{"id":767,"date":"2015-08-01T08:00:17","date_gmt":"2015-08-01T08:00:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=767"},"modified":"2024-12-02T15:49:08","modified_gmt":"2024-12-02T21:49:08","slug":"el-proceso-de-duelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/el-proceso-de-duelo\/","title":{"rendered":"El proceso de duelo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">\n<p style=\"text-align: right\">Por Conrado Zuliani<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Nos ense\u00f1a Freud que el duelo constituye la reacci\u00f3n <em>normal<\/em>, es decir, una respuesta no patol\u00f3gica a la p\u00e9rdida de objeto. Por otra parte, nos se\u00f1ala que esta p\u00e9rdida puede estar relacionada con una persona amada o con una abstracci\u00f3n equivalente (por ejemplo, podr\u00eda tratarse de un ideal, como la patria o una filiaci\u00f3n pol\u00edtica).<\/p>\n<p>Cabe resaltar que el duelo es un <em>trabajo <\/em>para la mente. La labor del duelo consiste en una elaboraci\u00f3n de aquello que se pierde, cuyo desenlace consiste en poder colocar lo perdido a cuenta del pasado.<\/p>\n<p>De esta forma, el trabajo de duelo moviliza cada uno de los recuerdos que est\u00e1n en conexi\u00f3n con el objeto perdido. Diversos momentos, situaciones y di\u00e1logos son evocados a prop\u00f3sito del duelo. Es por eso que, para el doliente, todo hace referencia a la persona perdida: un comercial de televisi\u00f3n, una canci\u00f3n en el radio, una marca de caf\u00e9 en el supermercado, una calle, etc. Cuando se le recuerda constantemente, el examen de realidad indica que ese objeto ya no est\u00e1 m\u00e1s; este proceso permite ir resignando los lazos afectivos que se tienen con la persona perdida.<\/p>\n<p>El duelo, entonces, podr\u00eda pensarse como un procesamiento mental, una verdadera operatoria ps\u00edquica en donde se sustituye a la persona por un s\u00edmbolo que la representa. Dicho de otra forma, se pierde al objeto y en su lugar queda el recuerdo.<\/p>\n<p>Acerca de este \u00abtrabajo\u00bb que el sujeto debe realizar en pos de la elaboraci\u00f3n de la p\u00e9rdida, cabe resaltar algunos aspectos de importancia que funcionan a modo de \u00abbr\u00fajula\u00bb y nos indican c\u00f3mo determinado paciente va llevando su duelo. De las personas perdidas se <em>habla, <\/em>se las <em>recuerda,<\/em> se las <em>sue\u00f1a. <\/em>Al mismo tiempo, las emociones preponderantes suelen ser tristeza, enojo o culpa.<\/p>\n<p>Es curioso c\u00f3mo en el \u00e1mbito social, la creencia popular muchas veces considera como se\u00f1al de \u00abfortaleza\u00bb que una persona que ha perdido a alguien no llore o no se muestre triste. No es infrecuente, por ejemplo, que la familia aliente a alguien que ha enviudado a \u00abhacer un viaje para no recordar\u00bb o a cambiarse de casa porque \u00able trae muchos recuerdos y le hace mal recordar\u00bb. Estas sugerencias, muchas veces bienintencionadas, dificultan y obstaculizan el duelo.<\/p>\n<p>El duelo precisamente debe pasar por el recuerdo y la tristeza a causa de aquello que se perdi\u00f3. No s\u00f3lo no son muestras de \u00abfortaleza\u00bb el no llorar, el no recordar, el estar \u00abcomo si nada\u00bb, sino que, por el contrario, estas situaciones nos alertan de alguna dificultad en la elaboraci\u00f3n del duelo.<\/p>\n<p>Melanie Klein descubri\u00f3 que una p\u00e9rdida actual <em>reactiva todas las p\u00e9rdidas anteriores por las que la persona ha atravesado en su vida. M\u00e1s precisamente, la primera, la p\u00e9rdida del pecho<\/em>. Seg\u00fan se haya podido sobrellevar esta primera p\u00e9rdida, se podr\u00e1n resolver las posteriores. Hoy en d\u00eda sabemos, gracias a los estudios de numerosos investigadores dentro y fuera del psicoan\u00e1lisis, que algunas patolog\u00edas graves como la depresi\u00f3n severa o ciertas enfermedades psicosom\u00e1ticas se relacionan con p\u00e9rdidas muy primarias, las cuales el rudimentario psiquismo de un ni\u00f1o muy peque\u00f1o no est\u00e1 en condiciones de resolver. Son huellas profundas de p\u00e9rdidas muy tempranas y no elaboradas.<\/p>\n<p>Quisiera resaltar dos aspectos antes de concluir: cuando se ha perdido a una persona valiosa, significativa, amada, es preciso estar m\u00e1s atentos a nuestra salud f\u00edsica, ya que puede verse afectada por nuestro estado emocional.<\/p>\n<p>Por otro lado, es preciso que el doliente pueda dormir, para que tenga oportunidad de so\u00f1ar. El sue\u00f1o constituye un recurso muy valioso desde el punto de vista elaborativo. So\u00f1ar, tenerlo presente, hablarlo y tejer las huellas de los recuerdos son las v\u00edas a trav\u00e9s de las cuales es posible procesar y pensar el profundo significado que aquello perdido tiene para cada uno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Conrado Zuliani Nos ense\u00f1a Freud que el duelo constituye la reacci\u00f3n normal, es decir, una respuesta no patol\u00f3gica a la p\u00e9rdida de objeto. Por otra parte, nos se\u00f1ala que esta p\u00e9rdida puede estar relacionada con una persona amada o con una abstracci\u00f3n equivalente (por ejemplo, podr\u00eda tratarse de un ideal, como la patria o una filiaci\u00f3n pol\u00edtica). Cabe resaltar que el duelo es un trabajo para la mente. La labor del duelo consiste en una elaboraci\u00f3n de aquello que se pierde, cuyo desenlace consiste en poder colocar lo perdido a cuenta del pasado. 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