{"id":13729,"date":"2026-01-05T15:48:40","date_gmt":"2026-01-05T21:48:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=13729"},"modified":"2026-01-12T13:16:45","modified_gmt":"2026-01-12T19:16:45","slug":"la-nocion-de-trauma-en-freud-y-su-impacto-en-la-estructura-de-la-personalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/la-nocion-de-trauma-en-freud-y-su-impacto-en-la-estructura-de-la-personalidad\/","title":{"rendered":"La noci\u00f3n de trauma en Freud y su impacto en la estructura de la personalidad"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Miguel Eduardo Torres Contreras<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino trauma proviene del griego antiguo <em>\u03c4\u03c1\u03b1\u1fe6\u03bc\u03b1<\/em> (tra\u00fbma), que significa \u201cherida\u201d o \u201cda\u00f1o\u201d. Como sabemos, es un t\u00e9rmino que se us\u00f3 inicialmente en la medicina para designar una herida f\u00edsica, pero con el tiempo adquiri\u00f3 un significado m\u00e1s amplio. En la actualidad, se usa para designar da\u00f1os psicol\u00f3gicos permanentes debido a una situaci\u00f3n emocional que ha generado un impacto severo en la mente de una persona. Laplanche y Pontalis (1996) mencionan los tres significados esenciales del trauma en sentido ps\u00edquico: un impacto violento, la efracci\u00f3n (ruptura) que provoca y las consecuencias en la organizaci\u00f3n ps\u00edquica.<\/p>\n<p>Freud, siendo m\u00e9dico de profesi\u00f3n, conoc\u00eda el uso m\u00e9dico de este t\u00e9rmino. La novedad freudiana en este campo, como en otros, consiste no solo en la aplicaci\u00f3n del t\u00e9rmino en el \u00e1mbito ps\u00edquico, cosa que hab\u00edan hecho autores previos, sino en la amplitud que adquiere este t\u00e9rmino dentro de la teor\u00eda psicoanal\u00edtica freudiana. En efecto, aunque Freud no escribe un texto espec\u00edfico sobre el trauma, el tema se encuentra diseminado a lo largo de su obra. Asimismo, su concepci\u00f3n del trauma en sentido ps\u00edquico va cambiando conforme desarrolla y ampl\u00eda su teor\u00eda y trabajo cl\u00ednico. En un inicio, el trauma ps\u00edquico estaba asociado a una experiencia en la historia de la persona que desencadenaba afectos penosos; pero esto solo era posible debido a ciertas circunstancias del sujeto en el momento de la vivencia traum\u00e1tica, por ejemplo, un momento de vulnerabilidad. Luego, el trauma se convierte en trauma sexual, con la famosa teor\u00eda de la seducci\u00f3n, que finalmente Freud abandona en 1897.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Debido a la limitaci\u00f3n de espacio solo ser\u00e1 posible comentar algunas propuestas relevantes de la visi\u00f3n freudiana sobre el trauma y su impacto en el desarrollo y estructura de la personalidad. La primera propuesta, innovadora y relevante, est\u00e1 relacionada con su concepci\u00f3n de las pulsiones, particularmente las pulsiones sexuales. Como las pulsiones vienen de dentro y no hay manera de \u201cescapar de ellas\u201d, y adem\u00e1s su acci\u00f3n es constante, pero sobre todo porque impactan en un yo y una mente que no est\u00e1n cabalmente formados, su efecto es semejante al de un trauma debido a un est\u00edmulo que, en la concepci\u00f3n freudiana, es externo. Esta propuesta freudiana es muy importante, porque lo que nos est\u00e1 diciendo es que la sexualidad, o m\u00e1s bien la psicosexualidad en los seres humanos, es fundamentalmente \u201ctraum\u00e1tica\u201d y que no hay manera de que no sea as\u00ed. Tal como en \u201cTres ensayos sobre teor\u00eda sexual\u201d (Freud, 1905) afirma que, de inicio, la psicosexualidad es perversa polimorfa, ahora tambi\u00e9n se\u00f1ala que es \u201ctraum\u00e1tica\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, como la noci\u00f3n de trauma ps\u00edquico implica que este tiene efectos duraderos en la mente y vida del sujeto, surge la pregunta si esta forma de concebir las pulsiones sexuales y la psicosexualidad dejan huellas duraderas en el sujeto. En el texto \u201cAn\u00e1lisis terminable e interminable\u201d (1937), Freud sostiene que, en la infancia, por un lado, hay una gran intensidad de las pulsiones y, por otro, el yo es un yo d\u00e9bil, en formaci\u00f3n; es decir, hay una asimetr\u00eda entre la intensidad pulsional y una fragilidad yoica. El yo tendr\u00e1 que lidiar con ese impacto pulsional intenso y echar mano de todos los recursos con los que cuente para afrontar esta situaci\u00f3n traum\u00e1tica. Esto hace que, finalmente, el yo resulte afectado o deformado. As\u00ed, no hay normalidad ps\u00edquica, no hay sujeto alguno en el que no haya un yo alterado o afectado. La consecuencia es que no hay salud mental absoluta: todos los seres humanos, en menor o mayor medida, poseen alg\u00fan grado de afectaci\u00f3n en su yo. En resumen, en la visi\u00f3n psicoanal\u00edtica freudiana, la psicosexualidad es traum\u00e1tica, y esto traum\u00e1tico est\u00e1 en el origen del desarrollo y la estructura de la personalidad de todo sujeto, y deja una impronta en este.<\/p>\n<p>Sin embargo, la amplitud de la noci\u00f3n de trauma en Freud, si bien abarca el potencial traum\u00e1tico de las pulsiones, no deja de lado las vivencias en donde lo externo tambi\u00e9n juega su papel, siempre articulado con lo interno. Por ejemplo, cuando Freud habla sobre lo que provoca en el ni\u00f1o la percepci\u00f3n de los genitales femeninos, que hace representable la castraci\u00f3n, se refiere a esta vivencia como una verdadera <em>tormenta afectiva<\/em>. En este caso, la realidad externa juega su papel. Ante tal situaci\u00f3n, el ni\u00f1o enfrenta un conflicto: o conserva su pr\u00e1ctica onanista y sus deseos incestuosos, o renuncia a ellos para conservar el \u00f3rgano que le brinda tanto placer. Sea cual sea la elecci\u00f3n, esto deja una impronta en su estructura y funcionamiento ps\u00edquico. En el historial del peque\u00f1o Hans, este desarrolla una fobia a los caballos ante la imposibilidad de elaborar esta conflictiva ed\u00edpica.<\/p>\n<p>Otro ejemplo: un(a) adolescente puede experimentar una intensidad pulsional sexual hacia los padres en la adolescencia, lo que puede provocarle a ese chico o chica una gran angustia, verg\u00fcenza o culpa por tener estos deseos y fantas\u00edas hacia los objetos parentales. El potencial traum\u00e1tico de este tipo de vivencias puede afectar la manera en que dicho adolescente viva su sexualidad posteriormente.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n psicoanal\u00edtica sobre el trauma pone el acento en la realidad ps\u00edquica del sujeto, en la forma en que elabora lo pulsional constituyente y las fantas\u00edas inconscientes. No obstante, esto no significa que la realidad exterior (y, m\u00e1s espec\u00edficamente, ciertos eventos como separaciones, p\u00e9rdidas o violencias de todo tipo) no sea importante en la generaci\u00f3n de un trauma ps\u00edquico y sus consecuencias en la estructura y funcionamiento mental de una persona. Por ejemplo, un ni\u00f1o peque\u00f1o que es maltratado de manera recurrente por uno o los dos padres, por lo general, tendr\u00e1 una afectaci\u00f3n importante y negativa en la formaci\u00f3n de su personalidad, a diferencia de otro ni\u00f1o que vive en un contexto familiar de apoyo, cuidado y amor. Hoy en d\u00eda las neurociencias aportan datos importantes sobre este tipo de situaciones traum\u00e1ticas en el desarrollo cerebral y de la personalidad.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, si bien el psicoan\u00e1lisis reconoce que la misma psicosexualidad y lo pulsional inherente son traum\u00e1ticos y enfatiza en la realidad ps\u00edquica del sujeto a partir de la cual procesa situaciones inesperadas que lo impactan, no deja de reconocer otros factores que inciden en que un evento se torne traum\u00e1tico y afecte la estructura de la personalidad y el funcionamiento ps\u00edquico. El tipo de situaci\u00f3n, el momento del desarrollo, las caracter\u00edsticas de los v\u00ednculos familiares y el contexto sociocultural son factores que deben considerarse en una comprensi\u00f3n integral del trauma. En esto, como en otras problem\u00e1ticas ps\u00edquicas, la complejidad es la mirada m\u00e1s adecuada para una mejor comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p>Freud, S. (1937). An\u00e1lisis terminable e interminable. <em>Obras Completas<\/em>. Amorrortu Editores.<\/p>\n<p>Freud, S. (1909). An\u00e1lisis de la fobia de un ni\u00f1o de cinco a\u00f1os. <em>Obras Completas<\/em>. Amorrortu Editores.<\/p>\n<p>Laplanche, J. y Pontalis, J. B. (1996). <em>Diccionario de psicoan\u00e1lisis<\/em>. Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>Ortiz, E., Card\u00f3s, G., Berj\u00f3n, N., Barud, C. (2022). <em>El Trauma. Social, familiar, subjetivo. Jornadas Eleia, 2021<\/em>. Instituto Universitario Eleia S. C.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Miguel Eduardo Torres Contreras El t\u00e9rmino trauma proviene del griego antiguo \u03c4\u03c1\u03b1\u1fe6\u03bc\u03b1 (tra\u00fbma), que significa \u201cherida\u201d o \u201cda\u00f1o\u201d. Como sabemos, es un t\u00e9rmino que se us\u00f3 inicialmente en la medicina para designar una herida f\u00edsica, pero con el tiempo adquiri\u00f3 un significado m\u00e1s amplio. En la actualidad, se usa para designar da\u00f1os psicol\u00f3gicos permanentes debido a una situaci\u00f3n emocional que ha generado un impacto severo en la mente de una persona. 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