{"id":8771,"date":"2022-06-30T04:08:41","date_gmt":"2022-06-30T04:08:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=8771"},"modified":"2025-08-04T14:20:22","modified_gmt":"2025-08-04T20:20:22","slug":"la-tristeza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/la-tristeza\/","title":{"rendered":"La tristeza"},"content":{"rendered":"\n<p>Por V\u00edctor Ruiz<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para hablar de los diversos cuadros depresivos y sus manifestaciones, diagn\u00f3sticos, posibles causas y tratamientos, es necesario definir y diferenciar algunos conceptos que se emplean al estudiarlos. En esta ocasi\u00f3n, proponemos pensar en la tristeza.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La tristeza es una <em>emoci\u00f3n<\/em> y tambi\u00e9n forma parte de un <em>estado de \u00e1nimo<\/em> o, en todo caso, lo caracteriza. Una <em>emoci\u00f3n<\/em> es una experiencia subjetiva (es decir, involucra distintos sistemas de funcionamiento como el ps\u00edquico-mental y el org\u00e1nico) y multidimensional (dimensiones como la fisiol\u00f3gica, la sensitiva, la motivacional y el inconsciente). Dependiendo del modelo te\u00f3rico, sus dimensiones cobran mayor o menor relevancia al entender la emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Un <em>estado de \u00e1nimo<\/em> es tambi\u00e9n una experiencia subjetiva, pero a diferencia de la emoci\u00f3n, es m\u00e1s duradero. Por ejemplo, cuando la tristeza y otras emociones (como la desesperanza y la insatisfacci\u00f3n) se mantienen como la principal experiencia emocional, cl\u00ednicamente se podr\u00eda llamar <em>depresi\u00f3n<\/em>. Tiene como caracter\u00edsticas ser m\u00e1s persistente y, en apariencia, no tener un origen claro. Algunas personas lo verbalizan haciendo alusi\u00f3n a la ira o la impaciencia: \u201cLlevo un tiempo sinti\u00e9ndome ansioso y no s\u00e9 la raz\u00f3n\u201d o \u201cDesde hace unos d\u00edas, ni yo me aguanto\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Lo que se espera del estado de \u00e1nimo es que no sea est\u00e1tico o r\u00edgido. La flexibilidad emocional y la posibilidad de enriquecerse de las emociones se ven menoscabadas cuando una emoci\u00f3n o grupo de emociones permanecen por un largo periodo de tiempo dando forma al estado de \u00e1nimo. Esto aplica para cualquier emoci\u00f3n, por ejemplo, se podr\u00eda considerar que ser\u00eda muy bueno sentirse siempre alegre, pero la vida mental se enriquece gracias a la gama de emociones que, como humanos, experimentamos. Si alguien est\u00e1 alegre todo el tiempo, es posible que su estado de \u00e1nimo sea de <em>hipoman\u00eda<\/em> o <em>euforia<\/em>. En este estado, la persona podr\u00eda ponerse en riesgo al ignorar las consecuencias de sus acciones. Podr\u00eda mostrarse indiferente a las necesidades de otras personas, sin importarle c\u00f3mo sus acciones impactar\u00edan en ellas, ya que no experimenta miedo o tristeza frente a la posibilidad de da\u00f1arlas o perderlas. En suma, experimentar tristeza \u2014como emoci\u00f3n o como estado de \u00e1nimo\u2014 es natural, esperable y necesario para la vida humana. Lo que podr\u00eda alertar y ser indicio de patolog\u00eda ser\u00eda su presencia constante, dando forma a diversos cuadros depresivos cristalizados en una sola emoci\u00f3n o grupo de emociones.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una separaci\u00f3n, p\u00e9rdida, decepci\u00f3n o fracaso son detonadores de la tristeza como <em>emoci\u00f3n<\/em>. Es muy probable que alguien que enfrenta un fracaso laboral, la muerte de un ser amado o la ruptura de un v\u00ednculo emocional, experimente tristeza. La <em>dimensi\u00f3n sensitiva<\/em> de la emoci\u00f3n sugiere la posibilidad de sentir y registrar cognitivamente la emoci\u00f3n. Conscientemente, nos sentimos impactados por la tristeza, cuya experiencia se padece porque suele ser desagradable y dolorosa. Sin embargo, no se puede dar por sentada esta capacidad en todas las personas; algunas experimentan una notable dificultad para registrar, sentir, comunicar y aprender de sus emociones. En diferentes cuadros psicopatol\u00f3gicos (por ejemplo, en adicciones, trastornos psicosom\u00e1ticos o funcionamientos obsesivos) y cuadros depresivos, por mencionar algunos, se puede encontrar una dificultad para experimentar emociones, incluida la tristeza. Algunos casos de depresi\u00f3n cr\u00f3nica o estados de \u00e1nimo disf\u00f3rico (como se les conoce en el campo de la psiquiatr\u00eda), por ejemplo, se caracterizan por el extra\u00f1amiento emocional y el aplanamiento afectivo: las personas se sienten durante mucho tiempo con poca energ\u00eda, desanimadas, indiferentes y sin posibilidad de disfrutar; todo sin que sientan la tristeza como emoci\u00f3n o como parte del estado de \u00e1nimo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Desde la perspectiva psicoanal\u00edtica, Freud denomina <em>afecto <\/em>a la experiencia sensitiva de la emoci\u00f3n y se\u00f1ala que no se puede reprimir: por definici\u00f3n, el afecto se siente. Tambi\u00e9n considera que es posible sentirnos afectados por una emoci\u00f3n, aun cuando no sepamos del todo la raz\u00f3n. De aqu\u00ed la idea freudiana de unir, en el trabajo psicoanal\u00edtico, los afectos con sus representaciones. Por ejemplo, una persona que no entiende el porqu\u00e9 de su constante tristeza, en el trabajo anal\u00edtico podr\u00eda descubrir las causas inconscientes de su estado emocional; quiz\u00e1s est\u00e1 ligado a una experiencia de trauma temprano o a una dificultad constitutiva para vivir las separaciones, frustraciones e inevitables p\u00e9rdidas de la vida que empiezan con la p\u00e9rdida del vientre materno. Desde esta perspectiva psicoanal\u00edtica, se puede considerar que cualquier emoci\u00f3n y estado de \u00e1nimo son reflejo de un estado mental inconsciente. De \u00e9l se desprenden distintos afectos que podremos percibir conscientemente, aunque no tengamos del todo claro su correlato u origen inconsciente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para Wilfred Bion (1962\/1987), dar sentido y aprender de una experiencia emocional no es una tarea sencilla. Esta posibilidad depende de la capacidad para tolerar el dolor, la incertidumbre y el no saber. Si no se tolera la tristeza y la experiencia de desagrado y malestar ps\u00edquico que implica, es probable que sea evacuada o desterrada de la mente por cualquier medio. Esto conlleva varios problemas, entre otros, una capacidad disminuida para entrar en contacto con la realidad interna y externa, as\u00ed como el empobrecimiento de la mente, pues no se nutre de las experiencias emocionales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por ejemplo, despu\u00e9s de una ruptura amorosa, la persona que no tolera la tristeza podr\u00eda culpar al otro, sinti\u00e9ndose enojado o despreciativo, y considerar que no perdi\u00f3 nada, que es el otro el que deber\u00eda estar arrepentido. Si la persona se permite ser impactada por la tristeza y otras emociones que acompa\u00f1an al estado emocional del duelo, podr\u00eda dar sentidos profundos y enriquecedores a la dolorosa experiencia de p\u00e9rdida. Podr\u00eda responsabilizarse de lo que hizo o dej\u00f3 de hacer para que la relaci\u00f3n no avanzara e incluso podr\u00eda experimentar agradecimiento por lo que encontr\u00f3 en dicha relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la dimensi\u00f3n motivacional o social, se piensa \u2014desde la psicolog\u00eda y la antropolog\u00eda\u2014 que la emoci\u00f3n comunica y sirve de algo. Sabemos cu\u00e1ndo alejarnos de una persona que manifiesta ira en su rostro, y cu\u00e1ndo acercarnos si se muestra triste y requiere apoyo. El componente social de la emoci\u00f3n es necesario para la convivencia en grupo. Tambi\u00e9n est\u00e1 ligado con aspectos filogen\u00e9ticos y evolutivos: las emociones han ayudado a la supervivencia de nuestra especie. En el caso de la tristeza, su utilidad motivacional y social permite mantener y fortalecer el lazo social; el grupo que cuida de sus integrantes y se entristece por sus desgracias tiene mayor posibilidad de subsistir.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, tenemos la dimensi\u00f3n fisiol\u00f3gica. Gracias al avance tecnol\u00f3gico y a la investigaci\u00f3n m\u00e9dica, sabemos que la tristeza activa estructuras cerebrales y circuitos neuronales espec\u00edficos. Se han hecho estudios para determinar qu\u00e9 agentes bioqu\u00edmicos (hormonas y neurotransmisores) est\u00e1n relacionados con los estados de \u00e1nimo vinculados con la tristeza. Igualmente, se ha estudiado la comorbilidad de los cuadros depresivos con hipo e hipertiroidismo, c\u00e1ncer, fibromialgia, Parkinson, tuberculosis, osteoporosis y accidentes cerebro vasculares, entre otros.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Bion, W. (1987). <em>Aprendiendo de la experiencia.<\/em> Paid\u00f3s. (Obra original publicada en 1962).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ch\u00f3liz, M. (2005). <em>Psicolog\u00eda de la emoci\u00f3n: el proceso emocional<\/em>. Universidad de Valencia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Freud, S. (1992). Inhibici\u00f3n, s\u00edntoma y angustia. <em>Obras completas<\/em>. (vol. 20, pp. 71-163) Amorrortu editores. (Obra original publicada en 1926).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Ruiz \u00a0 Para hablar de los diversos cuadros depresivos y sus manifestaciones, diagn\u00f3sticos, posibles causas y tratamientos, es necesario definir y diferenciar algunos conceptos que se emplean al estudiarlos. En esta ocasi\u00f3n, proponemos pensar en la tristeza. \u00a0 La tristeza es una emoci\u00f3n y tambi\u00e9n forma parte de un estado de \u00e1nimo o, en todo caso, lo caracteriza. 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