{"id":7725,"date":"2021-09-23T20:10:07","date_gmt":"2021-09-23T20:10:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=7725"},"modified":"2023-03-14T15:36:06","modified_gmt":"2023-03-14T21:36:06","slug":"que-hacer-con-un-adolescente-con-problemas-de-alimentacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/que-hacer-con-un-adolescente-con-problemas-de-alimentacion\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 hacer con un adolescente con problemas de alimentaci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Magaly V\u00e1zquez<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En la adolescencia, la imagen corporal tiene que modificarse para incluir en ella la sexualidad: las dimensiones de un cuerpo diferente al infantil, que ahora est\u00e1 capacitado para la reproducci\u00f3n y las relaciones sexuales. Existen varias implicaciones y fantas\u00edas que se despiertan en torno al cuerpo sexual, por lo que no todos los adolescentes logran tolerar las ansiedades o experiencias emocionales involucradas en su transformaci\u00f3n. Es entonces cuando pueden aparecer los trastornos de alimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es importante hacer hincapi\u00e9 en la participaci\u00f3n de una variedad de factores sociales, familiares, culturales, biol\u00f3gicos y ps\u00edquicos en la aparici\u00f3n de estos trastornos, de los cuales los principales son la anorexia, la bulimia y la obesidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de la psiquiatr\u00eda, podemos tener una noci\u00f3n descriptiva sobre cada uno de ellos. La\u00a0<em>anorexia<\/em>, por ejemplo, es descrita por el\u00a0<em>Manual Diagn\u00f3stico y Estad\u00edstico de los Trastornos Mentales\u00a0<\/em>(DSM-V) como la restricci\u00f3n del consumo energ\u00e9tico necesario, que conlleva un peso corporal muy bajo. Asimismo, se presenta un miedo intenso a ganar peso, a convertirse en obeso, o se muestra una conducta persistente para evitar ganar peso, incluso llegando a estar por debajo del ideal y, finalmente, involucra una alteraci\u00f3n en la percepci\u00f3n del propio cuerpo. Aunque se retir\u00f3 el criterio de la amenorrea (ausencia de menstruaci\u00f3n), esta se presenta de forma muy com\u00fan.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de lo anterior, al ser \u00fanicamente s\u00edntomas descriptivos, no nos ayudan a comprender qu\u00e9 sucede de forma interna. Lo que nos interesa en el psicoan\u00e1lisis es pensar qu\u00e9 hay detr\u00e1s de estos s\u00edntomas, por qu\u00e9 son trastornos tan comunes durante la adolescencia y qu\u00e9 puede llevar a un(a) adolescente a desarrollar dichos trastornos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Todos los adolescentes van a sentirse, a ratos, inc\u00f3modos con sus cuerpos; se percibir\u00e1n gordos, flacos, chaparros, altos, con alguna parte del cuerpo m\u00e1s grande o m\u00e1s peque\u00f1a de lo que quisieran; as\u00ed como angustiados por los cambios puberales que le dan al cuerpo las caracter\u00edsticas sexuales que se mencionaron al comienzo del presente escrito. Algunos intentar\u00e1n hacer dietas, otros practicar alg\u00fan deporte o hacer ejercicio, otros subir\u00e1n de peso porque comen m\u00e1s debido a la ansiedad o la depresi\u00f3n que se experimenta, por momentos, tambi\u00e9n como parte de la adolescencia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Com\u00fanmente, se piensa que las adolescentes desarrollan un trastorno alimenticio debido a los medios de comunicaci\u00f3n y a las redes sociales que venden ciertos est\u00e1ndares de belleza, en donde los cuerpos admirados son delgados, con proporciones perfectas y sumamente curvil\u00edneas, o musculosos, en el caso de los hombres. Aunque son factores sociales y culturales que participan del fen\u00f3meno, no alcanzan para explicar por qu\u00e9 se desarrolla un trastorno como tal.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Desde la perspectiva psicoanal\u00edtica, el acento est\u00e1 colocado en el mundo interno, el cual es subjetivo. Es decir, lo trascendental depender\u00e1 de la estructura mental del adolescente que tenemos enfrente; la cualidad de las fantas\u00edas y motivaciones inconscientes ser\u00e1 muy diferente en cada caso, aunque las conductas o s\u00edntomas sean descriptivamente similares.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Si pensamos en las chicas que padecen anorexia, ellas poseen un cuerpo sumamente delgado que puede remitir al cuerpo de una ni\u00f1a, adem\u00e1s de presentar uno de sus principales s\u00edntomas, la amenorrea. Entonces, pensar\u00edamos que, en el caso de este trastorno, una de las motivaciones inconscientes es perpetuar el cuerpo infantil para negar la sexualidad y la femineidad, debido a que se viven como muy amenazantes y peligrosas por los conflictos ed\u00edpicos. Aqu\u00ed, estamos frente a los casos menos graves. En los casos m\u00e1s graves, el alimento puede representar algo maligno que envenena y hace da\u00f1o, en lugar de alimentar y nutrir, lo que, a su vez, puede ser la representaci\u00f3n interna de una madre que envenena, en lugar de una madre que cuida. Existen muchas manifestaciones observables de este trastorno y, por lo tanto, tambi\u00e9n otras motivaciones como, por ejemplo, la dificultad para separarse de la madre y la fantas\u00eda de fusionarse con ella o controlarla.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En otros casos, las conductas obsesivas y restrictivas pueden ser pensadas como un intento de controlar lo que por dentro es incontrolable, como ciertos deseos y emociones en relaci\u00f3n con lo sexual y lo placentero, o con emociones como la voracidad. Son adolescentes que pueden mostrarse sumamente demandantes o dependientes, perfeccionistas y exigentes consigo mismas; se empe\u00f1an en ser las mejores en todo: las mejores alumnas, las m\u00e1s bonitas, las consentidas. Quiz\u00e1 estos son los casos m\u00e1s neur\u00f3ticos. Otras adolescentes se muestran, m\u00e1s bien, desconectadas, ausentes debido a la sensaci\u00f3n de fragilidad y falta de sost\u00e9n interno, lo cual hablar\u00eda de otro tipo de estructura mental, una m\u00e1s grave.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por otro lado, la\u00a0<em>bulimia<\/em>\u00a0se caracteriza por momentos de atracones, seguidos por v\u00f3mitos.\u00a0 Son adolescentes que pueden confundir los estados emocionales con comida, es decir, el v\u00f3mito puede representar una expulsi\u00f3n mental: no se cuenta con el sost\u00e9n interno que pueda contener y procesar las emociones ligadas al proceso adolescente, por lo que se evacuan. Despu\u00e9s de los atracones, se experimenta mucha culpa y ansiedad porque sienten que tienen algo dentro que les hace da\u00f1o. Las afectadas muestran poca tolerancia a la frustraci\u00f3n, una urgencia por la satisfacci\u00f3n, e idealizan un estado sin preocupaciones. Debido a que tambi\u00e9n se relaciona con los v\u00ednculos tempranos respecto de la madre, pueden portarse tir\u00e1nicas, dependientes, vulnerables y con fuertes deseos de control y envidia. Asimismo, tanto el atrac\u00f3n como el v\u00f3mito pueden tener significados distintos, dependiendo de cada mente: pueden ser deseos voraces o de rivalidad; algunas de estas chicas comen y vomitan para descargar la ira y la ansiedad, o experimentan una sensaci\u00f3n de vac\u00edo que hay que llenar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En el caso de la\u00a0<em>obesidad<\/em>, tambi\u00e9n podemos comprenderla como una defensa frente al crecimiento y el cuerpo sexuado, pues se niega la sexualidad mediante un cuerpo que cubre las caracter\u00edsticas sexuales. El cuerpo se convierte en una coraza protectora, sosteniendo la ilusi\u00f3n de mantener un cuerpo infantil que protege de la sexualidad y de su impacto. Tambi\u00e9n existen otros tipos de fantas\u00edas, como el de mantenerse como un beb\u00e9 alimentado por la madre, conservando el cuerpo de un beb\u00e9 regordete.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La motivaci\u00f3n y la gravedad de cada uno de estos trastornos solo pueden evaluarse por un grupo de expertos en la cuesti\u00f3n, ya que, al ser fen\u00f3menos con multiplicidad de factores, atenderlos tambi\u00e9n implica una intervenci\u00f3n multidisciplinaria: m\u00e9dicos, nutri\u00f3logos, terapeutas especializados e incluso psiquiatras.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Brady, M. (2016). Invisibility and Insubstantiality in an Anorexic Adolescent: Phenomenology and Dynamics. <em>The Body in Adolescence<\/em>. Routledge.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Brady, M. (2016). \u2018Pro-Ana\u2019 Web Sites through an Adolescent Development Lens. <em>The Body in Adolescence<\/em>. Routledge.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Wiener, A., Salazar, J., Puig, M. y Bola\u00f1os, P. (2017). Historia de Florencia. Anorexia y conflictos con la feminidad. <em>La sexualidad\u00a0<\/em>(pp. 433-452). Eleia editores.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Magaly V\u00e1zquez \u00a0 En la adolescencia, la imagen corporal tiene que modificarse para incluir en ella la sexualidad: las dimensiones de un cuerpo diferente al infantil, que ahora est\u00e1 capacitado para la reproducci\u00f3n y las relaciones sexuales. Existen varias implicaciones y fantas\u00edas que se despiertan en torno al cuerpo sexual, por lo que no todos los adolescentes logran tolerar las ansiedades o experiencias emocionales involucradas en su transformaci\u00f3n. Es entonces cuando pueden aparecer los trastornos de alimentaci\u00f3n. \u00a0 Es importante hacer hincapi\u00e9 en la participaci\u00f3n de una variedad de factores sociales, familiares, culturales, biol\u00f3gicos y ps\u00edquicos en la aparici\u00f3n\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":7790,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1420],"tags":[80,311],"blocksy_meta":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7725"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7725"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7725\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10250,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7725\/revisions\/10250"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7790"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}