{"id":3115,"date":"2019-03-12T23:22:10","date_gmt":"2019-03-13T05:22:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=3115"},"modified":"2024-07-02T13:46:02","modified_gmt":"2024-07-02T19:46:02","slug":"la-pulsion-de-destruccion-lo-que-empuja-a-morir-o-a-deshacerse-de-todo-sentido-personal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/la-pulsion-de-destruccion-lo-que-empuja-a-morir-o-a-deshacerse-de-todo-sentido-personal\/","title":{"rendered":"La pulsi\u00f3n de destrucci\u00f3n: lo que empuja a morir o a deshacerse de todo sentido personal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Por Nadezda Berj\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En este texto vamos a pensar en un modelo te\u00f3rico que asiste en la comprensi\u00f3n de expresiones humanas de falta de sentido vital, como son el suicidio, la depresi\u00f3n y las adicciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sigmund Freud (1920), a partir del empeoramiento en vez de la mejora en algunos pacientes que trat\u00f3, as\u00ed como acciones o situaciones que se repiten a pesar del monto de sufrimiento,<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> desarroll\u00f3 lo que se denomina el segundo modelo pulsional. En \u00e9ste, engloba lo propuesto con anterioridad (pulsiones sexuales y de autoconservaci\u00f3n), ahora bajo el rubro de pulsiones de vida, y agreg\u00f3 como pulsiones de muerte aquello dentro del sujeto que lo lleva a destruirse o destruir. Ambas pulsiones presentes en la psique, mezcladas, promueven la neutralizaci\u00f3n de lo destructivo, y su desmezcla lo libera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aunque es un concepto de gran controversia y como tal es poco usado (por ejemplo, Klein utiliza agresividad, sadismo o destructividad en relaci\u00f3n a los celos y la envidia y omite las palabras <em>pulsi\u00f3n de muerte<\/em>), \u00e9ste ayuda en el abordaje de ciertas patolog\u00edas en las que vemos c\u00f3mo la persona hace todo por estar mal, paralizarse, no evolucionar y desconectarse de otros en vez de procurarse algo bueno, movilizarse, crear v\u00ednculos significativos y avanzar en su desarrollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El psicoanalista franc\u00e9s Andr\u00e9 Green retoma la teor\u00eda freudiana de pulsiones de vida y pulsiones de muerte para pensar en ciertas expresiones cl\u00ednicas. En este sentido, Green (2010) observa la desvitalizaci\u00f3n o erotizaci\u00f3n de los v\u00ednculos como din\u00e1micas que nos indican cu\u00e1l es el estado mental predominante. Por ejemplo, lo que mejor expresa la cualidad de las pulsiones de vida es la vitalizaci\u00f3n de los lazos con el objeto,<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> la fusi\u00f3n amorosa <em>versus<\/em> el aislamiento. Por otra parte, la pulsi\u00f3n de muerte, que Green prefiere denominar pulsi\u00f3n de destrucci\u00f3n, se expresa despojando de sentido tanto a la persona como a aspectos de su vida. Este fen\u00f3meno es normal en el duelo, durante el cual el mundo y la vida personal pierden su atractivo, pero despu\u00e9s de un tiempo se recupera el inter\u00e9s. Sin embargo, en ciertos individuos, y no a causa de una p\u00e9rdida, parece que la vida les es indiferente, las relaciones interpersonales no despiertan su pasi\u00f3n ni para bien (crear un lazo \u00edntimo, compa\u00f1erismo, solidaridad, sexo y amor) ni para mal (pelearse, los celos, la posesividad, que finalmente son parte de la pulsi\u00f3n de vida). El trabajo se vive con monoton\u00eda, no hay actividades l\u00fadicas, el gozo en las artes o el ejercicio est\u00e1 ausente. En consulta, lo vemos en pacientes que despojan de sentido toda su existencia, cual si desconectaran toda corriente el\u00e9ctrica que los haga sentir vivos, viviendo a oscuras, pero no de modo reflexivo o contemplativo, simplemente sin curiosidad ni af\u00e1n de estar vivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Green (2010) utiliza el concepto freudiano de narcisismo,<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> pero, junto con el modelo pulsional mencionado, lo divide en dos. Por una parte, narcisismo de vida es cargar afectivamente al yo: \u201cel sentimiento de que somos \u00fanicos, que como sujetos nadie puede hablar desde el lugar de uno\u201d (Bautista Navarro, 2016, p. 232). Y esto implica la aspiraci\u00f3n hacia la unidad, al Uno, importante para el sentido de identidad. En su contraparte, denomina narcisismo de muerte a aquel que presiona hacia la aniquilaci\u00f3n de uno mismo, aspirando hacia el Cero, el no existir. Por ejemplo, alguien que puede desear tal o cual puesto laboral o visitar un pa\u00eds, aprender un idioma o tocar un instrumento y, sin embargo, bajo el narcisismo de muerte, no mueve ninguna part\u00edcula de su ser para lograrlo. Esto puede tener m\u00faltiples motivaciones, ac\u00e1 estamos pensando solamente en la posibilidad de una tendencia hacia la nada, que coloca a la persona en un estado de no transici\u00f3n en el tiempo y el espacio, manteni\u00e9ndose est\u00e1tica como figura de cera, sin vida en su interior ni en lo externo, aunque aquellos que lo ven desde fuera puedan volcar muchas esperanzas y anhelos en dicho sujeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Green (2010) observa que la pulsi\u00f3n de muerte, cuyo final catastr\u00f3fico ser\u00eda el fallecimiento real del individuo, no suele tener tal desenlace, pues en ese caso m\u00e1s personas se provocar\u00edan la muerte. Esto lo vincula con la fuerza que se le opone para tal fin, ejercida por la autoconservaci\u00f3n, mediante la cual el yo debe ser resguardado, pues no puede quedarse a merced absoluta de la pulsi\u00f3n destructiva. Ac\u00e1 est\u00e1 la teor\u00eda freudiana de mezcla pulsional. Sin embargo, quedan reminiscencias de tal embate en las toxicoman\u00edas y los trastornos de la alimentaci\u00f3n. De esta forma, enfatiza el componente agresivo de la bulimia, as\u00ed como el suicidio disfrazado en las sobredosis. No son actos directos de autoaniquilamiento, pero esconden entre sus motivaciones la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Conoce m\u00e1s del <a href=\"https:\/\/ec.centroeleia.edu.mx\/curso\/en-que-se-distingue-la-obra-de-andre-green-y-que-aporta-al-psicoanalisis-actual\/\">Diplomado \u201c\u00bfEn qu\u00e9 se distingue la obra de Andr\u00e9 Green y qu\u00e9 aporta al psicoan\u00e1lisis actual?<\/a> que inicia el 28 de septiembre de 2024<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Bautista Navarro, J. (2016). <em>Diccionario conceptual Andr\u00e9 Green. Psicoan\u00e1lisis contempor\u00e1neo.<\/em> Buenos Aires: Lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Freud, S. (1914). Introducci\u00f3n del narcisismo. En J. Strachey y A. Freud. (Ed.). (2013). <em>Obras completas de Sigmund Freud, 14<\/em> (pp. 65-98). Buenos Aires: Amorrortu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Freud, S. (1920). M\u00e1s all\u00e1 del principio del placer. En J. Strachey y A. Freud. (Ed.). (2013). <em>Obras completas de Sigmund Freud<\/em>, <em>18<\/em> (pp. 1-62). Buenos Aires: Amorrortu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Green, Andr\u00e9 (2010). <em>\u00bfPor qu\u00e9 las pulsiones de destrucci\u00f3n o de muerte?<\/em> Buenos Aires: Amorrortu, 2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Como estar recordando de modo repetitivo un evento doloroso sucedido a\u00f1os atr\u00e1s, sin poder dar espacio mental a otras experiencias menos dram\u00e1ticas. En este sentido, Freud (1920) observ\u00f3 un masoquismo primario, de origen, en el cual el sujeto sufre como resultado de la pulsi\u00f3n de muerte, atac\u00e1ndose sin piedad. Esto como contraste de un masoquismo moral, posterior, que surge como castigo por deseos vergonzosos o inadecuados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> El uso del concepto \u201cobjeto\u201d tiene la intenci\u00f3n de enfatizar la cualidad interna que tenemos de las personas o incluso de nosotros mismos. Cuando el paciente habla de su madre, no s\u00e9 si lo que me dice sea exactamente tal cual, entonces prefiero pensar en la madre como \u00e9l la construye dentro de su mente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Freud (1914) habla de narcisismo como: 1) un estado inicial, narcisismo primario, en el cual el beb\u00e9 desconoce la existencia del otro, y 2) narcisismo secundario como una vuelta de la libido, que podemos pensar como inter\u00e9s y afecto, hacia la propia persona cuando el otro se va o frustra. En Freud, el narcisismo secundario tiene un matiz patol\u00f3gico, porque, en vez de vincularse con otros, se toma a s\u00ed mismo como objeto de amor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Nadezda Berj\u00f3n En este texto vamos a pensar en un modelo te\u00f3rico que asiste en la comprensi\u00f3n de expresiones humanas de falta de sentido vital, como son el suicidio, la depresi\u00f3n y las adicciones. Sigmund Freud (1920), a partir del empeoramiento en vez de la mejora en algunos pacientes que trat\u00f3, as\u00ed como acciones o situaciones que se repiten a pesar del monto de sufrimiento,[1] desarroll\u00f3 lo que se denomina el segundo modelo pulsional. 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