{"id":6133,"date":"2020-09-21T18:09:29","date_gmt":"2020-09-22T00:09:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=6133"},"modified":"2023-03-27T16:17:21","modified_gmt":"2023-03-27T22:17:21","slug":"el-mundo-interno-mundo-de-pasiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/el-mundo-interno-mundo-de-pasiones\/","title":{"rendered":"El mundo interno: mundo de pasiones"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: right\">Por V\u00edctor H. Ruiz<\/p>\n<p>Mentalmente tenemos la posibilidad de sabernos conscientes: registramos lo que nos ocurre, recordamos nuestro pasado, comunicamos nuestros pensamientos, imaginamos el futuro; pero cada uno de estos procesos est\u00e1 determinado por la experiencia inconsciente, subjetiva, que tiene lugar ps\u00edquicamente. Es este aspecto el que nos hace individuos \u00fanicos. Lo podemos apreciar con claridad cuando a dos hermanos gemelos o con poca diferencia de edad se les pide que describan a sus padres o una experiencia que enfrent\u00f3 la familia y de la que ellos formaron parte en su infancia; veremos que cada uno recuerda y describe aspectos distintos e incluso contradictorios. Esto ocurre porque la din\u00e1mica ps\u00edquica es singular en cada uno.<\/p>\n<p>El funcionamiento ps\u00edquico, su estructura, cualidades, procesos y contenidos ha sido objeto de estudio del psicoan\u00e1lisis, lo cual ha dado origen a distintos modelos te\u00f3ricos que buscan aportar mayor comprensi\u00f3n del mismo. Fue Freud quien introdujo el concepto de \u201crealidad ps\u00edquica\u201d; en un primer momento pens\u00f3 que las neurosis ten\u00edan su origen en eventos traum\u00e1ticos reales, lo que conocemos como \u2018teor\u00eda del trauma\u2019. No pas\u00f3 mucho tiempo para que desechara esta idea, pero \u00bfde d\u00f3nde ven\u00edan las narraciones de sus pacientes? La respuesta fue la realidad ps\u00edquica, tan contundente y eficaz como la realidad material, en la cual las pulsiones, deseos, y todas las pasiones ligadas a la sexualidad infantil imperan, ejerciendo una influencia constante en todos los niveles y \u00e1reas de la vida humana.<\/p>\n<p>Algunos psicoanalistas han seguido y ampliado la met\u00e1fora de la puesta en escena; esto es, pensar la realidad ps\u00edquica como una compleja puesta en escena que ocurre en el mundo interno. Esta met\u00e1fora se puede rastrear hasta el caso de Anna O. en Estudios sobre la histeria de Breuer y Freud (1895), en donde se puede leer: \u201cesta muchacha de desbordante vitalidad [\u2026] cultivaba sistem\u00e1ticamente el so\u00f1ar diurno, al que llamaba su \u2018teatro privado\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Y \u00bfpor qu\u00e9 como un teatro? Al igual que en una representaci\u00f3n teatral, el funcionamiento ps\u00edquico sigue determinadas tramas guiadas por fantas\u00edas que marcan el guion de cada personaje. Dichos personajes internos van adquiriendo su papel desde el nacimiento. Melanie Klein, psicoanalista que explor\u00f3 el funcionamiento mental de los infantes, consider\u00f3 que las relaciones de objeto tempranas son fundamentales en la conformaci\u00f3n del psiquismo porque dan forma a los objetos-personajes internos. El tipo de v\u00ednculo que se establece con la madre, o con quien cumpla su funci\u00f3n, depende parcialmente de las caracter\u00edsticas end\u00f3genas o constitucionales, ps\u00edquicas y temperamentales del beb\u00e9, siendo estas las que determinar\u00e1n las ansiedades, los miedos y la manera en que se sobrelleven las pasiones.<\/p>\n<p>Si observamos a dos o m\u00e1s reci\u00e9n nacidos atendidos con los mismos patrones de alimentaci\u00f3n, cuidado y atenci\u00f3n en general, muy pronto notaremos que los beb\u00e9s muestran caracter\u00edsticas \u00fanicas. Alguno llora con m\u00e1s intensidad cuando tiene hambre, otro come m\u00e1s, otro pasa inadvertido frente a alg\u00fan ruido estridente, otro se calma f\u00e1cilmente, otro no puede acomodar el pez\u00f3n en su boca y lo rechaza. Es posible considerar, siguiendo la teor\u00eda de M. Klein, que el ni\u00f1o que llora constante e intensamente, que tiene dificultades para calmarse o comer y que se sobresalta con facilidad poblar\u00e1 su mundo interno de objeto-personajes hostiles, al contrario del ni\u00f1o que puede calmarse, disfrutar del alimento y del contacto con el pecho para despu\u00e9s volver a dormir. En este caso, la realidad ps\u00edquica albergar\u00e1, en su mayor\u00eda, personajes benignos.<\/p>\n<p>En todas las configuraciones ps\u00edquicas posibles es la din\u00e1mica del mundo interno, de la puesta en escena inconsciente, la que establecer\u00e1 si las pasiones (celos, rivalidad, exclusi\u00f3n, competencia, amor, querer saber) dar\u00e1n paso al retroceso, al estancamiento o al crecimiento mental. Joyce McDougall, psicoanalista francesa, ha empleado esta met\u00e1fora para desarrollar algunas de sus ideas. En su libro <em>Teatros de la mente<\/em> (1994) explica que \u201caunque raramente asumimos la responsabilidad de nuestras obras de teatro secretas, el director de escena est\u00e1 instalado en nuestra propia mente. Adem\u00e1s, es este mundo interno con su repertorio repetitivo lo que determina la mayor parte de lo que nos ocurre en el mundo externo\u201d.<\/p>\n<p>Ahora podemos entender por qu\u00e9 la din\u00e1mica ps\u00edquica y los conflictos del escenario interno pueden ser el origen de las dificultades que algunos ni\u00f1os muestran para aprender, concentrarse o recordar. Ya sea que se trate de un beb\u00e9 con dificultades para comer o sin ellas,\u00a0 de un ni\u00f1o que no puede aprender o que va bien en la escuela,\u00a0 de un adulto que pierde el control cuando se molesta o de otro que logra contener el embate de sus pasiones, es en el mundo ps\u00edquico en la posibilidad de reconocer, aprender y enriquecernos de nuestras experiencias pasionales donde mostramos lo m\u00e1s humano que tenemos.<\/p>\n<p>En el <a href=\"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/diplomado-psicologia-de-las-pasiones-humanas-celos-rivalidad-posesividad-amores-edipicos\">Diplomado Psicolog\u00eda de las pasiones humanas: celos, rivalidad, posesividad, amores ed\u00edpicos<\/a> haremos un recorrido en el que profundizaremos en las distintas propuestas te\u00f3ricas psicoanal\u00edticas que han buscado explicar el funcionamiento ps\u00edquico y el lugar que en este ocupan las pasiones. Exploraremos los or\u00edgenes de las mismas, sus tramas y sus desenlaces, as\u00ed como sus manifestaciones en la vida cotidiana y en la cl\u00ednica.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Freud, S. (2013). Estudios sobre la histeria. <em>Obras completas de Sigmund Freud<\/em>. Buenos Aires: Amorrortu. (Obra original publicada en 1895).<\/p>\n<p>Klein, M. (1975). Envidia y gratitud. <em>Obras completas de Melanie Klein.<\/em> Buenos Aires: Paid\u00f3s. (Obra original publicada en 1957).<\/p>\n<p>McDougall, J. (1994). <em>Teatros de la mente: ilusi\u00f3n y verdad en el escenario psicoanal\u00edtico<\/em>. Madrid: Tecnipublicaciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor H. 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