{"id":3163,"date":"2019-04-02T04:24:31","date_gmt":"2019-04-02T10:24:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=3163"},"modified":"2024-09-25T17:41:23","modified_gmt":"2024-09-25T23:41:23","slug":"quien-fue-donald-winnicott","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/quien-fue-donald-winnicott\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n fue Donald Winnicott?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Por Michelle Aymes<\/p>\n<p>Donald Winnicott (1896-1971), psicoanalista ingl\u00e9s, se form\u00f3 inicialmente como pediatra. La influencia de su an\u00e1lisis personal y las observaciones que hizo con sus peque\u00f1os pacientes sustentaron su inter\u00e9s por el psicoan\u00e1lisis y contribuyeron al desarrollo de sus teor\u00edas. Gracias a sus ideas originales y novedosas, es un analista que hoy en d\u00eda tiene un peso importante en el psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p>Sus teor\u00edas se basan en la premisa de que los principales conflictos ps\u00edquicos se deben a fallas ambientales, es decir, a los d\u00e9ficits en los cuidados ejercidos por la madre ante las necesidades de su beb\u00e9. Es por esto que, para Winnicott, el desarrollo temprano es primordial, aspecto que comparte con Melanie Klein y respecto del cual se distancia de Freud.<\/p>\n<p>Estos principios te\u00f3ricos fueron determinantes para la creaci\u00f3n de su t\u00e9cnica, en la cual propicia en el an\u00e1lisis un ambiente emocional c\u00e1lido y favorable para sus pacientes. Por ello no es poco frecuente escuchar a colegas o pensar uno mismo a Winnicott como una persona amorosa y con gran empat\u00eda hacia los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Por el contrario, habr\u00e1 quienes pensar\u00e1n en cierta ingenuidad que Winnicott plasma ante la idea de corregir estos d\u00e9ficits tempranos a partir de un \u201cnuevo comienzo\u201d, pues cree que se le podr\u00eda brindar al paciente una segunda oportunidad para corregir estas fallas tempranas, lo cual se obtendr\u00eda por medio de un sostenimiento \u201csuficientemente bueno\u201d a trav\u00e9s del v\u00ednculo y el encuadre anal\u00edtico. As\u00ed como ante los primeros periodos de vida, el analista tendr\u00eda que ser sensible y receptivo ante las necesidades que va teniendo el paciente, aspecto interesante y digno de cuestionarse.<\/p>\n<p>Winnicott piensa que el beb\u00e9 nace con un monto de agresi\u00f3n, el cual expresa a trav\u00e9s de diferentes conductas. Cuando la madre responde con amor ante estas conductas primitivas de agresi\u00f3n, el ni\u00f1o puede entender que no la ha destruido y que es un ser separado de ella, y as\u00ed m\u00e1s adelante aceptar la responsabilidad que tiene sobre estos sentimientos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de aportar una valiosa mirada y comprensi\u00f3n a la estructuraci\u00f3n ps\u00edquica del ser humano, sus teorizaciones permiten pensar en ciertos abordajes cl\u00ednicos que realiz\u00f3 a partir del trabajo con pacientes graves. Winnicott utiliza aspectos t\u00e9cnicos no interpretativos en los que la comprensi\u00f3n emp\u00e1tica e intuitiva del analista es primordial. Para este psicoanalista uno tendr\u00eda que esperar y no interpretar de inmediato, sino dejar que el paciente mismo descubra su creatividad en el espacio anal\u00edtico, dando lugar al juego y la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para Winnicott, el beb\u00e9 nace indefenso y desorganizado, pero tambi\u00e9n con una tendencia al desarrollo; sin embargo, ser\u00e1 determinante que la madre le brinde un soporte adecuado para que estas condiciones innatas se desarrollen \u00f3ptimamente. Si hay un fracaso en la funci\u00f3n de sostenimiento, se encontrar\u00e1n fallas o d\u00e9ficits significativos en el psiquismo de ese individuo.<\/p>\n<p>El concepto de sostenimiento o \u201cholding\u201d no s\u00f3lo tiene que ver con caracter\u00edsticas f\u00edsicas (cargar al beb\u00e9, arrullarlo, regular su temperatura, etc.), sino tambi\u00e9n con funciones psicol\u00f3gicas que la madre ejercer\u00e1 para que ese beb\u00e9, el cual percibe los est\u00edmulos exteriores como amenazantes para su integridad f\u00edsica y su sobrevivencia, pueda sentirse m\u00e1s tranquilo e integrado. A esto que hace la madre Winnicott lo llama \u201cun acto de amor\u201d, el cual consiste en sensibilizarse e identificarse con las necesidades de su beb\u00e9.<\/p>\n<p>Los llantos de un reci\u00e9n nacido suelen ser desgarradores, pues transmiten el estado de desintegraci\u00f3n que est\u00e1 viviendo; la madre, al satisfacer sus necesidades de sue\u00f1o, alimento, fr\u00edo o dolor, alivia este sentimiento tan amenazante. Una madre que se conecta con su beb\u00e9 no esperar\u00e1 mucho tiempo para calmar el llanto de su hijo reci\u00e9n nacido, cuesti\u00f3n que ir\u00e1 cambiando a lo largo de su crecimiento, cuando est\u00e9 pueda tolerar un poco m\u00e1s la espera a la satisfacci\u00f3n de sus necesidades.<\/p>\n<p>Por lo anterior, vemos a las madres al final del embarazo y en los primeros meses de vida de su beb\u00e9 absortas totalmente en el cuidado de \u00e9ste, pues no existe para ellas nada m\u00e1s en el mundo que atender. Cuando la mam\u00e1 no provee la protecci\u00f3n y sost\u00e9n necesario al beb\u00e9, \u00e9ste la percibir\u00e1 como una falla ambiental significativa, por lo que reemplazar\u00e1 esta protecci\u00f3n que le falta con una fabricada por \u00e9l, a partir de lo cual surgir\u00e1 el falso <em>self<\/em>. Esto provocar\u00e1 en el sujeto un sentimiento de irrealidad, de poca autenticidad y vitalidad.<\/p>\n<p>El falso <em>self<\/em> tiene como funci\u00f3n ocultar y proteger al ser verdadero, es por ello que la persona forma una especie de caparaz\u00f3n o coraza que hace que emerjan finalmente sentimientos de futilidad. En la patolog\u00eda, este ser falso se vive como lo real en su personalidad. Sin embargo, en los casos m\u00e1s pr\u00f3ximos a la salud, este falso <em>self<\/em> protege, sin reemplazarlo, al verdadero, y hace que el individuo pueda insertarse en la sociedad, lo cual resulta imposible si s\u00f3lo se tiene un verdadero <em>self<\/em>. \u00c9l lo llama \u201cno llevar el coraz\u00f3n en mano\u201d, ya que en el desarrollo normal el falso <em>self<\/em> funciona como algo socialmente adaptable, pues tiene que ver con la cortes\u00eda y la \u201cbuena educaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En casos en los que la madre no es capaz de adaptarse a las necesidades del ni\u00f1o, \u00e9ste se ve obligado a crear su propia realidad y a ser sumiso, lo que hace que, m\u00e1s que ser espont\u00e1neo, imite conductas, con esto podemos pensar que el falso <em>self<\/em> es una defensa contra lo inconcebible.<\/p>\n<p>Por el contrario, cuando se da una identificaci\u00f3n con la madre, se crea el verdadero <em>self<\/em>, el cual es capaz de crear y de ser sentido como real, que es la experiencia de estar vivo. Un ejemplo de esta identificaci\u00f3n es cuando el ni\u00f1o imita alg\u00fan gesto o sonido que la madre hace, o el ejemplo que pone Winnicott en el que el beb\u00e9 mete su dedo a la boca de la madre al tiempo que es alimentado por ella.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 son los objetos transicionales?<\/strong><\/p>\n<p>Los fen\u00f3menos y objetos transicionales son un concepto fundamental en la teor\u00eda winnicotiana. Por objeto transicional se refiere a los objetos que constituyen \u201cla primera posesi\u00f3n no-yo\u201d, de tal forma que gracias a ese objeto el ni\u00f1o podr\u00e1 ir discriminando lo que forma parte del cuerpo y lo que no, lo que pertenece al mundo externo o interno, aspecto que anteriormente no distingu\u00eda ante la dependencia absoluta que ten\u00eda con la madre.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o toma total control de este objeto, el cual sobrevive a sentimientos agresivos. Este objeto puede ser una almohada, una manta, un mu\u00f1eco o juguete, el cual debe tener cualidades espec\u00edficas, como ser un objeto que se puede controlar, tener siempre a la mano y que sobreviva a todo tipo de agresi\u00f3n (por eso vemos a los ni\u00f1os que no permiten que ese objeto se lave o tenga modificaci\u00f3n alguna). Estos atributos a su vez har\u00e1n que el ni\u00f1o empiece a crear, imaginar y simbolizar.<\/p>\n<p>Una vez que este objeto permite al ni\u00f1o instaurar un objeto bueno en su interior, el objeto en concreto ya no ser\u00e1 necesario, pues el ni\u00f1o a partir de estas experiencias ir\u00e1 construyendo su propia autonom\u00eda.<\/p>\n<p>Otra de las funciones del objeto transicional es la elaboraci\u00f3n de los sentimientos de p\u00e9rdida frente a la separaci\u00f3n de la madre. Una ni\u00f1a de aproximadamente 2 a\u00f1os de edad que por vez primera ingres\u00f3 a la guarder\u00eda llevaba consigo a todas partes la mochila que tra\u00eda todos los d\u00edas de su casa. En ocasiones las cuidadoras intentaban convencerla de dejarla para poder jugar y hacer sus actividades del d\u00eda a d\u00eda. Cuando esto ocurr\u00eda, la ni\u00f1a entraba en un estado intenso de angustia, se descompon\u00eda a tal grado de llorar sin consuelo alguno. De a poco, est\u00e1 ni\u00f1a fue dejando este objeto hasta llegar a prescindir de \u00e9l.<\/p>\n<p>Otro ejemplo que pude mirar en un sal\u00f3n de preescolar llam\u00f3 mi atenci\u00f3n y me hizo pensar en aquellos ni\u00f1os que pueden interiorizar la presencia de la madre, aunque ella no est\u00e9, y los que se encuentran con mayor dificultad para hacerlo. Un ni\u00f1o lloraba frecuentemente porque quer\u00eda a su madre; en repetidas ocasiones en las que se involucraba una p\u00e9rdida (si se perd\u00eda su globo o alg\u00fan juguete) irrump\u00eda en un llanto desconsolado. Un d\u00eda, lleno de angustia, ped\u00eda que la madre estuviera ah\u00ed, al lado de \u00e9l. Una ni\u00f1a de su misma edad respondi\u00f3 con genialidad de la siguiente forma: \u201cno tienes que llorar por tu mam\u00e1, ella no tiene que venir porque ella est\u00e1 en tu coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo influye la funci\u00f3n materna en la psicopatolog\u00eda del individuo?<\/strong><\/p>\n<p>Para Winnicott, la madre hace que el beb\u00e9 se sienta integrado y comprenda que es un ser distinto del medio que lo rodea. Ella comprende lo que el beb\u00e9 quiere expresar, interpreta su necesitad y se la devuelve gratific\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>La madre provee a su beb\u00e9 elementos de la realidad que le permiten al peque\u00f1o construir una imagen de s\u00ed mismo. Por ejemplo, cuando tiene hambre, el beb\u00e9 puede alucinar que recibe el alimento chup\u00e1ndose el dedo, hasta que la madre le brinda el pecho y sacia su necesidad en la realidad, lo cual lo lleva a creer en la ilusi\u00f3n de que \u00e9l mismo ha creado el pecho. M\u00e1s tarde, las frustraciones que el beb\u00e9 experimentar\u00e1 al no recibir el alimento de inmediato lo llevar\u00e1n a entender que es un ser separado de la madre, con lo cual se acercar\u00e1 a la realidad y a su propia subjetividad.<\/p>\n<p>Para Winnicott, los quiebres psic\u00f3ticos se deben a una regresi\u00f3n a estas etapas tempranas del desarrollo, que se caracterizan por la desintegraci\u00f3n; as\u00ed, tanto ni\u00f1os como adultos pueden tener periodos de desintegraci\u00f3n al enfrentarse a situaciones complejas y problemas emocionales intensos en los que la mente se siente rebasada.<\/p>\n<p>Mar\u00eda, de 8 a\u00f1os de edad, lleg\u00f3 conmigo a consulta por importantes dificultades en la socializaci\u00f3n y el aprendizaje. Cuando Mar\u00eda naci\u00f3 ocurrieron diferentes eventos desafortunados que dejaron a su madre deprimida y con dificultades para cuidarla.<\/p>\n<p>En el transcurso del tratamiento, Mar\u00eda ha experimentado (en diversas ocasiones) estados de desintegraci\u00f3n importantes, en los que, por ejemplo, empieza a hablar cosas que se confunden y yo no comprendo lo que quiere decirme, o presenta un alto grado de ansiedad que la paraliza y le impide pensar.<\/p>\n<p>En ocasiones ha llegado al consultorio con gorros o vestidos que parecen de una se\u00f1ora, hablando como una persona de m\u00e1s edad; m\u00e1s que un juego, parece una m\u00e1scara que ella vive como real. En repetidas ocasiones, su juego favorito en las sesiones era el de las escondidillas, tambi\u00e9n el de tirarse desde un sill\u00f3n donde mi funci\u00f3n principal era sostenerla al caer.<\/p>\n<p>Frecuentemente mi sensaci\u00f3n con esta paciente es la de tener que estar atenta a las necesidades que va requiriendo, como, por ejemplo, en las veces que se queda profundamente dormida y yo tengo la sensaci\u00f3n de velar el sue\u00f1o de un beb\u00e9. En una sesi\u00f3n, la paciente, al escucharme hablar, me dijo: \u201ces como si tu voz fuera una canci\u00f3n de cuna\u201d, y se qued\u00f3 profundamente dormida.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Bleichmar, N. y Leiberman, C. (1989). <em>El psicoan\u00e1lisis despu\u00e9s de Freud. Teor\u00eda y cl\u00ednica<\/em> (pp. 261-285). M\u00e9xico: Paid\u00f3s, 2001.<\/p>\n<p>Winnicot, D.\u00a0W. (1951). Objetos y fen\u00f3menos transicionales. Estudio de la primera posesi\u00f3n no yo. En <em>Escritos de Pediatr\u00eda y Psicoan\u00e1lisis<\/em>. Barcelona: Laia, 1979.<\/p>\n<p>Winnicott, D.\u00a0W. (1960). La teor\u00eda de la relaci\u00f3n paterno-filial. En <em>El proceso de maduraci\u00f3n en el ni\u00f1o. <\/em>Barcelona: Laia, 1975.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Michelle Aymes Donald Winnicott (1896-1971), psicoanalista ingl\u00e9s, se form\u00f3 inicialmente como pediatra. La influencia de su an\u00e1lisis personal y las observaciones que hizo con sus peque\u00f1os pacientes sustentaron su inter\u00e9s por el psicoan\u00e1lisis y contribuyeron al desarrollo de sus teor\u00edas. Gracias a sus ideas originales y novedosas, es un analista que hoy en d\u00eda tiene un peso importante en el psicoan\u00e1lisis. Sus teor\u00edas se basan en la premisa de que los principales conflictos ps\u00edquicos se deben a fallas ambientales, es decir, a los d\u00e9ficits en los cuidados ejercidos por la madre ante las necesidades de su beb\u00e9. 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