{"id":13774,"date":"2026-01-27T11:49:00","date_gmt":"2026-01-27T17:49:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=13774"},"modified":"2026-02-16T13:05:57","modified_gmt":"2026-02-16T19:05:57","slug":"las-pasiones-humanas-y-la-transferencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/las-pasiones-humanas-y-la-transferencia\/","title":{"rendered":"Las pasiones humanas y la transferencia"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p>Por Ant\u00f3n Aguilar<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Al interesarse por las manifestaciones del inconsciente, Freud puso el acento en las pasiones que hay en las profundidades del alma humana. Podemos, por ejemplo, sentir amor, odio o celos hacia la misma persona de forma simult\u00e1nea y, muchas veces, sin darnos cuenta. Podemos sentir las mismas ansiedades intensas que ten\u00edamos cuando \u00e9ramos peque\u00f1os, aunque ya no seamos ni\u00f1os, e incluso si ya somos algo maduros. Esto es as\u00ed porque el inconsciente es atemporal: en \u00e9l no hay l\u00f3gica ni raz\u00f3n. Es el mundo de los deseos, que suelen ser contradictorios, confusos e insensatos.<\/p>\n<p>En su art\u00edculo \u201cUn problema del psicoan\u00e1lisis\u201d, Freud se refiri\u00f3 a tres afrentas narcisistas que ha vivido la humanidad con los progresos del conocimiento. La primera fue la revoluci\u00f3n copernicana, que reubic\u00f3 la Tierra ya no como el centro del universo, sino como un planeta m\u00e1s del sistema solar. Los hombres y las mujeres dejaron entonces de ser los amos del cosmos. La segunda fue la aportaci\u00f3n de Darwin, que desminti\u00f3 que fu\u00e9ramos seres esencialmente distintos de los animales. La teor\u00eda de la evoluci\u00f3n nos puso en l\u00ednea directa con los primates y claramente dentro del reino animal. La tercera afrenta ser\u00eda la que produjo el psicoan\u00e1lisis, al poner de relieve que \u201cel yo no es amo de su propia casa\u201d (Freud, 2012a, p. 135). A partir de Freud pensamos que hay todo un horizonte que escapa a la conciencia y que es, justamente, el de los torrentes afectivos y las fantas\u00edas. Somos seres pasionales y vivimos un poco atormentados por los impulsos que habitan dentro de nosotros y que desconocemos.<\/p>\n<p>El inconsciente es una premisa b\u00e1sica del psicoan\u00e1lisis. Por ejemplo, un adolescente puede, inconscientemente, sentir deseos incestuosos por su hermana y, como consecuencia, tener un sue\u00f1o er\u00f3tico con la hermana de su mejor amigo. El deseo inconsciente es reprimido, pero queda plasmado en el sue\u00f1o gracias al desplazamiento, que forma parte de la desfiguraci\u00f3n on\u00edrica. As\u00ed, el yo se resguarda del peligro pulsional y le da cauce mediante una escena en el sue\u00f1o que expresa el deseo y la defensa. Los deseos incestuosos existen, pero por lo general son reprimidos y desalojados de la conciencia. En esto radica el conflicto ps\u00edquico neur\u00f3tico, que da lugar a manifestaciones del inconsciente, como los sue\u00f1os o los s\u00edntomas.<\/p>\n<p>El psicoan\u00e1lisis es un m\u00e9todo para saber de lo inconsciente a trav\u00e9s de sus manifestaciones. En el tratamiento, uno va tomando noticia de qui\u00e9n es y c\u00f3mo es toda esa paleta de emociones que sentimos. Uno se va dando cuenta de que tiene aspectos que no son tan nobles como quisiera pensar. Podemos, por ejemplo, desear ayudar a alguien que queremos, pero tambi\u00e9n tener la motivaci\u00f3n de sentirnos superiores o de presentar una imagen de bondad que nos parece especialmente gratificante. Podemos ser generosos al mismo tiempo que somos narcisistas y controladores. La mente humana es muy compleja.<\/p>\n<p>Freud se dio cuenta, en su experiencia cl\u00ednica, de que los pacientes repiten sus conflictos con la persona del analista. Llam\u00f3 \u201ctransferencia\u201d a ese fen\u00f3meno en el que se repite con el terapeuta lo experimentado con personas significativas en la vida emocional. Por ejemplo, un paciente estuvo en an\u00e1lisis con una buena analista durante varios a\u00f1os. La analista le dijo al paciente que hab\u00edan trabajado bastante tiempo y que sent\u00eda que ya no lo pod\u00eda ayudar. Era un hombre que sol\u00eda armar pleitos con figuras de autoridad. Ten\u00eda un puesto directivo en una empresa, pero lo hab\u00edan echado del trabajo por re\u00f1ir con el gerente general. Despu\u00e9s consigui\u00f3 otro empleo muy bueno, pero lo acabaron despidiendo por el mismo motivo. Entr\u00f3 a an\u00e1lisis con otro analista, var\u00f3n; trabaj\u00f3 con \u00e9l un tiempo, pero sent\u00eda que no hab\u00eda mucho progreso, y este \u00faltimo analista le dijo que convendr\u00eda interrumpir el tratamiento, dado que hab\u00edan llegado hasta donde pod\u00edan llegar.<\/p>\n<p>Lo que este ejemplo ilustra es que hay un funcionamiento mental que se repite una y otra vez. Es la compulsi\u00f3n a la repetici\u00f3n de la que Freud habl\u00f3 y que halla su expresi\u00f3n en la transferencia: un hombre que se encarga de hacerse echar una y otra vez. En \u201cM\u00e1s all\u00e1 del principio del placer\u201d, Freud se refiere a la repetici\u00f3n del destino de benefactores que solo encuentran ingratitud, amigos que siempre acaban siendo traicionados, \u201camantes cuya relaci\u00f3n tierna con la mujer recorre siempre las mismas fases y desemboca en id\u00e9ntico final\u2026 [Es el] eterno retorno de lo igual\u201d (2012b, p. 22). Las personas repetimos nuestro funcionamiento ps\u00edquico en la vida, en los v\u00ednculos y en la terapia.<\/p>\n<p>En el psicoan\u00e1lisis, desde Freud hasta nuestros d\u00edas, sabemos que aprender a detectar y trabajar con la transferencia es probablemente el mayor desaf\u00edo de los analistas en formaci\u00f3n. Es en lo que m\u00e1s trabajo cuesta entrenarse, porque solemos quedarnos algo enrollados en lo que el paciente nos cuenta que le ocurre afuera, en su vida cotidiana, cuando tenemos que estar atentos a lo que est\u00e1 haciendo dentro, en la sesi\u00f3n con nosotros. De hecho, la transferencia es la herramienta central del trabajo anal\u00edtico y la que lo distingue de otros tipos de psicoterapia. Por ejemplo, un paciente que nos cuenta lo intolerante y peleonera que es su madre, sobre todo cuando las hermanas le dicen opiniones distintas a la suya, probablemente nos est\u00e1 advirtiendo que se puede ofender f\u00e1cilmente con las interpretaciones que le demos.<\/p>\n<p>Si bien Freud pensaba que el psicoan\u00e1lisis s\u00f3lo era \u00fatil para el tratamiento de las neurosis, analistas postfreudianos comenzaron a trabajar con pacientes m\u00e1s graves, incluyendo a psic\u00f3ticos. Esto permiti\u00f3 ampliar el campo de trabajo en nuestra disciplina, as\u00ed como enriquecer la comprensi\u00f3n de la transferencia, que adquiere una forma espec\u00edfica en funci\u00f3n de la psicopatolog\u00eda del paciente. Habr\u00eda, entonces, una transferencia neur\u00f3tica, una psic\u00f3tica o una perversa, por ejemplo. Otro desarrollo contempor\u00e1neo significativo consiste en la relevancia que se atribuye a la contratransferencia (es decir, el impacto emocional que recibe el terapeuta en la sesi\u00f3n) como herramienta de comprensi\u00f3n de los pacientes.<\/p>\n<p>Adicionalmente, a partir de las contribuciones de autores como Bion, se piensa que los funcionamientos mentales oscilan en todas las personas: un paciente neur\u00f3tico puede activar ansiedades m\u00e1s tempranas o psic\u00f3ticas en ciertos momentos de la vida o de la sesi\u00f3n. Tambi\u00e9n puede ocurrir lo contrario: un paciente fronterizo bien puede, en alg\u00fan punto, presentar conflictos m\u00e1s claramente neur\u00f3ticos, vinculados con las ansiedades de castraci\u00f3n, por ejemplo. La Dra. Elena Ortiz (2011) se\u00f1ala que debemos estar atentos al nivel de funcionamiento mental de los pacientes, a fin de ajustar nuestras interpretaciones al nivel ps\u00edquico desde el que hablan. Parafraseando a Betty Joseph, se podr\u00eda decir que las formas de la transferencia cambian minuto a minuto o, por lo menos, que tienen cierta volatilidad a la que debemos estar receptivos y atentos.<\/p>\n<p>En el <a href=\"https:\/\/ec.centroeleia.edu.mx\/curso\/psicoanalisis-de-las-pasiones-humanas-en-la-sesion-y-en-la-transferencia-amor-celos-rivalidad-y-lo-edipico\/\">Diplomado \u201c<strong>Psicoan\u00e1lisis de las pasiones humanas en la sesi\u00f3n y en la transferencia: amor, celos, rivalidad, lo ed\u00edpico<\/strong>\u201d<\/a> estudiaremos estos temas con mayor detenimiento. \u00bfC\u00f3mo se entienden las pasiones humanas desde el psicoan\u00e1lisis? \u00bfC\u00f3mo evoluciona la vida emocional a lo largo del desarrollo vital y c\u00f3mo puede trastocarse ese desarrollo, con consecuencias en la estructuraci\u00f3n ps\u00edquica? \u00bfQu\u00e9 problem\u00e1ticas son espec\u00edficamente tempranas o graves y cu\u00e1les se pueden ubicar en el terreno claramente neur\u00f3tico o ed\u00edpico? \u00bfQu\u00e9 es la transferencia, qu\u00e9 formas adquiere y c\u00f3mo se trabaja con ella? \u00bfCu\u00e1l es el impacto afectivo en el terapeuta y c\u00f3mo puede servirse de \u00e9l para ayudar al paciente? Esperamos contar con tu participaci\u00f3n en este Diplomado. Empezamos el mi\u00e9rcoles 22 de abril de 2026.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n<p>Freud, S. (2012a). \u201cUna dificultad del psicoan\u00e1lisis\u201d. <em>Obras Completas de Sigmund Freud <\/em>(Vol. 17 pp. 125-136). Amorrortu<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8211; \u201cM\u00e1s all\u00e1 del principio del placer\u201d. <em>Obras Completas de Sigmund Freud <\/em>(Vol. 18 pp. 1-62). Amorrortu.<\/p>\n<p>Ortiz, E. (2011). <em>La mente en desarrollo: reflexiones sobre cl\u00ednica psicoanal\u00edtica<\/em>. Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ant\u00f3n Aguilar \u00a0 Al interesarse por las manifestaciones del inconsciente, Freud puso el acento en las pasiones que hay en las profundidades del alma humana. 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