{"id":1427,"date":"2017-03-27T21:02:36","date_gmt":"2017-03-27T21:02:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=1427"},"modified":"2023-03-23T15:59:41","modified_gmt":"2023-03-23T21:59:41","slug":"la-tristeza-desde-el-psicoanalisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/la-tristeza-desde-el-psicoanalisis\/","title":{"rendered":"La tristeza desde el psicoan\u00e1lisis"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Javier H. Fern\u00e1ndez Soto<\/p>\n<p>En la sociedad actual solemos buscar soluciones r\u00e1pidas que no impliquen un cambio significativo en nuestra vida. Frecuentemente, el dolor ps\u00edquico se refleja como tristeza y la pregunta que plantea el psicoan\u00e1lisis es c\u00f3mo poder enfrentarla m\u00e1s que evadirla o buscar medios pasajeros para evitarla.<\/p>\n<p>En principio, hay que comprender cu\u00e1les son los estereotipos que suelen resultar reduccionistas o simplistas. \u201cSe usa el t\u00e9rmino de depresi\u00f3n con tan poco cuidado que act\u00faa como una barrera que impide explorar en detalle nuestro mundo interno\u201d (Leader, 2011). En la consulta privada, el paciente com\u00fanmente busca quitarse el s\u00edntoma sin la intenci\u00f3n de entenderlo; exige respuestas y tratamientos inmediatos. Por desgracia, esto se refuerza social y m\u00e9dicamente. En la farmacia encuentra alg\u00fan medicamento que le \u201csuba el estado de \u00e1nimo y le quite el insomnio\u201d, desentendi\u00e9ndose por completo de su vida emocional.<\/p>\n<p>\u201cLos s\u00edntomas no se toman como los portadores de la verdad sino m\u00e1s bien como errores que deben ser evitados\u201d (<em>ib\u00edd.<\/em>, 2011). En psicoan\u00e1lisis, el objetivo no es quitar los s\u00edntomas, aun cuando este sea un resultado concomitante del tratamiento, lo que se busca es explorar la vida mental, el dilema interno, en otras palabras, el inconsciente. El diagn\u00f3stico sirve como una primera impresi\u00f3n general, pero no se sit\u00faa por encima de las particularidades del paciente que lo definen como un sujeto \u00fanico, ni tampoco se utiliza para posicionar al analista como un juez ante el paciente.<\/p>\n<p>La tristeza, definida por Hugo Bleichmar (2008): \u201ces un abanico de estados en que el dolor ps\u00edquico se desencadena por la significaci\u00f3n que una situaci\u00f3n determinada tiene para el sujeto\u201d. Esto nos lleva a cuestionar, \u00bfqu\u00e9 es lo que en realidad duele? En un primer momento, la imposibilidad de cumplir lo que deseamos. M\u00e1s all\u00e1 de eliminar el dolor, la introspecci\u00f3n y el an\u00e1lisis nos llevar\u00e1n a entender lo que representa aquel deseo irrealizable.<\/p>\n<p>En psicoan\u00e1lisis no se ve ning\u00fan s\u00edntoma como una entidad \u00fanica y aislada. Se debe escuchar el contenido del discurso para encontrar e interpretar el sentido de la tristeza. En la vida diaria, los m\u00e1s obvios detonantes de estados depresivos tienen que ver con nuestra propia imagen. Algo pasa que nos hace cuestionarnos la forma en que nos gustar\u00eda ser vistos: nuestro jefe hace un comentario cr\u00edtico, nuestro amante se vuelve m\u00e1s distante (Leader, 2011); incluso no es estrictamente necesaria la interacci\u00f3n con otro, la sola sensaci\u00f3n de que no se est\u00e1 a la altura de lo que una parte de la mente exige al s\u00ed mismo, es suficientemente para sentir con frecuencia una profunda tristeza. En palabras de Freud, pensar\u00edamos que la persona siente que no alcanza las expectativas del <em>ideal del yo<\/em>.<\/p>\n<p>Dentro de la mente existe una figura interna que establece lo que el yo o el s\u00ed mismo (<em>self<\/em>) debe lograr, de no alcanzarlo la sensaci\u00f3n es que ese objeto interno le retira el amor. Los reclamos y juicios externos reactivan una cr\u00edtica que ocurre en el interior de la mente, a manera de autorreproche. Esto es una condici\u00f3n independiente de lo que sucede en la realidad externa, el <em>self<\/em> se deja de sentir amado por otra parte de s\u00ed que ahora lo juzga, deval\u00faa y agrede.<\/p>\n<p>La exploraci\u00f3n de la interioridad humana puede correr el riesgo de ser reemplazada por una idea de salud mental que se diagnostica por tener un nivel adecuado de serotonina. El psicoan\u00e1lisis tiene una concepci\u00f3n m\u00e1s profunda. \u201cEl duelo, es la reacci\u00f3n frente a la p\u00e9rdida de una persona amada o de una abstracci\u00f3n que haga sus veces como lo es un ideal, la libertad, etc. A ra\u00edz de id\u00e9nticas influencias, en muchas personas se observa, en lugar de duelo, melancol\u00eda\u201d (Freud, 1915).<\/p>\n<p>La tristeza encuentra su lugar en estados melanc\u00f3licos. Por ejemplo, en la muerte o separaci\u00f3n de un ser querido \u201cla persona sabe a qui\u00e9n perdi\u00f3, pero no lo que perdi\u00f3 en \u00e9l\u201d (Freud, 1915). La dificultad en hacer esta separaci\u00f3n es lo que puede bloquear el proceso de duelo. La melancol\u00eda se caracteriza por los auto-reproches que est\u00e1n dirigidos sobre el objeto perdido que se ha identificado con el yo, lo cual genera sentimientos de tristeza profunda.<\/p>\n<p>La aceptaci\u00f3n de la p\u00e9rdida conlleva a que se pierda el v\u00ednculo externo con la persona amada, de ah\u00ed que se busque una resignaci\u00f3n y no una profunda introspecci\u00f3n sobre lo que la persona le representaba. El tratamiento terap\u00e9utico tendr\u00e1 como finalidad que el paciente pueda internalizar el objeto perdido y descubra qu\u00e9 y qui\u00e9n \u201cvive dentro de \u00e9l\u201d, erradicando entre otros s\u00edntomas la tristeza y la nostalgia de no sentirlo en lo concreto.<\/p>\n<p>\u201cCualquier circunstancia en que un deseo sea entrevisto como irrealizable, que no se logre algo anhelado, podr\u00e1 desembocar en una depresi\u00f3n. Lo anhelado se convierte as\u00ed en un ideal, en el sentido de meta a alcanzar\u201d (Bleichmar, H. 2008). Recuerdo un caso de D. Leader: la pareja de una mujer radicaba en otro pa\u00eds. Cuando comenzaron a vivir juntos, ella entr\u00f3 en un estado de profunda tristeza. Los viajes de fin de semana le permit\u00edan escenificar lo que ella llamaba \u201cnuestros cientos adioses\u201d. Cada vez que part\u00edan, ella dec\u00eda adi\u00f3s apasionadamente, como nunca hab\u00eda sido capaz de hacer con su padre, que muri\u00f3 durante su adolescencia de c\u00e1ncer terminal y nunca se despidi\u00f3. Ahora con su novio <em>ya no hab\u00eda m\u00e1s que anhelar y re-escenificar<\/em>. Debajo de esta tristeza, exist\u00eda un duelo no resuelto por la muerte del padre.<\/p>\n<p>Existen parejas que establecen una relaci\u00f3n disfuncional, incapaces de alejarse y tener una cierta distancia. \u00bfPor qu\u00e9 existe tanta dificultad para separarse? Hay varios factores posibles, el que quiero subrayar es la tristeza que esto puede implicar. La persona entiende que esa es la forma de relacionarse, no existe otra. La separaci\u00f3n significar\u00eda vivir un vac\u00edo interno insoportable. La pareja lo completa, lo ayuda a tener una identidad, aunque sea compartida. Esto es lo que le representar\u00eda la p\u00e9rdida, prefiere entonces seguir en esta relaci\u00f3n, que buscar un cambio interno que aunque implique dolor y tristeza, en un tiempo ser\u00e1 satisfactorio.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, ignorar el sentido del s\u00edntoma puede ser catastr\u00f3fico. La medicina tiene otro objeto de estudio, no est\u00e1 interesada en asuntos como la pulsi\u00f3n de muerte, las ansiedades de separaci\u00f3n, las dificultades de introyecci\u00f3n de las figuras significativas, en fin, las bases emocionales que constituyen la tristeza. La psicolog\u00eda actual por su parte, tiende a rehuir la idea freudiana de la identificaci\u00f3n con el objeto perdido, sea una persona o un deseo.<\/p>\n<p>El psicoan\u00e1lisis busca reafirmar y profundizar estas ideas como base de las intervenciones, de la investigaci\u00f3n de la mente y del tratamiento a trav\u00e9s de la escucha del paciente. La finalidad es integrar el yo, el cual ha sufrido una disociaci\u00f3n que provoca los estados melanc\u00f3licos y que aunque quiera escapar de \u00e9stos, no lo logra porque est\u00e1n dentro de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>&#8211; Bleichmar, H. (2008). <strong><em>La depresi\u00f3n: un estudio psicoanal\u00edtico<\/em><\/strong>. Buenos Aires: Nueva Visi\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Freud, S. (1914-1916). <strong><em>\u201cDuelo y melancol\u00eda\u201d<\/em><\/strong>. En Obras Completas, tomo XIV. Buenos Aires-Madrid: Amorrortu.<\/p>\n<p>&#8211; Leader, D. (2011). <strong><em>La moda negra<\/em><\/strong>. Barcelona: Sexto Piso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Javier H. Fern\u00e1ndez Soto En la sociedad actual solemos buscar soluciones r\u00e1pidas que no impliquen un cambio significativo en nuestra vida. 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