{"id":7283,"date":"2021-06-28T22:31:09","date_gmt":"2021-06-28T22:31:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=7283"},"modified":"2023-03-14T15:50:05","modified_gmt":"2023-03-14T21:50:05","slug":"cuando-la-autoexigencia-nos-enferma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/cuando-la-autoexigencia-nos-enferma\/","title":{"rendered":"Cuando la autoexigencia nos enferma"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: right\">Por Raquel Vega<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n mente-cuerpo es un fen\u00f3meno complejo e innegable, pues son nuestras emociones, fantas\u00edas y conflictos los que pueden contribuir a la preservaci\u00f3n o deterioro de nuestra salud. En este art\u00edculo me gustar\u00eda hablar de la autoexigencia, emoci\u00f3n que se relaciona con la idea de cumplir un ideal que, a menudo, es sobrehumano, pues lo deseable es cumplir con todo no solo de la mejor manera, sino a la perfecci\u00f3n; la demanda interna es no flaquear ante situaciones dif\u00edciles e incluso dolorosas. Detr\u00e1s de la autoexigencia, puede haber una idea de \u201cfortaleza\u201d, entendida como un estado donde \u201cnada afecta\u201d y con todo \u201cse puede\u201d.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno fue nombrado por el psicoanalista David Liberman (1986) como \u201csobreadaptaci\u00f3n\u201d: las personas sobreadaptadas sufren de cordura, pues tienen una capacidad de trabajo sin medida y presentan una desconexi\u00f3n important\u00edsima con sus limitaciones y necesidades. Se trata de personas en cuya autoexigencia predomina una fantas\u00eda de omnipotencia, donde el sujeto (espec\u00edficamente, su cuerpo), es invulnerable.<\/p>\n<p>En estos casos, se puede pensar en la enfermedad como una se\u00f1al de alerta que el cuerpo emite, pues hay una ruptura entre la sobreadaptaci\u00f3n y la realidad exterior. Dicha se\u00f1al es de suma importancia para el terapeuta, ya que, en el trabajo anal\u00edtico, podemos tratar de entender su significado simb\u00f3lico. Sin embargo, es com\u00fan que, para la persona autoexigente o sobreadaptada, la enfermedad no tenga ning\u00fan significado y solo le interese aliviar su malestar o eliminarlo. De hecho, en consulta no son raros los casos de pacientes que llegan a terapia porque sus doctores los han enviado, aunque ellos refieren estar bien en la esfera emocional: tienen un trabajo, una familia, han logrado ciertas cosas y no tienen grandes problemas.<\/p>\n<p>Una descripci\u00f3n que hace Liberman de este tipo de individuos menciona que todo lo hacen a fondo y que suelen asumir la responsabilidad de las iniciativas que proponen los dem\u00e1s. Cuando padecen de alguna enfermedad o perturbaci\u00f3n som\u00e1tica, al contrario de los hipocondr\u00edacos, tienden a subestimar la situaci\u00f3n. Si acaso deben interrumpir sus actividades para atender alg\u00fan un cuadro som\u00e1tico, buscan reanudarlas r\u00e1pidamente. Seguro has conocido o sabido de personas que no cumplen con el tiempo de reposo recomendado por su m\u00e9dico despu\u00e9s de alg\u00fan accidente o procedimiento quir\u00fargico y quieren volver a rendir de la misma manera que cuando se encontraban en buenas condiciones de salud.<\/p>\n<p>Como ya mencionamos, Liberman not\u00f3 que estas personas a menudo llegan al an\u00e1lisis por la insistencia de alg\u00fan m\u00e9dico, pero tambi\u00e9n pueden presentar cierto inter\u00e9s intelectual, ya que piensan que el tratamiento les resultar\u00e1 de utilidad para aumentar su rendimiento de trabajo y perfeccionar la fachada de alguien que se sobrepone a todas las contingencias, imagen que les preocupa conservar y mejorar.<\/p>\n<p>Es interesante darse cuenta de que las personas que se exigen fortaleza, salud y perfecci\u00f3n caen en una contradicci\u00f3n, pues, por un lado, pareciera que hay que sobrevivir y adaptarse a esta sociedad, la cual muchas veces enaltece que alguien se presente a trabajar y rinda bien, aun cuando tiene 38 \u00b0C de temperatura; sin embargo, para hacerlo, es necesario callar aquellas se\u00f1ales que indiquen alguna necesidad emocional.<\/p>\n<p>En una cultura en la que rendir en el trabajo, la familia, la vida en pareja y una lista interminable de cosas, se vuelve una demanda cotidiana, el sujeto se juega a s\u00ed mismo al acceder a ser la persona que lo arregla todo, que todo lo puede y a la que nada le pasa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p>Liberman, D., Grassano de Piccolo, E., Neborak de Dimant, S., Pistnier de Corti\u00f1as, L. y Roitman de Woscoboinink, R. (1986).\u00a0<em>Del cuerpo al s\u00edmbolo: sobreadaptaci\u00f3n y enfermedad psicosom\u00e1tica.<\/em> Trieb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Raquel Vega \u00a0 La relaci\u00f3n mente-cuerpo es un fen\u00f3meno complejo e innegable, pues son nuestras emociones, fantas\u00edas y conflictos los que pueden contribuir a la preservaci\u00f3n o deterioro de nuestra salud. En este art\u00edculo me gustar\u00eda hablar de la autoexigencia, emoci\u00f3n que se relaciona con la idea de cumplir un ideal que, a menudo, es sobrehumano, pues lo deseable es cumplir con todo no solo de la mejor manera, sino a la perfecci\u00f3n; la demanda interna es no flaquear ante situaciones dif\u00edciles e incluso dolorosas. 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