{"id":1924,"date":"2018-03-26T23:19:22","date_gmt":"2018-03-27T05:19:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=1924"},"modified":"2023-03-24T14:59:31","modified_gmt":"2023-03-24T20:59:31","slug":"por-que-los-adolescentes-rechazan-a-sus-padres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/por-que-los-adolescentes-rechazan-a-sus-padres\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 los adolescentes rechazan a sus padres?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Daniela Bustamante Rosas<\/p>\n<p>Hace poco escuch\u00e9 un comentario que afirmaba que los adolescentes suelen resultar dif\u00edciles de controlar y tolerar; esta es una opini\u00f3n que parece sostenerse a lo largo de las generaciones. Es com\u00fan enterarse de las dificultades que tienen autoridades como los padres, abuelos, t\u00edos o maestros en su relaci\u00f3n con ellos. La intenci\u00f3n del presente art\u00edculo es aproximarnos a comprender por qu\u00e9 la adolescencia es, ante los ojos del mundo adulto, una etapa tan complicada y llena de conflictos.<\/p>\n<p>Pensemos en algunos de los elementos m\u00e1s b\u00e1sicos que definen la vida de una persona: el v\u00ednculo con su cuerpo, la identidad y la relaci\u00f3n con los padres. Lo que ocurre en la adolescencia es que estos tres factores fundamentales se ven sometidos a cambios y reestructuras muy importantes, lo cual implica un complicado proceso, pues es necesario atravesar experiencias de p\u00e9rdida, renuncia y duelo.<\/p>\n<p>El adolescente es conflictivo porque sufre: se deprime porque est\u00e1 perdiendo lo que hasta ese momento le resultaba m\u00e1s valioso; se enoja porque se da cuenta de que a\u00fan es dependiente y no lo tolera; desaf\u00eda al adulto, se hace el grande y el sabelotodo porque no aguanta la sensaci\u00f3n de que apenas est\u00e1 creciendo y todav\u00eda no posee los conocimientos y la libertad que quisiera.<\/p>\n<p>El adolescente atraviesa un duelo en varios sentidos; uno de ellos es en relaci\u00f3n con los padres de la infancia. Los ni\u00f1os tienden a idealizar a los padres, es decir, los ven como \u201clos mejores padres del mundo\u201d, los admiran, quieren ser como ellos, piensan que sus padres lo tienen y lo pueden tener todo; los perciben como poderosos y son las personas m\u00e1s grandiosas y relevantes en su vida. Un ni\u00f1o peque\u00f1o siente la necesidad de agradar a sus padres, obedece para obtener su cari\u00f1o y lo peor que puede sucederle es perder su amor.<\/p>\n<p>Cuando comienza la adolescencia toda esta edificaci\u00f3n de percepciones y sentimientos se resquebraja; el joven empieza a cuestionar a sus padres, los critica, deja de idealizarlos. Esta situaci\u00f3n produce cambios radicales en el mundo interno y emocional de los adolescentes: experimentan sentimientos de enojo, vac\u00edo, desesperanza y a la vez, un \u00e1vido deseo por sentirse grandes e independientes. Aquella estructura que sosten\u00eda y le daba sentido a su mundo, ahora se debilita y se viene abajo. Las oscilaciones en el estado de \u00e1nimo de los adolescentes son, en parte, producto de los cambios hormonales que sufren, pero tambi\u00e9n son consecuencia de la inestabilidad producida por las p\u00e9rdidas que tienen lugar en esta dif\u00edcil etapa.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, los conflictos, las confrontaciones y las desvalorizaciones que el adolescente despliega \u2013mismos que resultan tan irritantes para el mundo adulto\u2013, son tambi\u00e9n necesarios: de ellos depende que la persona pueda diferenciarse de sus padres y construir una identidad propia, con un sentido de vida independiente y un criterio personal.<\/p>\n<p>En la adolescencia, el grupo de amigos adquiere un papel fundamental porque se transforma en el espacio donde el joven deposita sus afectos y necesidades emocionales. Cuando el adolescente no cuenta con un grupo de pares cercanos con los que constituya v\u00ednculos significativos, pierde la posibilidad de encontrar un refugio que lo salvaguarde durante su alejamiento de la familia.<\/p>\n<p>El adolescente que no puede afrontar el crecimiento y atravesar con valent\u00eda este proceso de cuestionamiento y b\u00fasqueda de identidad, suele quedarse atrapado en el entorno familiar como una especie de ni\u00f1o eterno, siempre sumiso y obediente.<\/p>\n<p>Unos padres acudieron a consulta debido a que est\u00e1n preocupados por su hija de trece a\u00f1os. La joven desea hacer cosas que ellos no consideran apropiadas para su edad, tales como pintarse las u\u00f1as o ponerse rayos en el cabello. Se quejan tambi\u00e9n de que pasa demasiado tiempo en el celular y de que se comporta diferente; la describen menos cari\u00f1osa, rechaza ser abrazada, se aleja de su hermana menor, no quiere jugar con ella y se dedica a chatear con sus amigos. En una ocasi\u00f3n, la adolescente estaba muy entretenida con su celular en un momento de convivencia familiar; el padre le dijo que dejara de hacerlo, a lo que ella respondi\u00f3 con muecas, afirmando que \u00e9l estaba fuera de moda y que no entend\u00eda nada de lo que ten\u00eda que ver con ella. El padre, muy enojado, le quit\u00f3 el celular y lo estrell\u00f3 contra el piso.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos observar en este ejemplo? En principio, la hija est\u00e1 mucho m\u00e1s interesada en relacionarse con sus amistades que en convivir con sus padres; muestra actitudes de rechazo, desvalorizaci\u00f3n y desaf\u00edo que desconciertan a los mayores, quienes tienen una sensaci\u00f3n de desconocerla. Necesita separarse de sus padres, marcar un inter\u00e9s menor hacia ellos y desviar sus afectos hacia sus amistades para construir un espacio nuevo distinto del familiar.<\/p>\n<p>Por otro lado, los padres se sienten excluidos, rechazados y devaluados. Podemos decir que este es un retrato bastante com\u00fan de lo que ocurre en la adolescencia: j\u00f3venes con actitud de rechazo hacia sus padres que desean estar con sus amigos; padres desconcertados sin saber manejar la situaci\u00f3n. Los padres tambi\u00e9n sufren un duelo porque sus hijos ya no se comportan como antes.<\/p>\n<p>Ante este escenario, lo m\u00e1s importante es que los padres tengan presente cu\u00e1l es el proceso que atraviesan los j\u00f3venes, pues una buena parte de las manifestaciones de esta edad son esperables y constituyen parte del desarrollo, del crecimiento y de la b\u00fasqueda de identidad.<\/p>\n<p>La adolescencia implica una transici\u00f3n dif\u00edcil para ambas partes; los padres habr\u00e1n de comprender las dificultades de los hijos y deber\u00e1n contener sus propias ansiedades y necesidades afectivas, as\u00ed como las de los j\u00f3venes. Este apoyo ser\u00e1 determinante para dicha transici\u00f3n.<\/p>\n<p>Referencias<\/p>\n<ul>\n<li>Aberastury, A. (1988). <em>La adolescencia normal<\/em>. M\u00e9xico: Paid\u00f3s.<\/li>\n<li>Blos, P. (1977). <em>Psicoan\u00e1lisis de la adolescencia<\/em>. M\u00e9xico: Joaqu\u00edn Mortiz.<\/li>\n<li>Meltzer, D. (1998). <em>Adolescentes<\/em>. Buenos Aires: Spatia.<\/li>\n<li>S\u00e1nchez-Armass, B. (2017). <em>Los procesos ps\u00edquicos de la adolescencia<\/em>. Tesis de Doctorado. M\u00e9xico: Centro Eleia.<\/li>\n<li>Uribarri, R. (2015). <em>Adolescencia y cl\u00ednica psicoanal\u00edtica<\/em>. Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniela Bustamante Rosas Hace poco escuch\u00e9 un comentario que afirmaba que los adolescentes suelen resultar dif\u00edciles de controlar y tolerar; esta es una opini\u00f3n que parece sostenerse a lo largo de las generaciones. 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