{"id":4058,"date":"2019-07-30T16:02:04","date_gmt":"2019-07-30T22:02:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=4058"},"modified":"2026-02-03T13:23:28","modified_gmt":"2026-02-03T19:23:28","slug":"el-rey-leon-una-mirada-psicoanalitica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/el-rey-leon-una-mirada-psicoanalitica\/","title":{"rendered":"\u2018El Rey Le\u00f3n\u2019, una mirada psicoanal\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por Sara Fasja<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">Este verano tuvimos el placer de mirar c\u00f3mo la tecnolog\u00eda y el desarrollo de las im\u00e1genes generadas por computadora llevaron la cl\u00e1sica historia de dibujos animados de 1994 a convertirse en una obra de alto nivel pictogr\u00e1fico que permite a la audiencia revivir las maravillosas escenas y di\u00e1logos que nos cautivaron hace 25 a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><em><span lang=\"ES-TRAD\">El Rey Le\u00f3n<\/span><\/em><span lang=\"ES-TRAD\"> est\u00e1 impregnado de sentidos y significados emocionales, y es lo que quiero exponer en estas cortas l\u00edneas, se\u00f1alando de forma sint\u00e9tica algunos de los conceptos psicoanal\u00edticos a la luz de las teor\u00edas de Sigmund Freud y las valiosas aportaciones del psicoanalista postkleiniano Donald Meltzer. Cabe mencionar que tambi\u00e9n podr\u00edamos pensar estos mismos temas desde otras perspectivas y otras escuelas psicoanal\u00edticas, que nos ofrecen importantes y valiosas ideas alrededor de estos mismos conceptos.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">Simba tiene tantas ganas de ser grande como lo vemos en cualquier ni\u00f1o chiquito que se cree grande, fuerte y poderoso como su pap\u00e1, y que no se da cuenta de la diferencia generacional sino a trav\u00e9s de sus propios fracasos y de la comparaci\u00f3n con los adultos. Es interesante observar c\u00f3mo Simba se pone en peligro en repetidas ocasiones s\u00f3lo para probar que ya tiene ese rugido de grande o, como Freud lo plantea, ese \u201cpene grande\u201d que tanto desea el hijo que envidia al padre y cree que se puede conseguir en forma r\u00e1pida y omnipotente (esta comparaci\u00f3n con el padre es un concepto que inferimos gracias al psicoan\u00e1lisis de ni\u00f1os y adultos). La canci\u00f3n \u201cI Just Can\u2019t Wait to Be King\u201d refleja precisamente eso: a Simba le urge ser rey, pero esa urgencia de sentirse libre har\u00eda de \u00e9l un gobernante prepotente que desea el poder y el reino, m\u00e1s por una motivaci\u00f3n infantil que por querer gobernar con responsabilidad y cuidado.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">Mufasa muestra la imagen de un sabio que tiene buenos consejos y actos, pero su autoridad es desafiada una y otra vez. No logra parar al ni\u00f1o fren\u00e9tico. \u00c9l y Sarabi se muestran ingenuos y d\u00e9biles cuando se trata de su hijo, al igual que a veces los padres cerramos uno o hasta los dos ojos cuando se trata de los nuestros.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">No s\u00e9 si podr\u00eda aventurarme a pensar a Zaz\u00fa como el supery\u00f3, esa prohibici\u00f3n de los padres que inicialmente es externa y en alg\u00fan momento se internaliza. Zaz\u00fa ocupa el lugar de la conciencia moral en la pel\u00edcula: una figura perseguidora que posteriormente se convierte en protectora. Cuando se acepta el lugar de los padres, se puede admitir a ese supery\u00f3 como una figura bondadosa que cuida y protege, y no como un ente perseguidor del que uno quiere escapar.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">Skar es el prototipo de la perversi\u00f3n, entendida desde los desarrollos te\u00f3ricos de Donald Meltzer. Este m\u00e9dico y psicoanalista estadounidense describe que el perverso tiene dentro de su mente un <em>outsider<\/em>, un personaje que utiliza los dolores infantiles como propaganda para engatusar al ni\u00f1o de la mente y convencerlo de hacer maldades, justamente para triunfar sobre esos sentimientos infantiles dolorosos. Cuando Skar convence a Simba de ir al cementerio de elefantes, utiliza lo que sabe que m\u00e1s le duele, es decir, su peque\u00f1ez y sus l\u00edmites, la comparaci\u00f3n con los adultos, el enojo contra su padre y su rivalidad con \u00e9l. No hace falta m\u00e1s que usar esa propaganda para desatar la desobediencia en Simba, y es esa misma propaganda la que en la mente de Skar justifica la crueldad y malicia de matar a su propio hermano. Las ganas de ganarle a su hermano, la inferioridad y los celos \u2500emociones todas naturales entre hermanos\u2500 en Skar se convierten en la justificaci\u00f3n de sus actos asesinos.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">Simba siente que ha matado a su padre (aunque eso no fue del todo verdad), pues sus deseos inconscientes probablemente s\u00ed eran deshacerse de su padre para tener \u00e9l la fuerza, el reino y a las leonas. Freud nos ha ense\u00f1ado que la culpa viene por los deseos inconscientes infantiles, ya sean sexuales o agresivos. La culpa de Simba es demasiado grande para soportarla, no la aguanta, necesita escapar. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">Ahora vayamos a los personajes divertidos de la pel\u00edcula: Tim\u00f3n y Pumba. Estos dos llevan a Simba a encontrar la defensa perfecta para dejar de sentir esos dolores insoportables con los que escapa, que son la culpa intolerable, la indecible tristeza por la p\u00e9rdida de su padre y la p\u00e9rdida de su hogar. Esos sentimientos tan dolorosos son r\u00e1pidamente sustituidos por dos palabras m\u00e1gicas, <em>Hakuna Matata<\/em> o, como se dir\u00eda en M\u00e9xico, \u201cme vale\u201d. Con esa filosof\u00eda ya no duele nada, todos esos sentimientos son negados y escondidos en lo m\u00e1s profundo de la conciencia. Ya no se ven. Pero con esa negaci\u00f3n tambi\u00e9n sobreviene una limitaci\u00f3n grande para convertirse en quien uno puede ser. Se necesita poner esfuerzo para dejar esos sentimientos afuera, y esto implica que no queden fuerzas disponibles para hacer algo m\u00e1s, para asumir ninguna responsabilidad, para ser uno mismo. Simba pasa de ser carn\u00edvoro a comer insectos, de ser el rey de la selva a ser uno m\u00e1s de los animales que no hace nada especial. S\u00ed, ya no siente tristeza ni culpa, pero el precio es caro. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">Pienso que la l\u00ednea de la vida de la que hablan Tim\u00f3n y Pumba contrasta con el c\u00edrculo de la vida de Mufasa, pues la primera representa la bidimensionalidad y el segundo la tetradimensionalidad de las que habla Meltzer. La l\u00ednea no conlleva ni responsabilidad ni sentido, simplemente uno nace, come y se muere, sin influir ni ser influido, sin hacer nada importante. El c\u00edrculo representa un sentido, un impacto de lo que uno hace en los dem\u00e1s y en uno mismo, una circularidad de la vida que implica pensar. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">Pensar duele y no todos lo aguantan, porque nos enfrenta con la vida, con uno mismo, con el dolor, la culpa y la responsabilidad. Meltzer dice que el n\u00facleo de la mente son las emociones, y el enemigo n\u00famero uno de la mente es el antipensamiento, que uno utiliza para defenderse del dolor mental, qued\u00e1ndose en la protomentalidad al rehusarse a entrar en contacto con lo m\u00e1s profundo de s\u00ed mismo, precisamente porque esto lo enfrentar\u00eda a un dolor intenso.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">El proceso por el que pasa Simba para hacerse responsable y sacar su potencial es muy parecido a lo que sucede en un an\u00e1lisis, obviamente sin considerar que Simba lo hace en unos pocos minutos. El primer paso es cuestionarse, escuchar a Nala, quien representa a un amigo verdadero que hace reflexionar, o en nuestra analog\u00eda podr\u00edamos pensar en el trabajo del analista. Despu\u00e9s de la confrontaci\u00f3n y una mirada afuera de s\u00ed mismo, Simba se enfrenta con las dudas acerca de qui\u00e9n es, pero Rafiki le muestra que su padre est\u00e1 dentro de \u00e9l. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">Esta maravillosa imagen de Mufasa reflejado en \u00e9l mismo difiere de la de Narciso, quien tambi\u00e9n se refleja en un lago, pero lo que ve es su propia imagen, a diferencia de Simba, quien logra ver en el agua el reflejo de su padre, una figura interna que representa su pasado, su herencia y su papel en el ciclo de la vida. Puede ver a ese padre que cre\u00eda perdido, valorarlo y guardarlo dentro de s\u00ed. De esta manera logra internalizar a un padre bueno, creativo, que se convierte en fuente de admiraci\u00f3n, inspiraci\u00f3n y motivaci\u00f3n. Esta posibilidad de introyecci\u00f3n de los padres es lo que le permite a Simba tener la fuerza y la valent\u00eda para enfrentarse a s\u00ed mismo y a Skar. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-TRAD\">Meltzer propone que, cuando hay un verdadero pensamiento, el mundo se voltea patas arriba, uno deja de ser quien era antes, se produce angustia, miedo y a la vez alivio y coraje. Esos verdaderos sentidos son por los que vale la pena el esfuerzo de pensar, y es algo que se puede producir en un proceso anal\u00edtico. Es este sentido lo que llev\u00f3 a Simba a esforzarse, luchar y ocupar su lugar como el Rey Le\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p><strong>Referencia<\/strong><\/p>\n<p>Meltzer, D. (1974). <em>Los estados sexuales de la mente<\/em>. Buenos Aires: Kargieman.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Sara Fasja \u00a0 Este verano tuvimos el placer de mirar c\u00f3mo la tecnolog\u00eda y el desarrollo de las im\u00e1genes generadas por computadora llevaron la cl\u00e1sica historia de dibujos animados de 1994 a convertirse en una obra de alto nivel pictogr\u00e1fico que permite a la audiencia revivir las maravillosas escenas y di\u00e1logos que nos cautivaron hace 25 a\u00f1os. El Rey Le\u00f3n est\u00e1 impregnado de sentidos y significados emocionales, y es lo que quiero exponer en estas cortas l\u00edneas, se\u00f1alando de forma sint\u00e9tica algunos de los conceptos psicoanal\u00edticos a la luz de las teor\u00edas de Sigmund Freud y las valiosas aportaciones\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":13810,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1421,1420],"tags":[1076,2175,112,193,1526,2,70],"blocksy_meta":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4058"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4058"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4058\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13811,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4058\/revisions\/13811"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13810"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4058"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4058"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4058"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}