{"id":2787,"date":"2019-01-09T23:08:50","date_gmt":"2019-01-10T05:08:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=2787"},"modified":"2023-04-18T16:59:18","modified_gmt":"2023-04-18T22:59:18","slug":"la-madre-su-mente-y-el-desarrollo-infantil-emociones-vs-biologia-o-emociones-y-biologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/la-madre-su-mente-y-el-desarrollo-infantil-emociones-vs-biologia-o-emociones-y-biologia\/","title":{"rendered":"La madre, su mente y el desarrollo infantil \u00bfEmociones vs. biolog\u00eda? \u00bfO emociones y biolog\u00eda?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Por Norberto Bleichmar<\/p>\n<p>Cuando se trata de explicar las enfermedades mentales, vivimos una \u00e9poca en la que la balanza entre lo emocional y lo biol\u00f3gico se inclina hacia lo org\u00e1nico tanto en la cultura m\u00e9dica como en la cient\u00edfica. Hay demasiado uso de medicamentos para ni\u00f1os con problemas emocionales y se responsabiliza en exceso a los factores biol\u00f3gicos en el origen de las enfermedades mentales o f\u00edsicas. Se pas\u00f3 de las nociones de estr\u00e9s, conflictos y \u201cnervios\u201d a las de gen\u00e9tica o alteraciones en la biolog\u00eda del cerebro o del cuerpo. Esta nota argumenta el camino opuesto, sin rechazar la idea de que una enfermedad mental es el resultado de factores m\u00faltiples, familiares, org\u00e1nico-gen\u00e9ticos y sociales. Asimismo, se muestra a favor de la relevancia psicol\u00f3gica de la relaci\u00f3n madre-beb\u00e9, un agente causal decisivo para la salud mental.<\/p>\n<p>Hacia los a\u00f1os cuarenta del siglo pasado, varios psiquiatras que atend\u00edan esquizofr\u00e9nicos observaron que sus madres eran personas bastante enfermas psicol\u00f3gicamente. Por esos a\u00f1os el psicoan\u00e1lisis comenzaba un periodo de difusi\u00f3n y desarrollo en los Estados Unidos, el cual iba de la mano de los grandes talentos de los psic\u00f3logos del yo, en especial Hartmann, Kris y Loewenstein. Empez\u00f3 a usarse el concepto de \u201cmadre esquizofren\u00f3gena\u201d, acu\u00f1ado por Frida Fromm Reichman, que se refiere a la madre que enferma al ni\u00f1o. Por otra parte, Lacan, cuando estudia la psicosis como una alteraci\u00f3n en el orden simb\u00f3lico de los roles parentales, vuelve a temas similares, aunque basados en otros modelos te\u00f3ricos de la ling\u00fc\u00edstica y el estructuralismo.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s los estudiosos de la comunicaci\u00f3n humana, tambi\u00e9n de Estados Unidos, como Bateson, Watzlawick y otros, acu\u00f1aron la idea del doble v\u00ednculo y las redes sist\u00e9micas en el origen de enfermedades mentales. Un mensaje contradictorio en la comunicaci\u00f3n de los padres implica dos ideas diferentes hacia el ni\u00f1o y eso puede llegar a ser enloquecedor. Para muchos te\u00f3ricos, aunque no para todos, ah\u00ed comenz\u00f3 la terapia de familia.<\/p>\n<p>En los sesentas, en Gran Breta\u00f1a, Winnicott y Bion se interesaron en la relaci\u00f3n entre la madre y su beb\u00e9. Winnicott acu\u00f1\u00f3 la idea del <em>holding<\/em> (sost\u00e9n) materno del beb\u00e9, una forma de comunicaci\u00f3n en la que el contacto materno, la dedicaci\u00f3n y el estado maternal primario eran condiciones indispensables para que el beb\u00e9 progrese mentalmente. El amor, la dedicaci\u00f3n, la mirada, la paciencia, la constancia de la relaci\u00f3n y la tranquilidad de la madre se convierten en factores predisponentes para que un beb\u00e9 sienta tranquilidad y bienestar y crezca saludable. Eso no depende del nivel cultural de la madre, sino de su disposici\u00f3n emocional.<\/p>\n<p>Bion, hacia los a\u00f1os sesenta, se ve influenciado por la idea de Melanie Klein acerca de la identificaci\u00f3n proyectiva, un mecanismo emocional en el que el beb\u00e9 (luego el adulto) tiene un depositario en quien volcar la angustia y la madre siente y recibe esas emociones e intenta darles un sentido, un significado. All\u00ed naci\u00f3 la idea de continente, la capacidad emocional de la madre de aguantar las emociones de su beb\u00e9 y no reaccionar con fastidio (\u201ceste ni\u00f1o me agota, me mata, no lo puedo soportar\u2026\u201d). Ambas ideas, las de Winnicott y las de Bion, se trasladaron pronto a la t\u00e9cnica psicoanal\u00edtica, donde destaca el rol del analista o el psicoterapeuta como receptor de las emociones del paciente, las cuales \u201cdigiere\u201d y les da un significado sin forzar a que el paciente, como el beb\u00e9 con su madre, las soporte ni de entrada ni velozmente; el tiempo es todo.<\/p>\n<p>Hacia los a\u00f1os sesenta y setenta en Estados Unidos, Margaret Mahler us\u00f3 m\u00e9todos experimentales para estudiar la relaci\u00f3n madre-beb\u00e9 a trav\u00e9s del proceso separaci\u00f3n-individuaci\u00f3n, desde etapas en las que la fusi\u00f3n entre el beb\u00e9 con la madre es m\u00e1s acentuada hasta otras en las que se logra la independencia ps\u00edquica. Acu\u00f1\u00f3 la idea de psicosis simbi\u00f3tica, estados en los que la madre captura al beb\u00e9 y al ni\u00f1o y no soporta la separaci\u00f3n. Eso fue el tema de la pel\u00edcula mexicana <em>Como agua para chocolate<\/em>. Este tipo de pacientes que nos consultan muy seguido, por ejemplo, suelen ser mujeres en sus treintas o cuarentas que viven pegadas a la madre y, de vez en cuando, tienen un novio.<\/p>\n<p>Bowlby y otros pensadores estudiaron las ansiedades de contacto y separaci\u00f3n en la d\u00edada madre-beb\u00e9. Eso abri\u00f3 nuevos caminos para entender la formaci\u00f3n de la psicopatolog\u00eda y la conducta normal y anormal. Muchas experiencias de separaci\u00f3n producen un impacto profundo en la mente, como la aparici\u00f3n-desaparici\u00f3n de la madre durante mudanzas frecuentes, el cambio constante de personas que cr\u00edan a un beb\u00e9 (por ejemplo, de la madre a la abuela, de \u00e9sta a la t\u00eda y de ella a otra nueva esposa del padre), la enfermedad y muerte de la madre, entre otros. Nos sucede a los adultos tambi\u00e9n cuando cambiamos de lugar de residencia, de escuela o de colonia, o a los estudiantes que van a estudiar a otro pa\u00eds, donde es com\u00fan que aumenten de peso y coman sin l\u00edmite, o, como hemos visto, se enamoren de una maestra mayor y una alumna duerma junto al pecho de esa mujer mayor que ella. Tomemos como ejemplo la madre de un ni\u00f1o psic\u00f3tico, quien dijo: \u201cNunca lo pude tocar; le di la mamila extendiendo el brazo mientras \u00e9l yac\u00eda solo en la cuna\u201d. Las ansiedades de separaci\u00f3n se convirtieron en una piedra angular para comprender la enfermedad infantil y mental.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en la terapia se introdujo la importancia de la constancia del terapeuta, es decir, que no haga suspensiones abruptas dentro de lo posible, como cambios de horarios intempestivos o mudanzas imprevistas, y que sea atento a lo que el paciente experimenta en las vacaciones, d\u00edas feriados e interrupciones. Si bien pueden darse interrupciones de tratamientos cuando hay cambios o mudanzas, hay terapeutas que modifican los horarios de atenci\u00f3n todo el tiempo o no avisan sobre su ausencia al paciente, quien a lo mucho encuentra un papel que dice: \u201cPerd\u00f3n, hoy no puedo atenderte, ven ma\u00f1ana\u201d.<\/p>\n<p>En este recorrido esquem\u00e1tico por la relaci\u00f3n saludable madre-beb\u00e9, los siguientes factores promueven la salud mental:<\/p>\n<ol>\n<li>La madre suficientemente buena que describi\u00f3 Winnicott: Una madre afectuosa, tan tranquila, contenta, emp\u00e1tica y constante como sea posible.<\/li>\n<li>Una madre que soporta la ansiedad del beb\u00e9 y puede calmarlo o intenta darle un significado para que comprenda qu\u00e9 le pasa.<\/li>\n<li>Una madre que no d\u00e9 mensajes de doble v\u00ednculo: \u201cte quiero\u201d \/ \u201ccuando naciste, mi vida se arruin\u00f3\u201d.<\/li>\n<li>Una madre que no aparezca y desaparezca de buenas a primeras, inestable en el contacto, que se vaya y suelte al beb\u00e9 de improviso. Eso se ve en dos circunstancias: cuando primero es demasiado apegada, luego se ahoga y deja al ni\u00f1o con la abuela, o cuando lo deja dos meses para irse de viaje y al regresar lo encuentra con enfermedades.<\/li>\n<li>Que haga contacto \u201cvisceral\u201d de piel a piel, que ilumine al beb\u00e9 con amor y empat\u00eda.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Pese a la oposici\u00f3n de m\u00e9dicos, cient\u00edficos o la cultura, el v\u00ednculo madre-beb\u00e9 es un factor decisivo para la salud o la enfermedad.<\/p>\n<p>Es prudente separar el origen de la enfermedad de terapia de la psicosis o la esquizofrenia. Para explicarlo con un s\u00edmil, un carro desbielado por falta de aceite no se arregla poni\u00e9ndole aceite; hay que rearmar todo el motor. \u00a0Por eso no funcionaron las ideas de \u201cdarle al psic\u00f3tico el amor que no tuvo\u201d. Un esquizofr\u00e9nico, supongamos, producto de una enfermedad parental y predisposiciones biol\u00f3gicas, inciertas en su estudio por el momento, ya no puede arreglarse sin m\u00e1s y la psicoterapia sola no funciona; son necesarios medicamentos para calmarlo y para convertirlo en un \u201crestituido\u201d, o sea, un psic\u00f3tico con n\u00facleos psic\u00f3ticos \u201cencapsulados\u201d.<\/p>\n<p>Ahora todo es \u201cautoinmune\u201d, \u201cgen\u00e9tico\u201d o \u201ccasual\u201d. Esos factores existen, pero se relacionan tambi\u00e9n con la psicolog\u00eda materna. Un ni\u00f1o con una madre ansiosa o inestable, como un paciente con un terapeuta poco constante, intrusivo y rechazante, es candidato a enfermarse, a \u201cactivar\u201d un \u201cdisparador gen\u00e9tico\u201d. Por ejemplo, sabemos que las viudas tienen siete veces m\u00e1s posibilidades de padecer de c\u00e1ncer que las no-viudas y que las personas deprimidas corren m\u00e1s riesgo de c\u00e1ncer, lupus y muchas otras enfermedades. En cambio, es altamente probable que madres sanas y afectuosas cr\u00eden hijos sanos y que madres ansiosas, en pleitos conyugales, ambivalentes, inestables, tengan hijos con trastornos de d\u00e9ficit de atenci\u00f3n en la escuela; por esa raz\u00f3n, la Ritalina se convirti\u00f3 en moneda corriente de hipermedicar a ni\u00f1os con conflictos emocionales.<\/p>\n<p>Las neurociencias aparecieron en los \u00faltimos veinte o treinta a\u00f1os y sus bases son, sobre todo, biol\u00f3gicas, de ah\u00ed que el neuropsicoan\u00e1lisis busque una comunicaci\u00f3n entre el psicoan\u00e1lisis y la biolog\u00eda. Por ahora no tenemos conocimientos, provenientes de esas disciplinas, que ofrezcan soluciones a los temas que comentamos sobre el origen de las enfermedades mentales. Es posible que haya factores predisponentes biol\u00f3gicos para el autismo, ni\u00f1os hipersensibles que forman una coraza protectora, como estudi\u00f3 Tustin y luego Meltzer, pues son muy vulnerables a las emociones. Adem\u00e1s, permanece la inc\u00f3gnita del efecto pat\u00f3geno materno.<\/p>\n<p>Green, en relaci\u00f3n a las enfermedades mentales, invent\u00f3 la idea de la \u00abmadre muerta\u201d, que est\u00e1, pero no se conecta emocionalmente. Laplanche estudi\u00f3 el rol de la madre que imprime la sexualidad o el erotismo normal. Ambos autores estudian el contacto, la relaci\u00f3n emocional.<\/p>\n<p>Podemos decir que la mayor\u00eda de los psicoanalistas ante la ofensiva biologizante intentan separar mente de cerebro e investigar lo emocional como factor predominante en el origen de las enfermedades mentales, incluyendo predisposiciones personales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Norberto Bleichmar Cuando se trata de explicar las enfermedades mentales, vivimos una \u00e9poca en la que la balanza entre lo emocional y lo biol\u00f3gico se inclina hacia lo org\u00e1nico tanto en la cultura m\u00e9dica como en la cient\u00edfica. Hay demasiado uso de medicamentos para ni\u00f1os con problemas emocionales y se responsabiliza en exceso a los factores biol\u00f3gicos en el origen de las enfermedades mentales o f\u00edsicas. Se pas\u00f3 de las nociones de estr\u00e9s, conflictos y \u201cnervios\u201d a las de gen\u00e9tica o alteraciones en la biolog\u00eda del cerebro o del cuerpo. 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