{"id":4563,"date":"2019-11-26T19:42:42","date_gmt":"2019-11-27T01:42:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=4563"},"modified":"2023-04-04T17:51:06","modified_gmt":"2023-04-04T23:51:06","slug":"por-que-deseamos-ser-padres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/por-que-deseamos-ser-padres\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 deseamos ser padres?"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: right\">Por Michelle Aymes<\/p>\n<p>El deseo de tener un hijo no comienza a partir de que la pareja decide tener un beb\u00e9, ya que estas fantas\u00edas, pensamientos e ideales se construyen a lo largo de la vida. Desde la infancia, los ni\u00f1os desarrollan juegos alrededor de la maternidad y la paternidad, por ejemplo, simulan un embarazo con una pelota o eligen mu\u00f1ecos como sus beb\u00e9s, lo cual no es otra cosa que la identificaci\u00f3n de funciones parentales a partir de la relaci\u00f3n establecida con su objeto primario: la madre y, m\u00e1s adelante, el padre. Incluso, estas identificaciones continuar\u00e1n form\u00e1ndose a lo largo del desarrollo del individuo, a partir de deseos o rechazos ante el v\u00ednculo establecido con sus propios padres.<\/p>\n<p>Las fantas\u00edas y deseos de los futuros padres se establecer\u00e1n antes, durante y despu\u00e9s del embarazo e influir\u00e1n en el lugar que su hijo ocupar\u00e1 en la familia. Adem\u00e1s, ciertos aspectos infantiles no resueltos de los propios padres \u2011o de generaciones previas\u2011 se proyectar\u00e1n en el peque\u00f1o, creando expectativas que no necesariamente provienen del ni\u00f1o, sino de la mente de los padres e intervendr\u00e1n en la vida intraps\u00edquica del sujeto en desarrollo. Por ejemplo, es com\u00fan escuchar \u201cquiero una ni\u00f1a porque las ni\u00f1as son m\u00e1s apegadas a su mam\u00e1 y podr\u00e1 acompa\u00f1arme\u201d o \u201cque sea ni\u00f1o para que contin\u00fae con el apellido y tenga el mismo nombre que mi pap\u00e1, mi abuelo y mi bisabuelo\u201d. M\u00e1s adelante, aunque esto no se le haya dicho directamente, el hijo recibir\u00e1 un mensaje que tendr\u00e1 un efecto en su psiquismo y en su relaci\u00f3n con este.<\/p>\n<p>En general, el beb\u00e9 que se tiene en la fantas\u00eda (como los padres so\u00f1aban que ser\u00eda ese hijo) no coincidir\u00e1 con el beb\u00e9 de la realidad y, cuanta m\u00e1s distancia haya entre el beb\u00e9 real y el de las expectativas, habr\u00e1 mayor riesgo en el establecimiento de un buen v\u00ednculo entre \u00e9l y sus padres.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfcu\u00e1les podr\u00edan ser algunas fantas\u00edas que aparecen ante el deseo de tener un hijo? Convertirse en padres genera alegr\u00eda, sentimientos de plenitud, pero tambi\u00e9n dudas, temores y ambivalencias. Los futuros padres inevitablemente fantasear\u00e1n con relaci\u00f3n a ese beb\u00e9, incluso antes de la concepci\u00f3n: desear\u00e1n que su hijo sea inteligente, que tenga muchos potenciales, pero tambi\u00e9n que logre cosas que ellos no pudieron. Por lo que no es de sorprenderse que, desde que sus hijos son peque\u00f1os, ponen mucha atenci\u00f3n a sus logros, por ejemplo, en la motricidad y en el lenguaje: \u201cmi hijo aprendi\u00f3 a caminar muy r\u00e1pido\u201d, \u201clogr\u00f3 dejar el pa\u00f1al antes que la mayor\u00eda de los ni\u00f1os\u201d. Cabe se\u00f1alar que los valores que han sido altamente estimados por los progenitores podr\u00edan ser, en el futuro, una \u201cobligaci\u00f3n\u201d para el hijo.<\/p>\n<p>Otra de las fantas\u00edas que aparecen son los sentimientos de exclusi\u00f3n y de celos ante la idea de que el beb\u00e9 les robar\u00e1 el amor de la pareja, lo cual representa conflictos infantiles al revivir los celos y la rivalidad que sintieron con su propio hermano. Aunado a esto, podr\u00edan surgir fantas\u00edas de que el beb\u00e9 en camino los despojar\u00e1 de sus propios deseos, intereses y actividades. No obstante, tambi\u00e9n se podr\u00edan proyectar en el hijo ciertas funciones, como las de reparar viejas separaciones, negar el paso del tiempo y el dolor a la muerte. Basta recordar a aquellos padres que han manifestado su fantas\u00eda de que, al tener un hijo, sus problemas maritales se arreglar\u00e1n y le atribuyen una funci\u00f3n de reparaci\u00f3n y uni\u00f3n de la pareja. Por otro lado, en ocasiones, la madre pone en el hijo la tarea de completud, de llenar un vac\u00edo, por ejemplo, existen madres que toman a su hijo como una pareja y acompa\u00f1ante, de manera que borran las diferencias entre ellos.<\/p>\n<p>La mujer embarazada podr\u00eda pensar que su beb\u00e9 corresponder\u00e1 a su ideal de perfecci\u00f3n y que le har\u00e1 saber lo satisfactoria que es como madre o ver reflejado en su hijo su propia capacidad creadora, porque su cuerpo funciona bien y tiene la capacidad de ser madre. Entonces, pasar\u00e1 de ser la hija que fue cuidada por la madre a la que cuidar\u00e1 de ese peque\u00f1o. O bien, podr\u00eda sentir que, ante la llegada de su beb\u00e9, superar\u00e1 los sentimientos de inferioridad y rivalidad que sinti\u00f3 con su propia madre, quien ahora carece de la posibilidad de hacer beb\u00e9s.<\/p>\n<p>Todas estas posibles fantas\u00edas y deseos influir\u00e1n significativamente en la relaci\u00f3n que se establecer\u00e1 con el beb\u00e9 y, aunque estos deseos podr\u00edan interferir en el desarrollo del ni\u00f1o, son indispensables para preparar a la madre en el v\u00ednculo: ella ver\u00e1 a su beb\u00e9 como \u00fanico, como la cosa m\u00e1s preciosa, digna de toda su atenci\u00f3n para poder cuidarlo y amarlo, sin embargo, esto se tendr\u00e1 que modular conforme al paso del tiempo, en el que el ni\u00f1o se ir\u00e1 diferenciando por sus propios deseos e ideales y la madre ser\u00e1 capaz de encontrar su creatividad en otros aspectos de su vida.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Referencias<\/em><\/p>\n<p>Brazelton, T. y Cramer, B. (2001). La prehistoria del v\u00ednculo. En <em>La relaci\u00f3n m\u00e1s temprana<\/em>. Barcelona: Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>Guerra, V. (2000). Sobre los v\u00ednculos padres-hijo en el fin de siglo y sus posibles repercusiones en el desarrollo del ni\u00f1o. <em>Revista Uruguaya de Psicoan\u00e1lisis<\/em>. Montevideo: Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica del Uruguay.<\/p>\n<p>Vives, J. y Lartigue, T. (2019). Din\u00e1mica de las fantas\u00edas preconceptivas. En <em>Apego y v\u00ednculo materno infantil<\/em>. M\u00e9xico: Editores de textos mexicanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Michelle Aymes El deseo de tener un hijo no comienza a partir de que la pareja decide tener un beb\u00e9, ya que estas fantas\u00edas, pensamientos e ideales se construyen a lo largo de la vida. 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