{"id":1651,"date":"2017-10-04T00:30:34","date_gmt":"2017-10-04T00:30:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=1651"},"modified":"2020-12-02T01:01:58","modified_gmt":"2020-12-02T01:01:58","slug":"envidia-de-la-buena-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/envidia-de-la-buena-2\/","title":{"rendered":"Envidia&#8230; \u00bfDe la buena?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Por Conrado Zuliani<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Qu\u00e9 envidia! Pero, de la buena\u201d. En esta ambigua frase no se sabe bien si el que la dice alude a una posible envidia \u201cbondadosa\u201d, \u201cbuena onda\u201d \u2012dir\u00edamos coloquialmente\u2012 o si se refiere a una envidia \u201cde la buena\u201d como cuando se alude a la \u201cpureza\u201d de determinado objeto o sustancia. El <em>Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/em> (2014) define \u201cenvidia\u201d como: \u201c1. Tristeza o pesar del bien ajeno. 2. Emulaci\u00f3n, deseo de algo que no se posee\u201d.<\/p>\n<p>Lo cierto es que la envidia nunca es de la \u201cbuena\u201d. T\u00eda de los celos y prima hermana del resentimiento, la envidia supone siempre el odio y los deseos de destruir aquello bueno, bondadoso que el otro tiene y de lo que se carece. No se contenta con tener aquello envidiado sino que, adem\u00e1s, intenta destruir al due\u00f1o, a aquel que en la fantas\u00eda se considera como poseedor de todos los bienes.<\/p>\n<p>Podemos pensar en un ni\u00f1o que busca arrebatarle el juguete a un amiguito, no para jugar con el preciado trofeo, sino porque no tolera que tenga algo que \u00e9l no posee. Inmediatamente vemos que, o rompe el carrito o golpea al otro ni\u00f1o: \u201cSi yo no lo tengo, t\u00fa tampoco.\u201d De igual forma, en ocasiones el analista realiza una buena interpretaci\u00f3n y los pacientes, en lugar de beneficiarse de ella, la atacan y tambi\u00e9n al terapeuta, situaci\u00f3n que produce bastante desconcierto. Por ejemplo, a veces despu\u00e9s de una buena interpretaci\u00f3n, contestan: \u201cNo es el momento para decirme esto. \u00bfQu\u00e9 no ve que estoy sufriendo?\u201d o \u201c\u00bfEs lo mejor que me puede decir?\u201d.<\/p>\n<p>Uno de los aspectos fundamentales de la envidia es la agresi\u00f3n hacia la persona que nos da algo bueno, priv\u00e1ndonos a nosotros mismos de aquello que nos beneficia. As\u00ed, se crea un c\u00edrculo vicioso en donde el sujeto envidioso se siente frustrado por no recibir lo bueno; esto retroalimenta su odio y vuelve a atacar.<\/p>\n<p>A menudo escuchamos la frase \u201ces una cr\u00edtica constructiva\u201d. En realidad, esta expresi\u00f3n funciona como fachada de intensos sentimientos envidiosos. Por ejemplo, la persona que critica o minimiza el autom\u00f3vil nuevo de su vecino, aquel que pide prestado un objeto y \u201caccidentalmente\u201d lo da\u00f1a o la madre que deval\u00faa el nuevo departamento de la hija reci\u00e9n casada. Quiz\u00e1 alguna vez hayamos derramado caf\u00e9 sobre la hermosa alfombra o sobre la computadora reci\u00e9n comprada de nuestro anfitri\u00f3n, porque la envidia \u2012aun inconciente\u2012 es un sentimiento presente en todos los seres humanos.<\/p>\n<p>Con frecuencia sucede que una persona ayuda a otra y quien recibe el apoyo, en lugar de mostrar gratitud hacia el otro, lo ataca, lo injuria, habla mal de \u00e9l, lo traiciona. El envidioso \u201cmuerde la mano que le da de comer\u201d. A diferencia de los celos, donde el sujeto teme perder a quien ama en manos de un tercero, la envidia es esencialmente destructiva: no hallamos rastros de amor en ella.<\/p>\n<p>A su vez, la envidia obstaculiza el aprendizaje. Por ejemplo, si mi envidia hacia Freud es muy intensa \u2012en tanto que \u00e9l es poseedor de una genialidad y un talento de los que carezco\u2012, puedo llegar a juzgarlo ferozmente: \u201cSu teor\u00eda es caduca\u201d, \u201cTodo lo entend\u00eda desde la sexualidad\u201d, \u201cEst\u00e1 probado que el psicoan\u00e1lisis no sirve\u201d. Quiz\u00e1 esto me lleve a abandonar la lectura incluso antes de culminar la primera p\u00e1gina. De esta forma me empobrezco como persona y me privo de conocer las ideas de uno de los pensadores m\u00e1s valiosos del Siglo XX.<\/p>\n<p>Aquellos que vieron la pel\u00edcula <em>La pianista<\/em>, dirigida por Michael Haneke, recordar\u00e1n la terrible escena en donde la protagonista induce a su mejor alumna \u2012joven y tal vez m\u00e1s brillante y talentosa que su profesora\u2012 a meter las manos en una bolsa para buscar algo. Esa bolsa estaba llena de vidrios rotos, por lo que le causa un terrible da\u00f1o \u2012potencialmente definitivo\u2012 a la muchacha.<\/p>\n<p>En <em>La interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os<\/em> (1900 [1899]), Freud valientemente relata un sue\u00f1o propio cuyo contenido es la muerte de uno de sus hijos, ausente en aquellos d\u00edas por encontrarse en el frente de batalla. (Eran los d\u00edas de la Primera Guerra Mundial). Freud se pregunta azorado: \u201cSiendo el sue\u00f1o siempre una realizaci\u00f3n de deseos, \u00bfqu\u00e9 deseo podr\u00eda satisfacerse en este sue\u00f1o cuyo argumento es la muerte de mi hijo?\u201d. Entonces, concluye dolorosamente: \u201cEs la envidia a la juventud, que los mayores creen haber extirpado de ra\u00edz; y es innegable que precisamente la fuerza de la emoci\u00f3n penosa en caso de que ese accidente realmente ocurriera hace salir a la luz, como su sedante, ese cumplimiento de deseo reprimido\u201d.<\/p>\n<p>Acaso fue la oportunidad para Freud de des-cubrir algo profundamente humano: la presencia de sentimientos hostiles hacia aquellos que amamos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/centroeleia.edu.mx\/imgs\/files\/profesores\/conrado-zuliani.jpg\" \/><\/p>\n<p><strong>Conrado Zuliani<\/strong><br \/>\nes Psic\u00f3logo por la Universidad Nacional de Rosario, Argentina. Realiz\u00f3 estudios de <a href=\"http:\/\/centroeleia.edu.mx\/maestria-en-psicoanalisis\">Maestr\u00eda en Psicoterapia Psicoanal\u00edtica<\/a> y de <a href=\"http:\/\/centroeleia.edu.mx\/doctorado-en-psicoterapia\">Doctorado en Cl\u00ednica Psicoanal\u00edtica<\/a> en el Centro Eleia, donde actualmente desempe\u00f1a actividades docentes y co-coordina el Diplomado \u201cAnsiedad, depresi\u00f3n, neurosis. Tratamientos y experiencias cl\u00ednicas\u201d y el Diplomado \u00abLa agresividad: en el sujeto, en la familia, en la sociedad\u00bb. Es autor del libro &#8216;Destinos de la simbolizaci\u00f3n. El fen\u00f3meno psicosom\u00e1tico&#8217;, editorial Acad\u00e9mica Espa\u00f1ola, 2011. Desde hace 18 a\u00f1os se dedica a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica con adolescentes y adultos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Conrado Zuliani \u201c\u00a1Qu\u00e9 envidia! Pero, de la buena\u201d. 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