{"id":5833,"date":"2020-07-28T14:59:58","date_gmt":"2020-07-28T20:59:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=5833"},"modified":"2023-03-28T14:52:30","modified_gmt":"2023-03-28T20:52:30","slug":"somos-los-padres-los-mejores-amigos-de-nuestros-hijos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/somos-los-padres-los-mejores-amigos-de-nuestros-hijos\/","title":{"rendered":"\u00bfSomos los padres los mejores amigos de nuestros hijos?"},"content":{"rendered":"\n<blockquote>\n<p><em>Lo esencial es no perder la orientaci\u00f3n. Siempre pendiente de la br\u00fajula, sigui\u00f3 guiando a sus hombres hacia el norte invisible, hasta que lograron salir de la regi\u00f3n encantada.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right\">Por Andrea M\u00e9ndez<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo construyen una buena relaci\u00f3n los padres con sus hijos? \u00bfCu\u00e1l es la mejor distancia? \u00bfHay que contarse todo? Recientemente, en una situaci\u00f3n social, tuve oportunidad de observar distintos tipos de v\u00ednculos paterno-filiales. Me llamaron la atenci\u00f3n dos ejemplos en particular, en uno, el hijo adolescente le hablaba a su pap\u00e1 por su primer nombre. El pap\u00e1 dec\u00eda orgulloso que eso los un\u00eda y que no quer\u00eda ser de esos pap\u00e1s \u201canticuados\u201d que ponen barreras con los hijos. Manifestaba: \u201cquiero que, si conoce las drogas o el alcohol, sea conmigo, que si tiene alg\u00fan problema pueda ser su confidente, lo que pasa queda entre nosotros, ni su mam\u00e1 se entera\u201d.<\/p>\n<p>El otro caso fue el de una mujer de mediana edad quien relat\u00f3 que, desde peque\u00f1a, su mam\u00e1 le inculc\u00f3 el deporte como disciplina: pasara lo que pasara, ten\u00eda que entrenar diario y no hab\u00eda espacio para hablar de lo que sent\u00eda, o de si lo disfrutaba o no. A la hora de la comida, s\u00f3lo se pod\u00eda conversar de los entrenamientos y, aunque podr\u00eda considerarse como un legado de su madre, sent\u00eda que el deporte las estaba distanciando.<\/p>\n<p>En el primer caso, record\u00e9 la serie de <em>Gilmore Girls<\/em>, que trata de una mam\u00e1 joven y su hija adolescente, quienes comparten todo lo que les pasa, platican sin filtro e intercambian ropa, pues sienten que no hay una gran brecha entre ellas. Esto no significa que, referirse a los padres por su primer nombre sea sin\u00f3nimo de eliminar la barrera generacional, sino que, m\u00e1s bien, esto va acompa\u00f1ado, muchas veces, de la imposibilidad de los padres para tolerar que son diferentes a sus hijos en edad, en \u201choras de vuelo\u201d, en las experiencias aprendidas. El problema es que se ignora que, esta barrera, m\u00e1s que alejarlos de sus hijos, es la que ayuda al ni\u00f1o a crecer e identificarse con ellos y a los padres a tomar el rol de cuidadores, de quienes protegen, pero tambi\u00e9n de quienes ponen l\u00edmites.<\/p>\n<p>Freud (1908a) describe en <em>La novela familiar del neur\u00f3tico<\/em> que, en la infancia, nuestros padres fueron una especie de dioses del Olimpo para nosotros, los m\u00e1s guapos, inteligentes y fuertes, pero es necesario que esta imagen idealizada caiga, para as\u00ed poder crecer e identificarnos con figuras m\u00e1s cercanas. Esto implica un proceso doloroso y necesario, pues los padres tienen que aguantar que, al caer del pedestal en el que estaban, ahora ser\u00e1n comparados con otros padres \u201cmejores\u201d desde la perspectiva del hijo: unos m\u00e1s \u201cbuena onda\u201d, con mejor casa, m\u00e1s intelectuales, m\u00e1s deportistas o lo que sea que en ese momento se valore desde la mirada del hijo.<\/p>\n<p>Junto con tener que tolerar lo anterior, tambi\u00e9n es necesario que los pap\u00e1s activamente ayuden a que se forme esta diferencia, por ejemplo, poner l\u00edmites. Con esto me refiero a establecerle al hijo horarios de llegada, tipo de decisiones en las que puede participar, indicarle lo que se tolera o no dentro de la casa, etc\u00e9tera; pero tambi\u00e9n a ponerse l\u00edmites a s\u00ed mismos, es decir, entender que el tipo de vida que llevan sus hijos y ellos no es igual.<\/p>\n<p>Recuerdo a una alumna que constantemente se quedaba dormida en clases, porque en las noches sal\u00eda a bares con su mam\u00e1. Dicha situaci\u00f3n comenz\u00f3 despu\u00e9s de que los padres se separaron. La alumna comentaba que su mam\u00e1 le ped\u00eda que la acompa\u00f1ara, para poder superar la separaci\u00f3n con el pap\u00e1. En este caso, podemos pensar que la mam\u00e1 no est\u00e1 siendo capaz de manejar la separaci\u00f3n y los sentimientos que esto le despierta, y, en lugar de tratar de resolverlos o hablarlos con un par, toma a la hija como bast\u00f3n. No es raro que, despu\u00e9s de una separaci\u00f3n de pareja, los padres les pidan a los hijos dormir con ellos.<\/p>\n<p>Es importante que estos l\u00edmites se implementen desde que nacen los hijos. Winnicott, analista brit\u00e1nico, plantea que al reci\u00e9n nacido le ayuda mucho que la mam\u00e1 (o quien tenga ese papel) establezca horarios para ba\u00f1arlo, alimentarlo, jugar, dormir, pues esto le permite al beb\u00e9 generar cierta concepci\u00f3n del tiempo. Adem\u00e1s, saber que las actividades comienzan y finalizan le permite entender, tanto que hay otro del que depende, como su frustraci\u00f3n, por ejemplo, el quitarle el pecho despu\u00e9s de que ya comi\u00f3, le ayuda a tolerar los embates de la vida. Pero para que esto ocurra, es necesario que los padres tambi\u00e9n tengan tolerancia a la frustraci\u00f3n, pues no es raro ver casos en los que las mam\u00e1s siguen amamantando al hijo de tres a\u00f1os, y no han podido regresar a trabajar porque les preocupa hacerle pasar por un momento dif\u00edcil al ni\u00f1o, por lo tanto, pensemos que algo les pasa tambi\u00e9n a los padres al poner l\u00edmites.<\/p>\n<p>Para finalizar, no quiero decir que no pueda haber cercan\u00eda entre padres e hijos, conversar, preguntar, o compartir intereses, pero la intenci\u00f3n de este art\u00edculo era resaltar que la ausencia de la brecha generacional (sentir que somos exactamente iguales) es algo que impacta tanto a los padres, como a los hijos.<\/p>\n<p><em>Referencias<\/em><\/p>\n<p>Freud, S. (1908a). La novela familiar de los neur\u00f3ticos. En <em>Obras completas de Sigmund Freud,<\/em> <em>Tomo 9 <\/em>(pp.213-220). Buenos Aires: Amorrortu.<\/p>\n<p>________ (1908b). El sepultamiento del complejo de Edipo. En <em>Obras completas de Sigmund Freud,<\/em> <em>Tomo 19<\/em> (pp. 177-187). Buenos Aires: Amorrortu.<\/p>\n<p>Winnicott, D. (1951). Objetos y fen\u00f3menos transicionales (pp. 27-62). En <em>Realidad y juego. <\/em>Barcelona: Gedisa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo esencial es no perder la orientaci\u00f3n. Siempre pendiente de la br\u00fajula, sigui\u00f3 guiando a sus hombres hacia el norte invisible, hasta que lograron salir de la regi\u00f3n encantada. Cien a\u00f1os de soledad, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez Por Andrea M\u00e9ndez \u00bfC\u00f3mo construyen una buena relaci\u00f3n los padres con sus hijos? \u00bfCu\u00e1l es la mejor distancia? \u00bfHay que contarse todo? Recientemente, en una situaci\u00f3n social, tuve oportunidad de observar distintos tipos de v\u00ednculos paterno-filiales. 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