{"id":5277,"date":"2020-03-25T00:10:37","date_gmt":"2020-03-25T06:10:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=5277"},"modified":"2023-03-30T17:15:43","modified_gmt":"2023-03-30T23:15:43","slug":"como-instaurar-nuestro-dispositivo-analitico-frente-al-coronavirus-algunas-reflexiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/como-instaurar-nuestro-dispositivo-analitico-frente-al-coronavirus-algunas-reflexiones\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo instaurar nuestro dispositivo anal\u00edtico frente al coronavirus? Algunas reflexiones"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: right\">Por Margot Shrem<\/p>\n<p>En cuesti\u00f3n de horas, hemos tenido que lidiar con una crisis mundial sin precedentes: el coronavirus, que se instal\u00f3 tal cual rey con su gran corona y que se ha encargado de administrar y dirigir nuestras vidas. El d\u00eda a d\u00eda y el minuto a minuto transcurren bajo la mirada de ese gran monarca, quien, lejos de cuidar, irradia malignidad. En el colectivo se asientan la desconfianza, la confusi\u00f3n, la fantas\u00eda de huida, la b\u00fasqueda de un mes\u00edas que nos gu\u00ede y nos facilite el referente perdido, las ansiedades paranoides encuentran su m\u00e1ximo asidero, la angustia catastr\u00f3fica nos atraviesa e invade.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacer frente a ese ser tan diminuto y grande al mismo tiempo, que ha atacado nuestras vidas, pensamientos, conversaciones, adem\u00e1s de nuestros sue\u00f1os y los de nuestros pacientes? \u00bfQu\u00e9 hacer cuando nuestra cotidianidad y la de quien nos consulta son alteradas por ese ser que irrumpe nuestra realidad interna y externa? \u00bfQu\u00e9 hacer cuando todos somos sujetos de esa misma \u201crealidad\u201d y cuando, como seres humanos y no \u00fanicamente como pantallas en blanco, estamos afectados por esta pandemia que a todos permea? \u00bfC\u00f3mo protegernos? \u00bfC\u00f3mo preservar nuestra funci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo desmantelar el an\u00e1lisis tradicional en cuesti\u00f3n de horas para continuar ayudando y enlazando?<\/p>\n<p>El escenario vivido nos lleva a no ser meros consultores desde afuera; ahora afuera es adentro y nosotros somos parte de ese mismo mundo adolorido y confuso\u2026 Nuestros esquemas de an\u00e1lisis y formaci\u00f3n tambi\u00e9n est\u00e1n tocados. Como analistas, nos vemos obligados a reorganizar nuestra mirada a cada segundo, inmersos, como nuestros pacientes, en el mismo torbellino de incertidumbres. Nos encontramos frente a un Psicoan\u00e1lisis vivo que se adapta a las necesidades y al sufrimiento de nuestros pacientes, dondequiera que est\u00e9n y de la mejor manera posible, respetando nuestro marco interno.<\/p>\n<p>A causa de los efectos que produce, el coronavirus nos hace inclinarnos hacia los sentimientos de vulnerabilidad, ansiedad, incertidumbre y el miedo generalizado. La situaci\u00f3n adquiere las caracter\u00edsticas de una circunstancia traum\u00e1tica, que afecta inevitablemente a nuestra praxis y a nuestras herramientas de trabajo para acceder a las formaciones del inconsciente, de manera que la atenci\u00f3n flotante, abstenci\u00f3n, neutralidad, transferencia, contratransferencia, y dem\u00e1s instrumentos que utilizamos, se encuentran ineludiblemente atravesados por el impacto de esta realidad externa. Sostener el proceso anal\u00edtico requiere de imperiosos cambios en el contrato inicial, encuadre, frecuencia de sesiones, horarios, pagos, porque todo, inevitablemente, tiene que adecuarse al contexto vigente.<\/p>\n<p>Como analistas, nos corresponde adentrarnos con nuestro aparato de pensar a crear espacios frente a esta realidad que nos toca, la cual se impone y pide afanosamente dise\u00f1ar nuevos gradientes y no continuar \u201csum\u00e1ndonos\u201d a los modelos elaborados, en una eventualidad y en un entorno diferentes al que en estos momentos estamos obligados a vivir.<\/p>\n<p>El escenario, por lo pronto, cambi\u00f3. Cabe interrogarnos acerca de c\u00f3mo proseguir vincul\u00e1ndonos y haciendo mano de la pulsi\u00f3n de vida, para continuar enlazados frente a ese enemigo portador de males irreductibles e irreconciliables, que amenazan con destruir nuestra integridad.<\/p>\n<p>Tenemos una tarea por delante que nos convoca a hacer uso de nuestro aparato ps\u00edquico, para poder moldear situaciones tan amenazantes como las que estamos atravesando, y para ello, es nuestra responsabilidad ampliar nuestro campo cl\u00ednico, ser flexibles y proseguir con nuestra profesi\u00f3n, empleando las herramientas electr\u00f3nicas que est\u00e1n a nuestra disposici\u00f3n, como Skype, FaceTime, WhatsApp o el tel\u00e9fono, as\u00ed como buscar redes que nos vinculen y nos enlacen con la vida.<\/p>\n<p>Nuevos retos nos llaman a crear espacios cibern\u00e9ticos mentales, para ayudar a nuestros pacientes a navegar y transitar con la fragilidad y vulnerabilidad, que estos tiempos de tanta incertidumbre les despiertan, permiti\u00e9ndonos con ello explorar las fantas\u00edas que operan en su disco mental particular.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s valga la pena resaltar las palabras de Ibn Sina (980-1037), m\u00e9dico y fil\u00f3sofo persa, padre de la Medicina moderna, cuando escribi\u00f3 \u201cLa imaginaci\u00f3n es la mitad de la enfermedad; la tranquilidad es la mitad del remedio; y la paciencia es el comienzo de la cura\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Margot Shrem En cuesti\u00f3n de horas, hemos tenido que lidiar con una crisis mundial sin precedentes: el coronavirus, que se instal\u00f3 tal cual rey con su gran corona y que se ha encargado de administrar y dirigir nuestras vidas. 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