{"id":1966,"date":"2018-04-26T20:54:54","date_gmt":"2018-04-26T20:54:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=1966"},"modified":"2023-03-24T14:41:58","modified_gmt":"2023-03-24T20:41:58","slug":"la-sexualidad-femenina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/la-sexualidad-femenina\/","title":{"rendered":"La sexualidad femenina"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Margarita Vega<\/p>\n<p>El tema de la sexualidad femenina se encuentra presente en el psicoan\u00e1lisis desde los inicios de esta disciplina y se trata de uno de los t\u00f3picos m\u00e1s controvertidos. La postura freudiana considera a la feminidad como un desarrollo secundario, consecuencia del desenga\u00f1o que experimenta la mujer al descubrirse castrada. Por otro lado, destacadas psicoanalistas como Melanie Klein o Helene Deutsch sostienen que no es as\u00ed, sino que el devenir sexual femenino posee fantas\u00edas y deseos propios.<\/p>\n<p>Para Freud, los primeros a\u00f1os del desarrollo sexual en la mujer tienen un \u201ccar\u00e1cter masculino\u201d; es decir, la ni\u00f1a, al igual que el var\u00f3n, ve a su madre como su primer objeto de amor y rivaliza con el padre. Poco despu\u00e9s, comparte la idea de que hay un solo \u00f3rgano sexual: el pene o falo y cree que su cl\u00edtoris es un pene peque\u00f1o que alg\u00fan d\u00eda crecer\u00e1. Cuando cae en cuenta de que esto no ocurrir\u00e1, se asume castrada; entonces, la ni\u00f1a vive una profunda herida narcisista, un sentimiento de inferioridad por no tener el pene deseado. Adem\u00e1s, la causa de su defecto la atribuye a su madre, a quien le reclama haberla creado castrada. Este es uno de los principales motivos por los que abandona a la madre como objeto de amor y busca al padre, de quien eventualmente desear\u00e1 tener un hijo que sustituya al pene que no tuvo. El autor se\u00f1ala:<\/p>\n<p>[La ni\u00f1a] resigna el deseo del pene para reemplazarlo por el deseo de un hijo, y con este prop\u00f3sito toma al padre como objeto de amor (1925, p. 274).<\/p>\n<p>En este sentido, Freud acu\u00f1\u00f3 los t\u00e9rminos \u201cenvidia del pene\u201d y \u201ccomplejo de masculinidad\u201d para describir las primeras reacciones de la ni\u00f1a ante la realidad de su castraci\u00f3n. El autor piensa que cuando la ni\u00f1a percibe la diferencia anat\u00f3mica con respecto del var\u00f3n, cuenta con tres opciones: retirarse por completo de la sexualidad, retener la masculinidad amenazada (a trav\u00e9s de la homosexualidad, por ejemplo) o impulsar su feminidad. Esta \u00faltima tarea, la m\u00e1s recomendable para la mujer, implica que ahora sea en el padre \u2013ya no en la madre\u2013 en quien deposite su amor. En este momento la ni\u00f1a tambi\u00e9n adquiere conciencia de su vagina, hasta ahora inexistente en su psiquismo, como el \u00f3rgano sexual a trav\u00e9s del cual podr\u00e1 vivir su feminidad.<\/p>\n<p>El conocimiento de la diferencia anat\u00f3mica entre los sexos esfuerza a la ni\u00f1a peque\u00f1a a apartarse de la masculinidad y del onanismo masculino, y a encaminarse por nuevas v\u00edas que llevan al despliegue de la feminidad (ibidem).<\/p>\n<p>Estas propuestas generaron reacciones encontradas entre los psicoanalistas posteriores a Freud, sobre todo en sus colegas femeninas. Como lo recuerda en su tesis doctoral Gabriel Esp\u00edndola (2013), docente de Eleia, estas investigadoras se opusieron a la idea de que la feminidad consista en un estado secundario de la mujer, resultado de la frustraci\u00f3n que experimenta al no poder ser un var\u00f3n.<\/p>\n<p>Melanie Klein, quien fund\u00f3 la escuela de las relaciones de objeto, considera que la ni\u00f1a posee conciencia de sus genitales desde un inicio. Lo mismo ocurre con la maternidad, pues no la concibe como una compensaci\u00f3n de la falta de pene; m\u00e1s bien, la entiende como una fantas\u00eda con contenidos y significados propios. Para Klein, en lugar de envidia del pene, en la ni\u00f1a \u2013no m\u00e1s que en el var\u00f3n\u2013 prevalece una envidia hacia la madre por su capacidad creativa representada en la maternidad.<\/p>\n<p>Esp\u00edndola (2013) afirma que Karen Horney fue m\u00e1s all\u00e1 de estas ideas. La autora se\u00f1al\u00f3 que la concepci\u00f3n de que la mujer se encuentra en desventaja respecto al var\u00f3n no hace sino reflejar una visi\u00f3n masculina del otro g\u00e9nero. Diversas analistas se sumaron a esta postura y, hasta la fecha, las propuestas de Freud son objeto de controversia en las diversas escuelas psicoanal\u00edticas. Sin embargo, desde la perspectiva de la complejidad, dichas aportaciones mantienen su vigencia.<\/p>\n<p>Independientemente de estas disputas, lo cierto es que el desarrollo ps\u00edquico de la mujer presenta diferencias con respecto al del var\u00f3n, lo cual se refleja en la forma como se relaciona con los otros, el valor que se confiere a la maternidad y a la visi\u00f3n del cuerpo. Entender las implicaciones de las diferentes teor\u00edas sobre la mujer ser\u00e1 uno de los ejes del Diplomado \u201cPsicoan\u00e1lisis del embarazo y la maternidad\u201d, en Centro Eleia, Plantel Sur, a partir del 11 de mayo de 2018.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Esp\u00edndola, G. (2013). <em>Escenarios ps\u00edquicos de la mujer durante el embarazo<\/em>. [Tesis para obtener el grado de Doctor en Cl\u00ednica Psicoanal\u00edtica]. M\u00e9xico: Centro Eleia.<\/p>\n<p>Freud, S. (1925). \u201cAlgunas consecuencias ps\u00edquicas de la diferencia anat\u00f3mica entre los sexos\u201d. En <em>Obras completas<\/em>, tomo 19, (pp. 259-276). Buenos Aires: Amorrortu.<\/p>\n<p>Freud, S. (1931). \u201cSobre la sexualidad femenina\u201d. En <em>Obras completas<\/em>, tomo 21, (pp. 223-244). Buenos Aires: Amorrortu.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Margarita Vega El tema de la sexualidad femenina se encuentra presente en el psicoan\u00e1lisis desde los inicios de esta disciplina y se trata de uno de los t\u00f3picos m\u00e1s controvertidos. La postura freudiana considera a la feminidad como un desarrollo secundario, consecuencia del desenga\u00f1o que experimenta la mujer al descubrirse castrada. Por otro lado, destacadas psicoanalistas como Melanie Klein o Helene Deutsch sostienen que no es as\u00ed, sino que el devenir sexual femenino posee fantas\u00edas y deseos propios. Para Freud, los primeros a\u00f1os del desarrollo sexual en la mujer tienen un \u201ccar\u00e1cter masculino\u201d; es decir, la ni\u00f1a, al igual que\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1998,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1419,1420],"tags":[260,11,192,2,86,88],"blocksy_meta":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1966"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1966"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1966\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2117,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1966\/revisions\/2117"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1998"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}