{"id":687,"date":"2015-05-29T21:32:25","date_gmt":"2015-05-29T21:32:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=687"},"modified":"2023-06-14T13:46:31","modified_gmt":"2023-06-14T19:46:31","slug":"amor-enamoramiento-dolor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/amor-enamoramiento-dolor\/","title":{"rendered":"\u00bfAmor? \u00bfEnamoramiento? \u00bfDolor?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Por Ingela Camba<\/p>\n<p>La vida del ser humano est\u00e1 habitada por el trinomio amor-desamor-odio. Con el psicoan\u00e1lisis esta consideraci\u00f3n va a\u00fan m\u00e1s all\u00e1, puesto que la mente misma se construye desde el amor y el odio. En la sesi\u00f3n anal\u00edtica, como reflejo de la vida humana, se escucha acerca de y se viven esas emociones. Como lo plantea Kristeva (1986): \u201cEl sujeto recurre al an\u00e1lisis a causa de una falta de amor. Y es mediante la restituci\u00f3n de la capacidad amorosa en el v\u00ednculo transferencial \u2013antes de tomar distancia del mismo\u2013 como conduce su experiencia anal\u00edtica.\u201d<\/p>\n<p>Respecto a este tema, encontramos en t\u00e9rminos coloquiales conceptos como el amor y el enamoramiento. Para poder pensarlos es necesario hacer algunas puntuaciones. Por un lado, el enamoramiento es un estado emocional altamente valorado por el ser humano, ya que acompa\u00f1a a todo el ser, lo atraviesa por completo \u2013el psiquismo perforando un cuerpo\u2013, podr\u00eda decirse que casi se siente f\u00edsicamente.<\/p>\n<p>Freud (1914: 2018-29) en <em>Introducci\u00f3n al Narcisismo<\/em> describe c\u00f3mo \u201cla libido objetal nos parece alcanzar su m\u00e1ximo desarrollo en el amor, el cual se nos presenta como una disoluci\u00f3n de la propia personalidad en favor de la carga de objeto.\u201d Es decir, la persona enamorada parece empeque\u00f1ecerse, mientras que el sujeto amado es sobrevalorado, como resultado de la libido (esta energ\u00eda de vida no exenta de sexualidad) que se deposita de manera masiva en ese otro.<\/p>\n<p><strong>El amor como emoci\u00f3n y el amor como v\u00ednculo<\/strong><\/p>\n<p>Cuando hablamos de enamorarse, estamos hablando la mayor\u00eda de las veces de la emoci\u00f3n que acompa\u00f1a el v\u00ednculo. Para Otto Kernberg (1995): \u201cla capacidad para enamorarse es un pilar b\u00e1sico de la relaci\u00f3n de pareja [pues] supone la capacidad para vincular la idealizaci\u00f3n al deseo er\u00f3tico y el potencial para establecer una relaci\u00f3n objetal profunda&#8230;\u201d. El v\u00ednculo es la relaci\u00f3n en s\u00ed, es el amor mismo. El v\u00ednculo se expresa de much\u00edsimas formas: los miedos que lo acompa\u00f1an, los gestos que lo acercan y el dolor que parece que no cicatriza.<\/p>\n<p>Es com\u00fan que las personas en una relaci\u00f3n amorosa se angustien cuando dejan de sentir la emoci\u00f3n del enamoramiento, como si esto marcara el fin del amor. El hecho de que la emoci\u00f3n inicial se desvanezca, no debe significar que acab\u00f3 la poes\u00eda. La emoci\u00f3n muda de forma pero lo que permanece ah\u00ed es el v\u00ednculo. El amor est\u00e1 transformado o representado de otras maneras probablemente menos bellas y sublimes, como el control, la identificaci\u00f3n, la ambivalencia, los celos, la rivalidad, etc.<\/p>\n<p><strong>Quien m\u00e1s te quiere, \u00bfte har\u00e1 sufrir?<\/strong><\/p>\n<p>El v\u00ednculo con el otro est\u00e1 determinado por la propia estructura y es en las relaciones m\u00e1s significativas que se despliega lo m\u00e1s profundo del ser. Es decir, dan muestra de la manera como uno se relaciona y se entiende con el mundo. Desde este punto de vista, la relaci\u00f3n puede ser controladora, cruel, absorbente e identificatoria, de envidia, de gratitud, de reconocimiento, con ansiedades de separaci\u00f3n o cualquier combinaci\u00f3n de estas modalidades.<\/p>\n<p>En ese sentido, la mente inconsciente es poco libre y, adem\u00e1s, no reconoce su falta de libertad. Por eso el psicoan\u00e1lisis es fundamental para eliminar la rigidez de los patrones que uno no conoce de s\u00ed mismo. Retomando a Kristeva (1986): \u201cA partir de ser el sujeto de un discurso amoroso durante los a\u00f1os del an\u00e1lisis, toma contacto con sus potencialidades de transformaci\u00f3n ps\u00edquica, de innovaci\u00f3n intelectual e incluso de modificaci\u00f3n f\u00edsica (\u2026) el espacio anal\u00edtico es el \u00fanico lugar expl\u00edcitamente designado por el contrato social en donde hay derecho de hablar de las heridas y de buscar nuevas posibilidades de recibir nuevas personas, nuevos discursos.\u201d<\/p>\n<p>En ninguna de estas relaciones queda fuera del psiquismo ni la pasi\u00f3n ni la intensidad de los sentimientos, pero su expresi\u00f3n si puede variar. En ocasiones una corriente tan intensa pero contraria se apodera de toda la emocionalidad y la cubre apareciendo algo parecido a la inhibici\u00f3n o un aplanamiento afectivo. El sujeto puede pensar que no se interesa por nada, cuando se trata en realidad de la mente defendi\u00e9ndose de su propia pasi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl fracaso de la relaci\u00f3n se debe a una mala elecci\u00f3n de pareja?<\/strong><\/p>\n<p>Otro tema clave es el de la elecci\u00f3n de pareja, pues en este aspecto hay muchos rasgos narcisistas. La otra persona puede ser elegida porque tiene lo que a uno le falta, porque su presencia podr\u00eda completar alg\u00fan ideal sobre nosotros mismos o coincide con la vida que creemos necesitar cumplir \u2013\u00e9xito, inteligencia, belleza, status, conocimiento, fuerza, etc.\u2013.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, cuando escogemos al \u00abotro\u00bb, esta elecci\u00f3n se encuentra determinada en su mayor parte por lo que cada persona es, no tanto por lo que el \u00abotro\u00bb es. Hay una proyecci\u00f3n inconsciente en lo que buscamos de los otros y esto ocasiona que pongamos en ellos expectativas de realizaci\u00f3n propias. De aqu\u00ed, podr\u00edamos imaginar c\u00f3mo sigue la historia, porque en primer lugar la elecci\u00f3n de la persona es producto de elementos inconscientes.<\/p>\n<p>Conviene distinguir otro tipo de elecci\u00f3n de objeto, cuando, por ejemplo se realiza pensando m\u00e1s en un pap\u00e1 que cuida o en una mam\u00e1 que consiente y alimenta con detalles. Ciertamente, esta forma de seleccionar parece pertenecer m\u00e1s al orden de lo ed\u00edpico y da muestra de una preocupaci\u00f3n mayor por el v\u00ednculo con el otro, que por la proyecci\u00f3n de fantas\u00edas propias. Se tratar\u00eda de un amor en mayor relaci\u00f3n con el otro, que con uno mismo.<\/p>\n<p>No hay amor perfecto, ni hay posibilidad de planificar el amor dentro de un v\u00ednculo. Pero quiz\u00e1 si cabe preguntarse: \u00bfC\u00f3mo amamos? \u00bfReconocemos desde qu\u00e9 lugar se escoge al compa\u00f1ero? \u00bfHay alg\u00fan tipo de v\u00ednculo al que no podemos renunciar?<\/p>\n<p>Referencias.<\/p>\n<ul>\n<li>Freud, S. (1914). \u201cIntroducci\u00f3n al narcisismo\u201d. En, <em>Obras Completas<\/em>, tomo II. Barcelona: Biblioteca Nueva, 1980.<\/li>\n<li>Kernberg, O. (1995). <em>Relaciones amorosas. Normalidad y patolog\u00eda<\/em>. Buenos Aires: Paid\u00f3s.<\/li>\n<li>Kristeva, J. (1986). <em>Al comienzo era el amor. Psicoan\u00e1lisis y fe.<\/em> Buenos Aires: Gedisa.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ingela Camba La vida del ser humano est\u00e1 habitada por el trinomio amor-desamor-odio. Con el psicoan\u00e1lisis esta consideraci\u00f3n va a\u00fan m\u00e1s all\u00e1, puesto que la mente misma se construye desde el amor y el odio. En la sesi\u00f3n anal\u00edtica, como reflejo de la vida humana, se escucha acerca de y se viven esas emociones. Como lo plantea Kristeva (1986): \u201cEl sujeto recurre al an\u00e1lisis a causa de una falta de amor. Y es mediante la restituci\u00f3n de la capacidad amorosa en el v\u00ednculo transferencial \u2013antes de tomar distancia del mismo\u2013 como conduce su experiencia anal\u00edtica.\u201d Respecto a este tema,\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":11336,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1419,1420],"tags":[2,1676,88],"blocksy_meta":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/687"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=687"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/687\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11276,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/687\/revisions\/11276"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11336"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=687"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=687"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=687"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}