{"id":5563,"date":"2020-05-25T22:32:11","date_gmt":"2020-05-26T04:32:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=5563"},"modified":"2023-03-30T14:08:34","modified_gmt":"2023-03-30T20:08:34","slug":"el-mundo-interno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/el-mundo-interno\/","title":{"rendered":"El mundo interno"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: right\">Por Sara Fasja Laniado<\/p>\n<p>Jean Arundale, en su art\u00edculo \u201cThe Way to Identity: an Auspicious Method?\u201d, subraya que s\u00f3lo cuando se accede al mundo interno de los pacientes es que se puede lograr una modificaci\u00f3n de los objetos y del <em>self<\/em>. El analista considera la mente como un mundo interno, con personajes y una realidad concreta. Frecuentemente, conforme el analista se interesa en el mundo interno del paciente, \u00e9ste \u00faltimo tambi\u00e9n se empieza a interesar al respecto.<\/p>\n<p>En el proceso anal\u00edtico, al ir presentando al paciente consigo mismo, es necesario conocer las partes buenas y malas de su <em>self<\/em>, para que la identidad propia se desarrolle y se complete. Es fundamental reconocer los aspectos no agradables, como los celos, la envidia, el sadismo o la destructividad, as\u00ed como ser capaz de identificar las partes buenas, los atributos positivos y los logros. La conciencia de las partes malas permite encontrar una serie de posibilidades o alternativas. El bienestar proviene de ser capaz de internalizar y preservar objetos buenos por medio del amor. Para la identidad y la estabilidad, es crucial tener un objeto interno bueno (Arundale, 2017, p. 11).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A manera de ejemplo, relatar\u00e9 una sesi\u00f3n en la que se muestra el trabajo con los objetos internos, es el an\u00e1lisis de una paciente joven, quien, un d\u00eda, acude a su cita sin haber planeado qu\u00e9 decir. Ella frecuentemente asist\u00eda a la sesi\u00f3n y hablaba verborr\u00e9ica los primeros veinte o veinticinco minutos. En esa sesi\u00f3n en particular, menciona que no sabe qu\u00e9 decir, y luego recuerda que pudo parar de hacer lo que siempre hace en el d\u00eda: rumiar ideas sobre sus conflictos, dejando de trabajar, aisl\u00e1ndose y atras\u00e1ndose en todas sus responsabilidades por esta actividad mental. Eso me llama la atenci\u00f3n, por lo cual le muestro la diferencia de c\u00f3mo viene ahora y el contraste con su actitud de sesiones anteriores. En respuesta, me cuenta un sue\u00f1o: ve a su abuela como un fantasma movi\u00e9ndose. Todos saben que est\u00e1 muerta, pero ella es la \u00fanica \u201cespecial\u201d que puede verla, incluso, la abuela pasa por donde est\u00e1n los dem\u00e1s, pero no la ven. Ella se sube al coche y va manejando, salud\u00e1ndola<em>.<\/em> Asocia con la muerte de su otra abuela, qui\u00e9n ten\u00eda cualidades, pero no tantas como la abuela del sue\u00f1o; \u00e9sta es una mujer activa, se mueve por ella misma en cami\u00f3n, estudia, viaja sola, les lleva comida a los pobres, cocina muy bien, y relata cu\u00e1nto siempre le ha encantado pasar tiempo con su abuela, porque la admira y le gusta hacer muchas cosas con ella.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Utilizo como herramientas la concepci\u00f3n del mundo y los objetos internos, el sue\u00f1o, la asociaci\u00f3n y la forma en que hoy viene a la sesi\u00f3n \u2011la transferencia\u2011, para, de esa manera, poder pensar en una interpretaci\u00f3n: le digo que su sue\u00f1o habla de una parte de ella que se identifica con su abuela, en su posibilidad de moverse y de ir a todas partes, pero que, en el sue\u00f1o, la abuela es un fantasma. Le comento que, posiblemente, en su identificaci\u00f3n con la abuela, ella se queda con el movimiento, pero s\u00f3lo en el nivel fantasm\u00e1tico, es decir, en el movimiento mental que la hace sentir especial y capaz de resolver todo. Sin embargo, ahora lo tra\u00eda s\u00f3lo en el sue\u00f1o, porque hoy no lo hizo \u201cfantasm\u00e1ticamente\u201d, sino en la realidad, y pudo trabajar. Es decir, le ofrezco una descripci\u00f3n para se\u00f1alarle de qu\u00e9 manera ella reproduce el estilo de movimiento vigoroso que la abuela tiene, pero no termina de integrar de una forma m\u00e1s s\u00f3lida y menos fantasm\u00e1tica la creatividad y el compromiso emocional fecundo que la abuela tiene con la vida. Confunde el estilo acelerado e hipomaniaco con la vitalidad.<\/p>\n<p>Me responde que considera su actividad mental muy importante, pero que, al final, siempre acaba sin resolver nada; que entiende bien lo que digo y recuerda tambi\u00e9n que ella no le comenta a nadie que tiene planes de cuidarse sola, es decir, de hacerse cargo de s\u00ed misma, no obstante, s\u00ed lo piensa mucho, pero cuando tiene la oportunidad de compartirlo, prefiere que los dem\u00e1s la sigan atendiendo y no les dice que tiene la idea de hacerse cargo de ella.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De esta asociaci\u00f3n, comprendimos que la met\u00e1fora de la abuela fantasma dentro de su mente es compleja y tiene m\u00faltiples significaciones. Por un lado, es la identificaci\u00f3n con una abuela que logra cosas por ella misma, pero por otro, es una identificaci\u00f3n en el nivel fantasma, que no logra una consistencia en su interior porque es superflua, est\u00e1 en la forma y no en el fondo. Ella cree que su estilo acelerado implica hacer cosas por ella misma, se siente especial por esto, pero en cuestiones fundamentales ella no logra hacerse cargo, sino deja que la lleven. En respuesta a esta interpretaci\u00f3n, la paciente contest\u00f3 \u201cs\u00ed, dejo que me lleven, como en el asiento de atr\u00e1s de la camioneta en el sue\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta sesi\u00f3n fue, b\u00e1sicamente, una entrada al mundo objetal interno de R. La relaci\u00f3n e identificaci\u00f3n con su abuela aportan una valiosa posibilidad para comprender algunos de sus conflictos actuales: es parecida en la agilidad y aparente autonom\u00eda a su abuela, pero simult\u00e1neamente no se hace cargo de s\u00ed misma. De esta comprensi\u00f3n, la paciente puede tomar un nuevo conocimiento y fuerza interna para modificar su identificaci\u00f3n con la abuela, hacer uso de \u00e9sta no s\u00f3lo en el nivel adhesivo, sino realmente para comenzar a moverse, identific\u00e1ndose ahora con la verdadera vitalidad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00daltimamente, en la transferencia, yo me hab\u00eda sentido muy demandada por ella. Una sesi\u00f3n anterior a la que comento, le interpret\u00e9 dicha demanda constante y su verborrea. Ella se dio cuenta de que tambi\u00e9n le ped\u00eda a su madre que le dijera qu\u00e9 hacer, y le insist\u00eda hasta que le resolv\u00eda las cosas. Al trabajar la transferencia en el aqu\u00ed y el ahora de la sesi\u00f3n, pudimos acceder al mundo de objetos internos, transport\u00e1ndonos a su vida actual, a sus recuerdos de peque\u00f1a, sus identificaciones y a su identidad actual. Descubrir los componentes de la identidad no es una tarea intelectual, sino un ejercicio de exploraci\u00f3n entre paciente y analista, mediante un emotivo e intuitivo hallazgo de aspectos duraderos del <em>self<\/em> y \u201chechos seleccionados\u201d (Bion, 1967, citado en Arundale, 2017, p. 22). Esto constituye la identidad, conforme Arundale la entiende.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La asociaci\u00f3n libre y la autorreflexi\u00f3n en el proceso anal\u00edtico habilitan al paciente a entrar en contacto con la complejidad de su identidad: partes vivientes de \u00e9l que antes no conoc\u00eda. El paciente puede sopesar opciones y escoger qu\u00e9 y a qui\u00e9n quiere en su vida, puede crear relaciones verdaderas con otros y visualizarse desde diferentes puntos de vista, adem\u00e1s de llegar a conocer su rol en las dificultades que conlleva su vida, los ataques hacia sus objetos y rastrear las fuentes de su agresi\u00f3n (Arundale, 2017, p. 20).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el an\u00e1lisis, los pacientes pueden cambiar la imagen distorsionada de los padres hacia una m\u00e1s integrada y realista de ellos. Como ejemplo, pienso en un paciente de quince a\u00f1os que consulta conmigo, a causa de lastimarse la cara y sacarse costras. Viene con odio y coraje a su madre, porque ella le pegaba de peque\u00f1o. Al trabajar sobre los aspectos agresivos de la madre, tambi\u00e9n apareci\u00f3 la posibilidad de pensar en la historia dolorosa que ella tuvo de ni\u00f1a y comprender un poco sus identificaciones agresivas. M\u00e1s adelante, el paciente pudo contactar con un sentimiento nuevo: el reconocimiento de que su madre siempre estuvo con \u00e9l, que no lo abandon\u00f3 y tambi\u00e9n lo procur\u00f3 y cuid\u00f3. De esta posibilidad de comprensi\u00f3n, result\u00f3 un nuevo cari\u00f1o hacia su madre, una relaci\u00f3n ambivalente, ya no totalmente impregnada por el odio y la agresi\u00f3n. Los sentimientos intensos de odio, aparte de la alteraci\u00f3n que provocan en la mente y la interferencia con la verdad, son sentidos como un da\u00f1o tanto al objeto como al <em>self<\/em>. La experiencia de sentir que se ataca a los objetos buenos es devastadora y crea una culpa poderosa, la cual, a su vez, se puede convertir en arrebatos de rabia y resentimiento hacia quienes se los considera responsables del sentirse culpable (Arundale, 2017, p. 21). Conforme el amor y el odio se vinculan e integran, el paciente puede restaurar y ver a sus objetos de manera m\u00e1s realista, sin la devaluaci\u00f3n e idealizaci\u00f3n que los coloreaba anteriormente (Arundale, 2017, p. 20). En el an\u00e1lisis, los pacientes pueden comenzar a experimentar a sus objetos como menos persecutorios y m\u00e1s \u00fatiles o atentos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Paciente y analista transitan por un camino complejo, poco a poco, el paciente puede ir encontr\u00e1ndose a s\u00ed mismo (Arundale, 2017, p. 19). Se descubren identificaciones, relaciones internas con objetos, partes de s\u00ed mismo y creencias distorsionadas, as\u00ed se avanza hacia la integraci\u00f3n y modificaci\u00f3n de la identidad del paciente.<\/p>\n<p><em>Referencias<\/em><\/p>\n<p>Arundale, J. (2017). The Way to Identity: An Auspicious Method? En <em>Identity, Narcissim, and the Other<\/em>. Londres: Karnac, pp. 1-22.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Sara Fasja Laniado Jean Arundale, en su art\u00edculo \u201cThe Way to Identity: an Auspicious Method?\u201d, subraya que s\u00f3lo cuando se accede al mundo interno de los pacientes es que se puede lograr una modificaci\u00f3n de los objetos y del self. El analista considera la mente como un mundo interno, con personajes y una realidad concreta. Frecuentemente, conforme el analista se interesa en el mundo interno del paciente, \u00e9ste \u00faltimo tambi\u00e9n se empieza a interesar al respecto. En el proceso anal\u00edtico, al ir presentando al paciente consigo mismo, es necesario conocer las partes buenas y malas de su self, para\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5610,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1420],"tags":[1773,20,121,2,70,21,311,47],"blocksy_meta":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5563"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5563"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5563\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10557,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5563\/revisions\/10557"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5610"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5563"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5563"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5563"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}