{"id":2248,"date":"2018-02-27T15:20:42","date_gmt":"2018-02-27T15:20:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=2248"},"modified":"2023-03-24T14:27:22","modified_gmt":"2023-03-24T20:27:22","slug":"la-vejez-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/la-vejez-2\/","title":{"rendered":"La vejez"},"content":{"rendered":"<div class=\"entry-content\">\n<p style=\"text-align: right\">Laura de la Torre<\/p>\n<p>\u201c\u00bfDe qu\u00e9 m\u00e1s podemos hablar las personas de mi edad? Cuando uno es joven habla del novio, del prometido, de los cuernos que se pintan o se carga el amigo o qu\u00e9 s\u00e9 yo. Recuerdo cuando me gradu\u00e9, tambi\u00e9n cuando mis amigas se empezaron a casar. La boda en verano, la de la playa o qui\u00e9n se ve\u00eda mejor con qu\u00e9 vestido. Pero al pasar el tiempo los temas van cambiando. Despu\u00e9s de las bodas vinieron los hijos, el bautizo, la primera comuni\u00f3n, la graduaci\u00f3n de la licenciatura, luego los nietos. Yo soy abuela est\u00e9ril, no tengo nietos; me hubiera gustado, pero no es as\u00ed. Tengo muchos sobrinos con ni\u00f1os peque\u00f1os; a esos los apapacho. Pero, te estaba diciendo, los temas cambian conforme pasa el tiempo. Ahora, \u00bfde qu\u00e9 puedo hablar hoy? De si fulanito ya tiene diabetes, hipertensi\u00f3n, problemas en las articulaciones o en los huesos\u2026 Empieza tambi\u00e9n la ronda de amigos que enviudan o mueren. \u00bfCon qui\u00e9n puedo hablar de eso? A mi hija no le gusta que hable de eso porque me angustia, me pone mal. Por eso procuro no hablar de eso, pero, \u00bfentonces ya no hablo? Me da miedo enfermarme; el cuerpo ya no es lo que era antes\u201d.<\/p>\n<p>Este es el relato de una mujer con m\u00e1s de 85 a\u00f1os que decidi\u00f3 asistir por primera vez a terapia. Acudi\u00f3 siempre puntual a sus sesiones durante ocho meses y narr\u00f3 la historia de su vida en un M\u00e9xico de otra \u00e9poca donde todo era \u201ctan diferente, pero tan igual al mismo tiempo\u201d. Fue una lecci\u00f3n muy enriquecedora escuchar el relato de una persona que desea compartir sus experiencias de toda una vida y que todav\u00eda busca nuevos caminos por recorrer.<\/p>\n<p>Pude observar que en esta paciente se suscitaba una actitud contradictoria ante la vida: se debat\u00eda entre ser una espectadora pasiva, una dulce y tierna abuelita que complace a sus hijos y sobrinos o ser esa mujer insumisa que no le preguntaba a los dem\u00e1s si pod\u00eda hacer algo, sino que lo hac\u00eda con determinaci\u00f3n guiada por su voluntad. \u201cEs mejor pedir perd\u00f3n que pedir permiso\u201d, agregaba.<\/p>\n<p>En los or\u00edgenes del psicoan\u00e1lisis, se consider\u00f3 que la vejez produc\u00eda un cambio profundo en el aparato ps\u00edquico, pues la libido decrece mientras que la pulsi\u00f3n de muerte aumenta; as\u00ed, los expertos consideraban que ocurr\u00eda una regresi\u00f3n evolutiva con aumento de la libido en el yo. Esto, a su vez, resultar\u00eda en una mayor rigidez caracterol\u00f3gica, con formas pregenitales de goce libidinal que limitan el acceso anal\u00edtico. Sin embargo, esta noci\u00f3n se ha ido modificando y transformando, directa o indirectamente, en el psicoan\u00e1lisis contempor\u00e1neo (Iacub, 2011).<\/p>\n<p>Por lo anterior, me parece necesario reflexionar acerca de los espacios que las sociedades actuales en el mundo occidental reservan para escuchar a las personas mayores. Estos espacios, \u00bfrealmente existen? De ser as\u00ed, \u00bfd\u00f3nde se encuentran y de qu\u00e9 dependen? Si m\u00e1s bien ocurre lo contrario, que parece ser lo m\u00e1s com\u00fan, \u00bfc\u00f3mo se pueden construir para que los ancianos compartan sus experiencias, ansiedades y temores? La paciente en cuesti\u00f3n vino a consulta con la intenci\u00f3n de encontrar un lugar donde fuera escuchada porque no lo ten\u00eda en su propia casa ni con su familia o allegados, pero simult\u00e1neamente ella misma tiene miedo de escucharse, pues los temas de los que habla \u2014enfermedades y la proximidad de la muerte\u2014 son dif\u00edciles de escuchar.<\/p>\n<p>Con gran elocuencia y claridad, esta mujer relat\u00f3 c\u00f3mo el paso del tiempo le brind\u00f3 un compendio de an\u00e9cdotas y vivencias, dentro de las cuales no se excluyen las p\u00e9rdidas y duelos. A trav\u00e9s de su discurso me permiti\u00f3 conocerla y acompa\u00f1arla en su recorrido desde el pasado, hasta llegar al miedo profundo que en la actualidad la aquejaba: la preocupaci\u00f3n intensa a enfermar, perder autonom\u00eda y sentir una gran impotencia al no poder moverse tan r\u00e1pido como antes o hacer ejercicio con la frecuencia que en otros a\u00f1os acostumbraba, pues el desgaste de sus entumecidas articulaciones ahora se lo imped\u00eda. Para Kohut el acento del conflicto no recae en reconocer que los objetos de amor no son permanentes, sino en la aceptaci\u00f3n emocional e intelectual de que el s\u00ed mismo cargado con libido narcisista no es permanente. \u201cLa capacidad de comprender y aceptarlo no se debe solo a un acto racional, sino tambi\u00e9n a la creaci\u00f3n de una forma superior de narcisismo\u201d (en Iacub, 2011, p. 204).<\/p>\n<p>En el transcurso del tratamiento pude constatar la amplitud de contenidos que podemos hallar en el discurso de un paciente adulto mayor. Por un lado, la gran riqueza de una vida larga, plena, conformada por experiencias diversas que otorgan sabidur\u00eda a quien ha tenido la fortuna de vivir as\u00ed; por otro, la batalla contra las enfermedades, el deterioro f\u00edsico y la p\u00e9rdida de las funciones corporales que presagian la inminencia de la muerte. Esto \u00faltimo es, desde luego, lo que resulta dif\u00edcil y doloroso escuchar, m\u00e1s aun en una sociedad que idealiza la belleza y la juventud, y que tiende a establecer est\u00e1ndares de salud imposibles alcanzar. \u201cLa tesis lacaniana piensa un complejo circuito que estructura el orden del deseo al deseo del Otro. El sujeto entendido como deseante, emerge como tal en la medida que haya otro que lo dese\u00f3. La posici\u00f3n del sujeto es la de intentar persistir en el lugar de objeto que causa deseo, ya que la \u00fanica manera en que se sostienen el deseo es en la relaci\u00f3n con otro que lo desea (\u2026) La cuesti\u00f3n que puede emerger en el envejecimiento es: \u00bfde qu\u00e9 modo se presenta el sujeto frente al deseo del otro cuando los ideales sociales rechazan ciertas im\u00e1genes de la edad?\u201d (Iacub, 2011, p. 209).<\/p>\n<p>Iacub afirma: \u201cLos ideales son propios de la juventud, el humor se termina de alcanzar con la adultez y la aceptaci\u00f3n de la muerte con la vejez, lo cual da como resultado que este sea un logro de esta etapa de la vida\u201d (2011, p. 204). El tiempo pasa y s\u00f3lo nos queda su huella en los recuerdos; inevitablemente las cosas se acaban y transforman. Las palabras de mi paciente revelaron su nostalgia y dolor por el pasado perdido. Ahora sent\u00eda que ya no pertenec\u00eda a ninguna comunidad, que se hab\u00eda quedado sola y carec\u00eda de una identidad propia, pues las personas a su alrededor le constre\u00f1\u00edan su autonom\u00eda, independencia y su funcionalidad para relacionarse al recordarle constantemente las limitaciones de su edad.<\/p>\n<p>En la psicoterapia descubrimos gradualmente que, si bien hab\u00eda cosas que obviamente ya no pod\u00eda hacer como antes, a\u00fan contaba con su voz y con la capacidad de buscar o construir un espacio para que ella aceptara sus condiciones actuales, su avanzada edad y, sobre todo, sus ansiedades ante la muerte. Comprendi\u00f3 que sus familiares se preocupaban por ella, la cuidaban y la procuraban en la medida de sus posibilidades, pero al mismo tiempo la limitaban en exceso porque les era doloroso verla decaer. En el aire flotaba la angustia por perderla, la cual no pod\u00edan expresar abiertamente. Este miedo lo sent\u00ed yo misma en la contratransferencia, cuando su salud se deterior\u00f3 r\u00e1pidamente. Kohut (en Iacub, 2011, p. 206) se\u00f1ala: \u201cEl dominio final del yo sobre el s\u00ed mismo narcisista, el control final del jinete sobre su montura, quiz\u00e1s haya contado con la ayuda decisiva de que tambi\u00e9n el caballo ha envejecido\u201d.<\/p>\n<p>Considero que el tratamiento de esta paciente fue muy provechoso. Su ansiedad disminu\u00eda al verbalizar y pensar sus emociones, incluso cuando su condici\u00f3n f\u00edsica se torn\u00f3 m\u00e1s precaria. A pesar de ello, su discurso y su actitud ante la vida reflejaban cada vez mayor aceptaci\u00f3n y tranquilidad. Me parece que es aqu\u00ed donde radica la importancia de nuestra tarea como terapeutas en situaciones como la que se describe: acompa\u00f1ar a la persona a trav\u00e9s del proceso de envejecimiento, recuperar los aspectos valiosos de su vida y preparar la experiencia de la muerte sin tantos sufrimientos ni agon\u00edas. Es inevitable pensar en el narcisismo y las heridas narcisistas que se van haciendo con el paso del tiempo, por ello la importancia de las ideas que nos provee Kohut sobre la creaci\u00f3n de una forma superior de narcisismo o la escuela lacaniana de reencontrarse como objeto aun deseado.<\/p>\n<p>Referencias:<\/p>\n<p>Iacub, R. (2011). \u201cLa identidad social en el envejecimiento y la vejez\u201d. En <em>Identidad y envejecimiento<\/em>, (pp. 33-75). Buenos Aires: Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>_______ (2011). \u201cLa identidad psicol\u00f3gica en el envejecimiento\u201d. En <em>Identidad y envejecimiento<\/em>, (pp. 87-150). Buenos Aires: Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>_______ (2011). \u201cLa perspectiva psicoanal\u00edtica sobre la vejez\u201d. En <em>Identidad y envejecimiento<\/em>, (pp. 195-214). Buenos Aires: Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura de la Torre \u201c\u00bfDe qu\u00e9 m\u00e1s podemos hablar las personas de mi edad? Cuando uno es joven habla del novio, del prometido, de los cuernos que se pintan o se carga el amigo o qu\u00e9 s\u00e9 yo. Recuerdo cuando me gradu\u00e9, tambi\u00e9n cuando mis amigas se empezaron a casar. La boda en verano, la de la playa o qui\u00e9n se ve\u00eda mejor con qu\u00e9 vestido. Pero al pasar el tiempo los temas van cambiando. Despu\u00e9s de las bodas vinieron los hijos, el bautizo, la primera comuni\u00f3n, la graduaci\u00f3n de la licenciatura, luego los nietos. 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