{"id":1746,"date":"2017-11-29T23:42:10","date_gmt":"2017-11-29T23:42:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=1746"},"modified":"2024-02-22T12:57:54","modified_gmt":"2024-02-22T18:57:54","slug":"la-resistencia-en-el-tratamiento-psicoanalitico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/la-resistencia-en-el-tratamiento-psicoanalitico\/","title":{"rendered":"La resistencia en el tratamiento psicoanal\u00edtico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Por Ang\u00e9lica Toledo<\/p>\n<p><em>La verdad es lo que nos concierne, ineludiblemente,<\/em><\/p>\n<p><em>inevitablemente, aunque no tengamos idea<\/em><\/p>\n<p><em>de qu\u00e9 es verdadero y qu\u00e9 no lo es.<\/em><\/p>\n<p><em>Wilfred R. Bion<\/em><\/p>\n<p>Todos queremos sentirnos bien y vivir la vida de la mejor forma posible, es decir, buscamos nuestro bienestar. Aunque algunos prefieren no acudir a terapia, en la actualidad muchas personas s\u00ed solicitan el apoyo de un especialista. Sin embargo, el acto de buscar ayuda emocional implica confrontar algo de nosotros mismos.<\/p>\n<p>Por ejemplo, imaginemos que alguien conserva la foto de su pareja anterior, una relaci\u00f3n que termin\u00f3 de forma muy dolorosa. La foto permanece olvidada en un caj\u00f3n de su casa y no vuelve a reparar en ella durante mucho tiempo, hasta que un d\u00eda, mientras hace la limpieza, la encuentra de nuevo. La fotograf\u00eda trae recuerdos dolorosos que no desea evocar, por eso la mantuvo apartada en un caj\u00f3n. Pero, al encontrarla de nuevo, la persona tiene la posibilidad de hacer frente a esos sentimientos, de atravesar el duelo correspondiente a aquella separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Algo similar puede ocurrir dentro de un tratamiento psicoterap\u00e9utico, pues este nos brinda la oportunidad de retomar aquellas vivencias emocionales conflictivas que mantenemos al margen de nuestra vida conciente, precisamente porque el dolor mental que implican nos resulta intolerable.<\/p>\n<p>Entonces, surge la pregunta: \u00bfpor qu\u00e9 en ocasiones, a pesar de sufrir, nos resistimos a una psicoterapia? Observar, reconocer e identificar lo que se esconde en la mente nos compromete a asumir diferentes responsabilidades con respecto a nuestra vida y a tolerar el dolor que conlleva. Saramago en su <em>Ensayo sobre la ceguera<\/em> dice que en el ser humano existe algo sin nombre que define qui\u00e9nes somos realmente. La resistencia a conocerse a uno mismo aparece cuando el camino nos lleva a descubrir y a nombrar aquello que nos pertenece y que posiblemente a\u00fan no sepamos c\u00f3mo soportar.<\/p>\n<p>Freud se\u00f1ala que los pacientes suelen negarse a explorar con detalle sus deseos e impulsos agresivos porque esto supone hacerse cargo de ellos, pero tambi\u00e9n porque este conocimiento trae consigo un gran dolor mental. No obstante, dicha resistencia afecta al tratamiento, por eso habr\u00e1 que identificarla y despu\u00e9s ayudar al individuo a vencerla. Ser\u00e1 necesario hacerle ver en qu\u00e9 momentos tiende a repetir emociones o actitudes para no recordar o hacer frente a algo. En <em>La resistencia y la represi\u00f3n<\/em> (1916), Freud propone que la operaci\u00f3n fundamental del an\u00e1lisis es vencer tales resistencias y esto ser\u00e1 posible aclar\u00e1ndoselas al paciente en el momento en que se manifiesten.<\/p>\n<p>Una vez que la persona vence la resistencia inicial y acude a psicoterapia, la resistencia se expresar\u00e1 dentro del tratamiento como la oposici\u00f3n que impone el paciente para no conocerse a profundidad. Esta situaci\u00f3n se presenta durante todo el tratamiento, pero nunca nos enfrentamos a la dimensi\u00f3n total de la resistencia \u2012dice Freud\u2012, pues su intensidad var\u00eda dependiendo de cu\u00e1nto nos aproximamos a cierto material nuevo. Llega a su punto m\u00e1ximo durante la elaboraci\u00f3n de dicho material y, mientras m\u00e1s claro va quedando, la resistencia se comienza a disipar.<\/p>\n<p>A lo largo de nuestra vida, inevitablemente habr\u00e1 elementos o consecuencias que nos produzcan cierto pesar. Por ejemplo, algo tan simple como subir a un elevador: el espacio reducido nos obliga a estar cerca de gente desconocida aunque resulte inc\u00f3modo. Cuando conocemos a alguien, a menudo experimentamos una serie de pensamientos y sensaciones que pueden ser tanto agradables como molestas; se desata lo que Bion llama <em>tormenta emocional. <\/em>Este autor dec\u00eda que el paciente entra en contacto con el analista al ir al consultorio y al comprometerse en esa relaci\u00f3n terap\u00e9utica de la que espera, de alg\u00fan modo, que le resulte beneficiosa. Por su parte, el analista tambi\u00e9n desea que se produzca alg\u00fan beneficio; ambos tienen expectativas. Curiosamente, eso perturba la relaci\u00f3n paciente-analista y esto ocurrir\u00eda aun si ambas partes permanecieran en silencio. Tambi\u00e9n es el caso de alguien que no quiere enamorarse por miedo a las emociones que implica una relaci\u00f3n amorosa, como los celos, la rivalidad, los sentimientos de exclusi\u00f3n, etc. Del mismo modo, al conocerse y construir una relaci\u00f3n con uno mismo, nos exponemos a aspectos propios que pueden no agradarnos del todo. Evaluar lo que somos no necesariamente es placentero ni amable; m\u00e1s bien, requiere de fuerza y coraje.<\/p>\n<p>La resistencia se manifiesta de numerosas maneras: no recordar los sue\u00f1os para analizarlos en sesi\u00f3n o llevar demasiados sue\u00f1os (tantos, que no da tiempo para pensarlos), no asistir a las sesiones o llegar tarde, olvido de temas importantes para contar o simplemente negar ciertos sentimientos. Freud y Breuer observaron que el s\u00edntoma tiene por premisa que alg\u00fan proceso emocional o an\u00edmico no fue llevado hasta el final con normalidad, que es sustituto de algo interceptado.<\/p>\n<p>Aun cuando se encuentre en tratamiento, la persona obtiene beneficios de su patolog\u00eda, de lo que padece. La ampliaci\u00f3n de la mente supone un cambio radical; afrontar ese nuevo \u201cyo\u201d produce mucha incertidumbre. Pensemos, por ejemplo, en alguien que tiene una pareja sumamente agresiva y sigue con ella, no por amor ni por tenerle miedo, sino por aversi\u00f3n a la idea del abandono, a contactar con la soledad.<\/p>\n<p>La resistencia es un fen\u00f3meno normal y humano, pero es importante analizar en qu\u00e9 momento del tratamiento se manifiesta y c\u00f3mo se relaciona con el car\u00e1cter del individuo y con su fantas\u00eda subyacente, a fin de ayudar al paciente a reconocer y superar aquello de lo que no es conciente y le impide mejorar su vida.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Bion, W. (1965). <em>Transformations<\/em>. Londres: Karnac.<\/li>\n<li>Bion, W. (1966). <em>Learning from Experience<\/em>. Londres: Karnac.<\/li>\n<li>Bion, W. (1967). \u201cTurbulencia emocional\u201d. En<em> Seminarios cl\u00ednicos y cuatro textos<\/em>. Buenos Aires: Lugar Editorial, 1992.<\/li>\n<li>Bion, W. (1979)<em>. <\/em>\u201cHay que pasar el mal trago\u201d. En<em> Seminarios cl\u00ednicos y cuatro textos<\/em>. Buenos Aires: Lugar Editorial, 1992.<\/li>\n<li>Etchegoyen, H. (2005). \u201c<em>Acting out<\/em> I, II y III\u201d. En <em>Los fundamentos de la t\u00e9cnica psicoanal\u00edtica<\/em>. Buenos Aires: Amorrortu.<\/li>\n<li>Freud, S. (1916). \u201cLa resistencia y la represi\u00f3n\u201d. En <em>Obras completas<\/em>, tomo 16. Buenos Aires: Amorrortu.<\/li>\n<li>Laplanche, J. y Pontalis, J. B. (1996). <em>Diccionario de psicoan\u00e1lisis<\/em>. Buenos Aires: Paid\u00f3s.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ang\u00e9lica Toledo La verdad es lo que nos concierne, ineludiblemente, inevitablemente, aunque no tengamos idea de qu\u00e9 es verdadero y qu\u00e9 no lo es. Wilfred R. Bion Todos queremos sentirnos bien y vivir la vida de la mejor forma posible, es decir, buscamos nuestro bienestar. Aunque algunos prefieren no acudir a terapia, en la actualidad muchas personas s\u00ed solicitan el apoyo de un especialista. Sin embargo, el acto de buscar ayuda emocional implica confrontar algo de nosotros mismos. Por ejemplo, imaginemos que alguien conserva la foto de su pareja anterior, una relaci\u00f3n que termin\u00f3 de forma muy dolorosa. La\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":9150,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1419,1420],"tags":[587,112,588,2,264,159,46],"blocksy_meta":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1746"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1746"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1746\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11989,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1746\/revisions\/11989"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9150"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1746"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1746"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1746"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}