{"id":3930,"date":"2019-06-28T17:19:40","date_gmt":"2019-06-28T23:19:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=3930"},"modified":"2023-04-13T17:40:57","modified_gmt":"2023-04-13T23:40:57","slug":"que-es-un-objeto-transicional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/que-es-un-objeto-transicional\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es un objeto transicional?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Por Ana Livier Govea<\/p>\n<p>Donald Winnicott fue un psicoanalista ingl\u00e9s que desarroll\u00f3 una teor\u00eda de la \u201ctransicionalidad\u201d a partir de las observaciones de beb\u00e9s y del uso que estos les daban a los primeros objetos. Esta teor\u00eda es de una genialidad e importancia imprescindibles para el pensamiento psicoanal\u00edtico, en tanto ayuda a comprender y a ampliar las ideas sobre la estructuraci\u00f3n ps\u00edquica.<\/p>\n<p>Esta idea de transicionalidad implica la existencia de un espacio potencial, entendi\u00e9ndola as\u00ed como un \u00e1rea de experiencia intermedia entre la realidad ps\u00edquica y la realidad exterior, entre el yo y el no-yo, entre lo subjetivo y lo objetivo. Es decir que los fen\u00f3menos transicionales pertenecen a un \u00e1rea de experiencia que permite al infante constituirse como persona, afirmarse como sujeto y relacionarse con el otro\u2026 aun en su ausencia.<\/p>\n<p>Dentro de estos fen\u00f3menos encontramos al objeto transicional, entendido como un fen\u00f3meno transicional espec\u00edfico que est\u00e1 en el \u00e1mbito de la ilusi\u00f3n. Este objeto tiene como cualidad ser el representante del pecho materno. Para Winnicott, mucho m\u00e1s importante que el hecho de que el objeto transicional represente a la madre, resulta vital justamente eso: la circunstancia de no ser la madre. Veamos m\u00e1s a detalle: se trata de un objeto que representa la transici\u00f3n que va del estado de fusi\u00f3n con la madre en el que se encuentra el beb\u00e9 a un estado en el que la puede reconocer como algo externo y separado.<\/p>\n<p>Para los adultos este objeto, el cual puede ser un osito de peluche, un trapo, una manta o alg\u00fan juguete suave y maleable, tiene un origen exclusivamente externo, en tanto es un objeto concreto; sin embargo, dentro de la mente del beb\u00e9 no se percibe de la misma manera. Es importante tener en cuenta que este objeto tampoco proviene del interior, puesto que no es una alucinaci\u00f3n; no es el objeto de la realizaci\u00f3n alucinatoria del deseo en el sentido de Freud.<\/p>\n<p>Sobre este objeto, el infante tiene todos los derechos; lo puede morder, chupar, arrojar, golpear, amar, dormirse con \u00e9l\u2026 incluso puede hacer que parezca que el objeto tiene vida propia. Aunque la variedad de objetos transicionales es ilimitada, comparten en general la caracter\u00edstica de poder ser pose\u00eddos y manipulados por el beb\u00e9, y a la vez la de ser capaces de conservar el olor de la madre u otras caracter\u00edsticas particulares de ella. De esta manera, el objeto le permite al ni\u00f1o renunciar a la posesi\u00f3n omnipotente de mam\u00e1, conservando algo de ella (puesta en el objeto) y de la seguridad que ella le proporciona.<\/p>\n<p>Este objeto es la primera posesi\u00f3n \u201cno-yo\u201d del infante, un objeto material que celebra el v\u00ednculo con el mundo exterior, que anima a vincularse con el mundo, a aceptarlo y reconocerlo como real. Este objeto (una manta, un peluche, una borolita de tela, de lana o el canto de arrullo) se utiliza y, finalmente, cuando el ni\u00f1o lo cree conveniente, se le abandona en un limbo. \u00c9ste es un objeto externo que le es realmente suyo, el primer s\u00edmbolo que crea para auxiliarse a entender que mam\u00e1 es \u201cotro\u201d aparte de \u00e9l.<\/p>\n<p>Es necesario recalcar la importancia de este objeto; incluso los padres de manera intuitiva parecen comprender lo importante que es, lo respetan y no hacen preguntas sobre su \u201corigen\u201d o funci\u00f3n; entienden que no hay que lavarlo, aunque est\u00e9 sucio y huela mal, saben que ser\u00e1 el acompa\u00f1ante de los viajes y salidas familiares, puesto que el ni\u00f1o lo lleva a todos lados como si fuera una parte de \u00e9l mismo, necesario para ampararlo en los momentos previos al dormir y cuando el ni\u00f1o puede sentir ansiedad o depresi\u00f3n. Este objeto es s\u00f3lo suyo y no puede ser modificado, cocido, lavado o \u201cmejorado\u201d; es este objeto blanco de mimos y caricias, pero tambi\u00e9n de hostilidad y violencia que el ni\u00f1o ejerce sobre \u00e9l. Es estrictamente necesario que este objeto \u201caguante\u201d las descargas afectivas del ni\u00f1o, las experiencias de amor y odio que acompa\u00f1an todo v\u00ednculo posterior.<\/p>\n<p>Si hemos hablado acerca de la doble funci\u00f3n de este objeto, enti\u00e9ndase unir y separar, tambi\u00e9n es necesario reconocer que es la madre en primera instancia quien debe permitir que dicha separaci\u00f3n entre ella y su beb\u00e9 ocurra, para que de esta manera el ni\u00f1o pueda ser capaz de desarrollar y estructurar su psiquismo. Por lo tanto, es en esta etapa de separaci\u00f3n respecto de la madre cuando el ni\u00f1o recurre al objeto transicional como un elemento que le permitir\u00e1 tolerar la angustia que esto le provoca.<\/p>\n<p>En el curso del desarrollo normal, una vez que el ni\u00f1o logra separarse y diferenciarse de la madre, el objeto es abandonado, mandado al olvido y el ni\u00f1o ser\u00e1 capaz de desprenderse de \u00e9l. Sin embargo, existen casos patol\u00f3gicos en los que el objeto transicional puede convertirse en un objeto fetiche en la edad adulta y persistir como una cualidad indispensable en la vida sexual del sujeto. O bien, frente a las dificultades ante la separaci\u00f3n respecto de la madre podemos encontrar los fen\u00f3menos de adicci\u00f3n a sustancias,<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> cuando el individuo sustituye a la madre por la droga; es decir, que la droga cumplir\u00eda en el adulto la misma funci\u00f3n que el objeto transicional en la infancia.<\/p>\n<p>El abandono del objeto transicional faculta la capacidad de utilizar la ilusi\u00f3n y los s\u00edmbolos, conceptos intr\u00ednsecos e indisolubles de la creatividad y el juego. Posibilita que el ni\u00f1o pueda reconocerse como sujeto distinto a la madre, permite dar raz\u00f3n de que hay otro que es distinto a m\u00ed y con el cual me puedo vincular, reconociendo la realidad interna y externa, la subjetividad y la objetividad, la fantas\u00eda y la realidad.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n dir\u00eda que a ese osito de peluche le debemos peaje por ser el faro que alumbraba nuestro transitar hacia la adultez?<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Escribens, A. (2012). Los fen\u00f3menos y objetos transicionales en la reorganizaci\u00f3n perdurable del \u00e1mbito subjetivo. <em>Revista Psicoan\u00e1lisis, 10:<\/em> 31-41.<\/p>\n<p>Winnicott, D. W. (1953). Transitional Objects and Transitional Phenomena: A Study of the First Not-Me Possession. <em>International Journal of Psycho-Analysis, 34:<\/em> 89-97.<\/p>\n<p>Winnicott, D. W. (2008). <em>Realidad y juego. <\/em>Barcelona: Gedisa.<\/p>\n<p>Winnicott, D. W. (2013). <em>Exploraciones psicoanal\u00edticas. <\/em>Buenos Aires: Paid\u00f3s.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> En este apartado hago referencia a \u201cdroga\u201d como cualquier cosa que pueda generar adicci\u00f3n. Por ejemplo, comida, sustancias psicoactivas, alcohol, etc\u00e9tera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ana Livier Govea Donald Winnicott fue un psicoanalista ingl\u00e9s que desarroll\u00f3 una teor\u00eda de la \u201ctransicionalidad\u201d a partir de las observaciones de beb\u00e9s y del uso que estos les daban a los primeros objetos. Esta teor\u00eda es de una genialidad e importancia imprescindibles para el pensamiento psicoanal\u00edtico, en tanto ayuda a comprender y a ampliar las ideas sobre la estructuraci\u00f3n ps\u00edquica. 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