hacen bastante vulnerables en la edad avanzada, tanto en funci\u00f3n de la historia previa como de las circunstancias actuales de las personas mayores.<\/p>\n<p>Por tanto, la vejez implica ciertos desaf\u00edos ps\u00edquicos que tienen que ver con la resignificaci\u00f3n de la historia familiar y generacional, la posibilidad de aceptar la delegaci\u00f3n a las nuevas generaciones, la valoraci\u00f3n diferente del presente, la resignificaci\u00f3n del pasado y del futuro, que est\u00e1n en un conflicto permanente.<\/p>\n<p>Si pensamos en la vejez como una fase en la cual prevalece la p\u00e9rdida, toda p\u00e9rdida conlleva una tensi\u00f3n y una herida narcisistas, de intensidad variable. La p\u00e9rdida implica una separaci\u00f3n. Sin embargo, idealmente, algo de lo separado debe conservarse en el mundo interno como inscripci\u00f3n, memoria positiva, o una mezcla de nostalgia e ilusi\u00f3n. Por tanto, surgen las preguntas: \u00bfc\u00f3mo mantener y enriquecer la autoestima del anciano?, \u00bfc\u00f3mo minimizar las tendencias reactivas ante las heridas narcisistas frente a la p\u00e9rdida y la falta, al desinvestimiento del mundo objetal que lo incluye a \u00e9l mismo como objeto?, \u00bfc\u00f3mo mantener un equilibrio narcisista adecuado en los sujetos que, por su historia y sus circunstancias actuales, no pueden vivir estas alteraciones como cambios cualitativos compensables, por lo que \u00fanicamente los abordan desde la perspectiva de la \u00abdisminuci\u00f3n\u00bb, gracias a la equ\u00edvoca y habitual ret\u00f3rica sobre la vejez?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Erroteta Palacio, J. M. (2008). Hilflosigkeit (el proceso de duelo por el desvalimiento humano). <em>Revista de psicoan\u00e1lisis<\/em>, 54(8), pp. 69-93.<\/p>\n<p>Arensburg, B. (1994). Vejez, p\u00e9rdida, separaci\u00f3n y falta. <em>Revista de psicoan\u00e1lisis de Madrid. Aspectos cl\u00ednicos del envejecer. Una visi\u00f3n desde la pr\u00e1ctica psicoanal\u00edtica<\/em>, 20. \u00a0<\/p>\n<p>Powell Lawton, M. (1990). An environmental psychologist ages. Altman, I. y Christense, K. (eds.). <em>Environmental and Behavior Studies: Emergence of Intellectual Traditions <\/em>(pp. 339-363). Plenum Press.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ana Livier Govea L. \u00a0 Maite Alberdi (directora de cine, guionista, directora de fotograf\u00eda, productora y cr\u00edtica de cine chilena) nos presenta un inteligente acercamiento a una verdad inc\u00f3moda: la soledad en la vejez. El agente topo es un documental de ficci\u00f3n que se perfil\u00f3 como uno de los favoritos en los premios Goya y Oscar. Un filme, en apariencia sensible, se convierte en un bocado dif\u00edcil de deglutir, de esos que atragantan en una especie de nudo que hace humedecer los ojos, ya sea de impotencia, de tristeza o por sobrada crudeza. El agente topo nos obliga a\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":13593,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1421,1420],"tags":[2134,1526,296],"blocksy_meta":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9960"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9960"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9960\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9961,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9960\/revisions\/9961"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}