{"id":5267,"date":"2020-03-25T00:17:14","date_gmt":"2020-03-25T06:17:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=5267"},"modified":"2023-03-31T11:37:18","modified_gmt":"2023-03-31T17:37:18","slug":"el-impacto-de-la-adopcion-en-sus-participantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/el-impacto-de-la-adopcion-en-sus-participantes\/","title":{"rendered":"El impacto de la adopci\u00f3n en sus participantes"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: right\">Por Gabriela A. Card\u00f3s<\/p>\n<p>Hablar de adopci\u00f3n supone referirnos al menos a cinco personajes: los progenitores que, por diversas causas en cada caso, no fueron capaces de conservar al hijo que engendraron, los padres adoptivos, quienes con frecuencia eligen este camino como resultado de la dificultad para concebir y, por \u00faltimo, el beb\u00e9, el cual es rechazado por los primeros y anhelado por los segundos, gener\u00e1ndose de esa manera un contraste entre el deseo de muerte y el de vida, que junto con los \u201chuecos\u201d y, muchas veces, los silencios y secretos alrededor de su historia y origen tendr\u00e1n un impacto en la construcci\u00f3n de su identidad. Sea como fuere, todos los participantes de esta trama atravesar\u00e1n intensas vivencias, las cuales precisar\u00e1n de elaboraci\u00f3n, por lo que vale la pena reflexionar sobre algunas de ellas.<\/p>\n<p>En la cl\u00ednica, es constante que lleguen a consulta estos chicos cuyos padres no quieren hablar de su origen y pretenden negarlo a partir de no mencionarlo. Consultan por problemas emocionales en sus hijos, pero no logran vincular su historia con lo que les pasa en la actualidad, cuando es evidente que, al menos en parte, estar\u00eda relacionada. En ocasiones tienen fantas\u00edas alrededor de su herencia biol\u00f3gica y, con base en ellas, explican algo sobre su car\u00e1cter, por ejemplo, que sean un tanto violentos. Una mam\u00e1 adoptiva dec\u00eda sobre la agresi\u00f3n de su hijo \u201c\u00bfno ser\u00e1 as\u00ed porque el se\u00f1or del que viene est\u00e1 en la c\u00e1rcel por asesinato?\u201d. Al margen de lo que esta fantas\u00eda pudiera significar, lo interesante es que no era capaz de mirar que ella estaba deprimida y que eso obstaculizaba el v\u00ednculo con su hijo, adem\u00e1s de que este estado de \u00e1nimo le hab\u00eda provocado un gran distanciamiento con su esposo. Por otro lado, ese hijo anhelado era el recordatorio de su incapacidad para embarazarse, despertando un conflicto hacia \u00e9l.<\/p>\n<p>Ya Freud nos alertaba sobre la relaci\u00f3n entre los padres y sus hijos al elegir la tragedia de Edipo, para ejemplificarlo y mostrarnos lo universal de las fantas\u00edas de filicidio, parricidio e incesto que est\u00e1n presentes en todos los padres, al lado del amor y la necesidad de cuidado por el hijo. Sin embargo, hay casos en los que las fantas\u00edas y deseos hostiles hacia \u00e9l son tan grandes, que se act\u00faan. Por lo tanto, se vuelve necesario preguntarnos qu\u00e9 pasa cuando la falta de deseo del hijo es tal, que se renuncia a \u00e9l para que sea cuidado por otros.<\/p>\n<p>La tragedia griega de S\u00f3focles evidencia de manera clara los impulsos agresivos: los padres biol\u00f3gicos de Edipo desean mutilar, abandonar y, en \u00faltima instancia, matar a su hijo, y si bien con los adoptivos tiene una buena relaci\u00f3n, el hecho de que su origen se negara y no se pusiera en palabras le impide elaborar la situaci\u00f3n que culmina en la historia que ya conocemos. Dicho de otro modo y siguiendo a San Martino, el menor adoptado tiene un pasado, una historia previa a la vida en familia en la que inici\u00f3 su existencia y, por lo tanto, su identidad.<\/p>\n<p>A menudo siente un vac\u00edo en su pasado porque no hay nadie cerca de \u00e9l que pueda poner palabras a sus vivencias, a sus recuerdos. A prop\u00f3sito de esto, recuerdo el caso de un peque\u00f1o de cinco a\u00f1os que no \u201csab\u00eda\u201d sobre su adopci\u00f3n: Ricardo pasaba mucho tiempo frente al espejo buscando en sus rasgos a qui\u00e9n de sus padres se parec\u00eda, pero sus preguntas cambiaron una vez que se pudo hablar sobre su adopci\u00f3n. Dec\u00eda entonces, \u201c\u00bfme dieron leche del pecho de la se\u00f1ora?\u201d, \u201c\u00bfc\u00f3mo com\u00eda?\u201d, \u201c\u00bfd\u00f3nde estabas cuando yo nac\u00ed?\u201d. Era evidente en este chico la necesidad de construirse un relato de su madre biol\u00f3gica, pero muchas de estas preguntas quedaban sin respuesta, en parte, porque los padres no las ten\u00edan y, en otra, porque les costaba trabajo hablar de eso. Ellos intentaban hacer desaparecer esa prehistoria en la fantas\u00eda de que nunca aparecer\u00eda en la historia de su hijo.<\/p>\n<p>Del lado de los pap\u00e1s adoptivos, hay ocasiones en las que su imagen de padres est\u00e1 da\u00f1ada y, si la decisi\u00f3n de adoptar result\u00f3 de su incapacidad para procrear de manera natural, puede ser que hayan aceptado la adopci\u00f3n como m\u00e9todo para resolverla, no obstante, deber\u00e1n elaborar la herida narcisista que implica la infertilidad. Este puede ser el origen del silencio: la verg\u00fcenza, el dolor por no haberle dado un nieto a sus padres, fantas\u00edas de no ser suficiente mujer\/hombre o de tener un cuerpo da\u00f1ado para engendrar beb\u00e9s y el dolor por abandonar la idea de la inmortalidad. Har\u00e1 falta trascender el deseo narcisista y el dolor por no haber logrado tener un hijo de su cuerpo y de su pareja, para que crezca el amor al hijo como objeto. Si lo anterior ocurri\u00f3, la llegada de un ni\u00f1o a sus vidas puede significar la posibilidad de reparar lo que la naturaleza les neg\u00f3.<\/p>\n<p>Los adoptantes se convierten en pap\u00e1s de un d\u00eda a otro y es probable que, aunque se hayan preparado y trabajado con anterioridad para el momento de la adopci\u00f3n, siempre faltar\u00e1 la experiencia f\u00edsica y emocional que provoca el haber atravesado por el embarazo y el parto. De acuerdo con Casamadrid (1998), es necesario pensar que el embarazo es mucho m\u00e1s que un fen\u00f3meno biol\u00f3gico y corporal pues, en sus palabras, \u201ces una experiencia que estructura y facilita el <em>self<\/em> de crianza, organizaci\u00f3n ps\u00edquica indispensable para la relaci\u00f3n mam\u00e1-beb\u00e9\u201d<em>.<\/em> El tiempo del embarazo ofrece la posibilidad de \u201cformar un nido\u201d, primero f\u00edsico para que el beb\u00e9 se desarrolle, pero luego tambi\u00e9n para que los padres hagan los ajustes intraps\u00edquicos para recibirlo.<\/p>\n<p>Es as\u00ed que vemos que son muchos los involucrados en este proceso y que en todos puede haber intervenciones terap\u00e9uticas, ya sean para ayudar a la mam\u00e1 que cede a su hijo, a la pareja que arm\u00f3 de esta manera su familia y, por supuesto, al ni\u00f1o mismo para que logre superar las huellas que pudiera haber dejado el abandono, y logre integrar su prehistoria con la actual.<\/p>\n<p><em>Referencias<\/em><\/p>\n<p>Murgia, S. (2010). Texto presentado durante las XXIII Jornadas de AMERPI: Parentalidad y estructuras familiares en la cl\u00ednica psicoanal\u00edtica actual. Recuperado de https:\/\/amerpi.org\/2019\/07\/30\/la-adopcion-y-la-herida-narcisista-de-la-madre-en-un-esquema-de-exclusion-del-vinculo-para-la-pequena-en-todos-sus-ambientes\/<\/p>\n<p>Casamadrid. J. (1998). La adopci\u00f3n, un encuentro a destiempo. Trabajo presentado en el XXXVIII Congreso Nacional de Psicoan\u00e1lisis de la APM, Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Gabriela A. 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