{"id":5964,"date":"2020-08-18T20:25:36","date_gmt":"2020-08-19T02:25:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=5964"},"modified":"2023-04-18T11:39:42","modified_gmt":"2023-04-18T17:39:42","slug":"la-rivalidad-entre-hermanos-en-la-vida-adulta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/la-rivalidad-entre-hermanos-en-la-vida-adulta\/","title":{"rendered":"La rivalidad entre hermanos en la vida adulta"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: right\">Por Denise Block<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Por alguna raz\u00f3n, cuando hablamos de rivalidad fraterna, solemos pensar en la competencia y los celos caracter\u00edsticos de los ni\u00f1os peque\u00f1os en disputa por el amor de mam\u00e1. Sin embargo, este tipo de relatos forman parte de la cotidianidad a\u00fan en la vida adulta.<\/p>\n<p>\u201cLa casa de mam\u00e1 es m\u00eda\u201d, aleg\u00f3 Sabrina frente a sus hermanos al morir su madre. Posteriormente, cambi\u00f3 las cerraduras de la casa para asegurarse que ninguno de ellos entrara para llevarse alg\u00fan objeto valioso.<\/p>\n<p>Hace algunos a\u00f1os trabaj\u00e9 en un hospital en el \u00e1rea de Terapia Intensiva y Cuidados Coronarios. En aquel entonces mi funci\u00f3n era acompa\u00f1ar a los pacientes antes y despu\u00e9s de alguna intervenci\u00f3n quir\u00fargica con el objetivo de reducir el estr\u00e9s generado por la hospitalizaci\u00f3n. Tambi\u00e9n me tocaba contener emocionalmente a los familiares e intervenir en crisis cuando era necesario. En algunas ocasiones, me encontr\u00e9 frente a verdaderos dramas familiares, ya que la antesala a la cirug\u00eda de alg\u00fan ser querido tiende a dar lugar a una serie de fantas\u00edas en torno a la muerte, acompa\u00f1adas de dolor y mucha angustia. Con frecuencia esas fantas\u00edas se mezclan con otro tipo de preocupaciones tales como: \u00bfqui\u00e9n ocupar\u00e1 el lugar de pap\u00e1 en la empresa si llegara a faltar? \u00bfQui\u00e9n es el predilecto? \u00bfA qui\u00e9n le tocar\u00e1 qu\u00e9? Entonces el ambiente es distinto; en el discurso de los familiares salen a la luz otras emociones, en particular la competencia, la rivalidad y los celos, as\u00ed como las intrigas entre los hermanos y los dem\u00e1s familiares.<\/p>\n<p>Recuerdo a un paciente que sufri\u00f3 un grave infarto del que se salv\u00f3 de milagro. Estuvo internado semanas para estabilizarse. A su lado estaba su pareja, una mujer varios a\u00f1os m\u00e1s joven que \u00e9l y con la cual el paciente se uni\u00f3 en segundas nupcias. Al quedarnos solos, el paciente me dijo: \u201csolamente puedo confiar en ella; los dem\u00e1s son buitres y est\u00e1n aqu\u00ed por mi dinero\u201d, refiri\u00e9ndose a los hijos.<\/p>\n<p>De pronto, los pasillos del hospital se convierten en el escenario para la representaci\u00f3n de distintas tragedias al estilo Hamlet<em>,<\/em> Ca\u00edn y Abel o R\u00f3mulo y Remo<em>,<\/em> por mencionar algunas narrativas en las que se plantea el conflicto entre dos hermanos enemigos, donde uno es capaz de asesinar al otro con tal de obtener todo el poder, el amor o el reconocimiento.<\/p>\n<p>Desde una perspectiva psicoanal\u00edtica, <strong>la rivalidad fraterna<\/strong> se entiende como uno de los <strong>conflictos pasionales<\/strong> inherentes a la existencia humana. La rivalidad tiene su origen en la temprana infancia. Engloba un conjunto de emociones y fantas\u00edas que se ponen en juego en distintas ocasiones en la mente del ni\u00f1o peque\u00f1o, por ejemplo, frente al nacimiento de un hermano. Cuando decimos que es inherente al ser humano nos referimos a que son conflictos que todos sentimos en alg\u00fan momento de la vida en mayor o menor grado.<\/p>\n<p>El primog\u00e9nito por lo general espera con ambivalencia la llegada de un hermano. Por un lado, puede fantasear con lo divertido que ser\u00e1 jugar con \u00e9l, pero, por otro, tendr\u00e1 que compartir el amor de pap\u00e1 y mam\u00e1. Y no le resulta f\u00e1cil renunciar al estatus de ser el hijo \u00fanico. Asimismo, el hermano menor vivir\u00e1 su turno en constante alerta y preocupado por la llegada de un nuevo beb\u00e9 que le quite su lugar.<\/p>\n<p>El hermano mayor siente que las cosas dejan de girar en torno a \u00e9l; imagina que el beb\u00e9 dentro de mam\u00e1 se convierte en el protagonista. Despu\u00e9s tendr\u00e1 que enfrentar la llegada del beb\u00e9, las visitas, los regalos e ir entendiendo que el hermano intruso lleg\u00f3 para quedarse. Es muy tierno escuchar a los ni\u00f1os preguntar \u201c\u00bfMami, cu\u00e1ndo vienen por el beb\u00e9?\u201d. Corresponde a la fantas\u00eda de que la estancia del hermano es temporal y que podr\u00e1, en alg\u00fan momento, recuperar el trono perdido. Una nena de cuatro a\u00f1os le ped\u00eda a su mam\u00e1 que le cantara repetidamente una canci\u00f3n llamada <em>Brother for sale <\/em>(hermano a la venta), a trav\u00e9s de la cual la peque\u00f1a pod\u00eda expresar su fantas\u00eda de deshacerse del rival inc\u00f3modo.<\/p>\n<p>Como lo mencion\u00e9 al inicio, la rivalidad fraterna no solo pertenece al contexto de la infancia. Muchos psicoanalistas pusieron en evidencia que dichas fantas\u00edas permanecen en la mente durante toda la vida. Con frecuencia, escuchamos pacientes adultos relatarnos esos dramas infantiles en torno a los celos y la exclusi\u00f3n. Algunos son convencidos de ser los hijos preferidos y de poseer un lugar especial en la fratr\u00eda; otros fantasean que sus hermanos les tienen rencor precisamente por haber sido los favoritos de los padres.<\/p>\n<p>En el hospital a menudo ve\u00eda que el cuidador primario de un paciente hospitalizado encarnaba el papel del buen hijo, del que abandonaba su propia vida y se volcaba con devoci\u00f3n al cuidado del padre o la madre enferma. Adem\u00e1s de la preocupaci\u00f3n genuina por la salud de un familiar, puede estar presente la fantas\u00eda de superar a los hermanos e inclusive la de demeritar sus esfuerzos.<\/p>\n<p>En el consultorio los pacientes nos describen conflictos similares en otros \u00e1mbitos, en particular el profesional o laboral. Con frecuencia escuchamos la dificultad que enfrentan algunas personas con sus colegas: comparan constantemente sus cualidades con las de sus compa\u00f1eros o bien temen perder su lugar cuando alguien nuevo es contratado. Es decir, la lucha por conseguir el reconocimiento y el amor del jefe-pap\u00e1 nunca cesa. En el trabajo cl\u00ednico resulta muy importante detectar esos libretos infantiles presentes en el mundo interno de cada paciente.\u00a0<\/p>\n<p><em>Referencias<\/em><\/p>\n<p>Freud, S. (2013). Sobre algunos mecanismos neur\u00f3ticos en los celos, la paranoia y la homosexualidad. En <em>Obras Completas, tomo XIV<\/em><em>.<\/em> Buenos Aires: Amorrortu. (Obra original publicada en 1922).<\/p>\n<p>Lebovici, S. (1995). Los hermanos. En <em>La psicopatolog\u00eda del beb\u00e9. <\/em>Espa\u00f1a: Siglo veintiuno. (Obra original publicada en 1989).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Denise Block Por alguna raz\u00f3n, cuando hablamos de rivalidad fraterna, solemos pensar en la competencia y los celos caracter\u00edsticos de los ni\u00f1os peque\u00f1os en disputa por el amor de mam\u00e1. Sin embargo, este tipo de relatos forman parte de la cotidianidad a\u00fan en la vida adulta. \u201cLa casa de mam\u00e1 es m\u00eda\u201d, aleg\u00f3 Sabrina frente a sus hermanos al morir su madre. Posteriormente, cambi\u00f3 las cerraduras de la casa para asegurarse que ninguno de ellos entrara para llevarse alg\u00fan objeto valioso. Hace algunos a\u00f1os trabaj\u00e9 en un hospital en el \u00e1rea de Terapia Intensiva y Cuidados Coronarios. En aquel\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5992,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1420],"tags":[325,324,11,67,16,2,21],"blocksy_meta":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5964"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5964"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5964\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11055,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5964\/revisions\/11055"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5992"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}