{"id":13537,"date":"2025-09-30T17:48:47","date_gmt":"2025-09-30T23:48:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=13537"},"modified":"2025-10-07T09:22:07","modified_gmt":"2025-10-07T15:22:07","slug":"cartografia-de-la-subjetividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/cartografia-de-la-subjetividad\/","title":{"rendered":"Cartograf\u00eda de la subjetividad: entre el conflicto est\u00e9tico o exiliado en el sistema delirante"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por Erandi Almaz\u00e1n Arciniega<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El arte puede considerarse ese punto sobre el lienzo que deviene l\u00ednea, forma, cuerpo y otros cuerpos articulados. Genera met\u00e1foras y construye sentidos. Sin embargo, tambi\u00e9n es el punto que permanece punto: aplastado, est\u00e1tico, adherido e implosionando. \u00bfDe qu\u00e9 se nutre y se motiva el arte? \u00bfQu\u00e9 formas toma en lo externo y en el mundo interno?<\/p>\n<p>Me propongo explorar c\u00f3mo ocurre la experiencia emocional, entendida como la vinculaci\u00f3n del individuo con su realidad externa y ps\u00edquica, que surge a partir de la operaci\u00f3n de internalizacio\u0301n y\/o eyecci\u00f3n de est\u00edmulos, en principio sensoriales. Es ah\u00ed donde se percibe un ambiente, recept\u00e1culo o familia, inestable, desapegado o deficiente, que deber\u00eda albergar al sujeto incipiente o de estructura fr\u00e1gil, pero que le imposibilita asirse a una experiencia compleja y de sentido, a la aprehensi\u00f3n de lo vivenciado. \u00bfQu\u00e9 se puede decir de ese territorio donde la tarea clama por el desvalijamiento ps\u00edquico, dando forma a un ser atrincherado en una construcci\u00f3n de certezas delirantes o verdades obtusas y a modo?<\/p>\n<p>Para hablar sobre ello, he elegido el caso de una artista conocida mundialmente, tanto por sus creaciones pl\u00e1sticas como por su enfermedad mental: Yayoi Kusma. Ella ha referido experimentar, desde su infancia y hasta la actualidad, alucinaciones visuales y verbales, episodios de despersonalizaci\u00f3n, una aguda sensaci\u00f3n de un cuerpo despedazado, crisis de angustia y permanentes ideas de suicidio. Por ello, a sus casi 50 a\u00f1os, decidi\u00f3 internarse voluntariamente en un hospital psiqui\u00e1trico, donde ha vivido casi 40 a\u00f1os y donde lleva a cabo su labor pl\u00e1stica. Su obra, en palabras de la artista, que lleva creando desde hace m\u00e1s de 70 a\u00f1os, le ha impedido suicidarse. Sus creaciones de \u201carte psicosom\u00e1tico\u201d, como lo llama, han sido un modo de expresar sus experiencias de malestar subjetivo, as\u00ed como un tratamiento para \u201ccurar\u201d su enfermedad.<\/p>\n<p>Siguiendo a la mancuerna Harris-Meltzer en sus <em>Aplicaciones cl\u00ednicas a las ideas de Bion<\/em> (1991, p.172), la experiencia es una construcci\u00f3n somatops\u00edquica que nos dispone al encuentro (en principio interpersonal) y las emociones resultantes del contacto, m\u00e1s all\u00e1 de lo uni y bidimensional. Es aqu\u00ed donde las excitaciones generadas y residentes en el soma, desparramadas, exaltadas y confusas, son recogidas y ordenadas, lo que posibilita una vivencia soma-psique m\u00e1s compleja, que puja por espacio en el aparato mental para albergar contenido emocional\/afectos y construcci\u00f3n de sentidos.\u00a0<\/p>\n<p>Yayoi es la segunda hija de cuatro hermanos en una familia conservadora japonesa de principios del siglo XX. Hija de un hombre \u201cimplacable\u201d, ambicioso y con una moral a ultranza en casa, pero que fuera era un mujeriego que termin\u00f3 fug\u00e1ndose con una prostituta. De su madre, la artista comenta que era una \u201chero\u00edna, genial, excelente, pero incapaz de controlar sus sentimientos\u201d (Kusama, 1978\/2005, pp. 158). La describe como violenta e impulsiva, y no cesaba en recordarle que hubiera querido que no naciera. Esto lo plasma en una carta que escribi\u00f3 a su hija: \u201cCuando estabas en mi vientre, te pudr\u00edas y mi vientre estaba retorcido [&#8230;] a tal punto que me era dif\u00edcil no creer que un d\u00eda el castigo de Dios vendr\u00eda inevitablemente\u201d (Kusama 1978\/2005, pp. 140).\u00a0<\/p>\n<p>All\u00ed donde nuestra habilidad para pensar se desploma y los pensamientos que definen el pensar, al reventar el contenedor que los carga y toman el control, reflexiono sobre dos tipos de experiencias altamente contrastantes, pero intr\u00ednseca y necesariamente complementarias. Por un lado, la experiencia que apela m\u00e1s a los sentidos-soma que absorbe, seduce, ensordece, parasita, nubla, reduce y consume; y, por otro, la experiencia que confronta, desilusiona, cuestiona, engendra y conecta.<\/p>\n<p>A este respecto, y con base en el pensamiento de Bion, Meltzer sostiene que una experiencia emocional, al no ser metabolizada ni simbolizada luego en sue\u00f1os, pensamiento, memoria, juicio, decisi\u00f3n y acci\u00f3n, permanece en la mente como un monto agravado de est\u00edmulo que pronto demandar\u00e1 descarga o evacuaci\u00f3n de alguna manera. Entonces, encontrar\u00e1 ruta de salida en la alucinaci\u00f3n, perturbaciones psicosom\u00e1ticas, lenguajes o acciones sin sentido (pantalla beta) (Meltzer, 1990. p.18).<\/p>\n<p>En una existencia marcada por el desvalimiento y ante la constante crisis que amenaza con la fragmentaci\u00f3n, las vivencias instintivas y de adaptaci\u00f3n toman el control. Esto reduce una potencial experiencia psique-soma a una operaci\u00f3n autom\u00e1tica y al abandono de la subjetividad, en la que el individuo resuelve por fusionarse con construcciones especulares que anulan la distancia y las diferencias, pero amortiguan el impacto de la realidad.<\/p>\n<p>Una manera de ilustrar esto nos conduce a Kusama y su obra <em>Sala de obliteraci\u00f3n<\/em> (<em>The obliteration room<\/em>), una instalaci\u00f3n\/ambientaci\u00f3n que invita al p\u00fablico a interactuar en el espacio muse\u00edstico. En \u00e9sta, se colocan pegatinas de diversos colores sobre una serie de superficies que recuerdan la sala de un hogar. La intenci\u00f3n de la artista es <em>que las paredes, el techo, los muebles y los objetos del espacio que fueron pintados todos en blanco, sean borrados con el tiempo por la acumulaci\u00f3n masiva de puntos en una vertiginosa mancha de color<\/em>&#8230; El resultado que se espera en el ambiente se relaciona con las alucinaciones que Kusama comenz\u00f3 a experimentar en su infancia, cuando ya sufr\u00eda crisis nerviosas<em> y su visi\u00f3n se nublaba con manchas. La habitaci\u00f3n de la obliteraci\u00f3n es un reflejo de esta visi\u00f3n alucin\u00f3gena, as\u00ed como una forma de abarcar el mundo entero en una especie de patr\u00f3n global<\/em> (Galer\u00eda de arte Toi o T\u0101maki de Auckland, 2017).<\/p>\n<p>En ella se han perdido, o no se advierten, los bordes que podr\u00edan contener su experiencia sensorial dentro de una construcci\u00f3n emocional que d\u00e9 lugar a una representaci\u00f3n-continente. As\u00ed, las primeras expresiones de una fantas\u00eda inconsciente que parec\u00eda tomar forma en el s\u00edntoma se tornaron en una amalgama en el cuerpo; donde la mente no alcanz\u00f3 a agarrar ni agarrarse, ni a acceder y metabolizar las agon\u00edas primigenias; se estancaron plastas de informaci\u00f3n de vivencia que regurgitan [pantalla beta]. Pareciera que su mente hizo cortocircuito ante el bombardeo de estados de excitaci\u00f3n y est\u00edmulos, y que su cuerpo psicotiz\u00f3 ante la imposibilidad de contar con una anatom\u00eda ps\u00edquica capaz de albergar la fantas\u00eda, el miedo, la rabia y la erotizaci\u00f3n. Dir\u00eda Meltzer:<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">\u2026de la huida desde las experiencias emocionales hacia los diferentes tipos de desmentalizaci\u00f3n. Bion nos ha proporcionado un formato b\u00e1sico para la descripci\u00f3n de la disrupci\u00f3n del pensamiento incipiente a trav\u00e9s de lo que denomin\u00f3 \u00abla funci\u00f3n alfa operando en forma invertida para producir elementos beta con huellas de yo y supery\u00f3\u201d &#8230; [Esto quiere decir algo as\u00ed como que] la formaci\u00f3n simb\u00f3lica comienza, pero encuentra tal dolor mental que canibaliza lo que ha comenzado a formar, y los deshechos producidos por este nuevo proceso contienen retazos de sentido adheridos a sus fragmentos. (1990-95, p.19)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Yayoi Kusama seduce con su facilidad para fabricar piezas y exponerlas. Aparenta ser un derroche de creatividad, llena de ideas e imaginaci\u00f3n, pero se siente, como en resaca, que aquello volcado hacia fuera, revestido de supuesta experiencia, carece de una base s\u00f3lida. Desde antes (y actualmente con este estilo de vida que sugiere en sus charlas y videos, avocado d\u00eda y noche a la producci\u00f3n pl\u00e1stica en su refugio ps\u00edquico y f\u00edsico), se ha vuelto sistem\u00e1tica la expulsi\u00f3n de vivencias de su mente, como cosas sueltas, sin carga emotiva.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 que, como comentan algunos estudios del arte, Yayoi ha usado su trauma y su pasado, logrando conectar\u00a0sus\u00a0experiencias\u00a0para llevar a otras personas\u00a0a esa misma conexi\u00f3n? \u00bfO se lleg\u00f3 al punto en que sus defensas efectivas cortaron, en cierta medida, la relaci\u00f3n con la realidad, con la actividad mental compleja, resumida en el trabajo de simbolizaci\u00f3n: curiosidad, receptividad, conexi\u00f3n, conceptuaci\u00f3n, evocaci\u00f3n, paralizando, eventualmente, el desarrollo de la vida de fantas\u00eda? La incontinencia del objeto externo se traduce en un objeto interno fr\u00e1gil, permeable e incontinente. Es la l\u00ednea que no es forma y tampoco cuerpo, ese plano en el que se registran sensaciones y resbalan los afectos; es la <em>unidimensi\u00f3n <\/em>a la que alude Meltzer (1975, p.14), a prop\u00f3sito de Dick. Es aqu\u00ed donde todo el da\u00f1o posible, todo el sadismo posible, la envidia, el miedo y la tiran\u00eda, ya se han expulsado, y esto se traduce en el \u201cno lugar del sistema delirante\u201d (Nemas, 2006, p 191).<\/p>\n<p>Quedan desbordadas y deambulando, la rabia, la desesperaci\u00f3n y la confusi\u00f3n, mientras gravitan fragmentos de una vida con un dejo de terror y muerte. Como en el caso de Dick, quiz\u00e1s con Kusama y su \u201carte\u201d asistimos cuando, como comenta Britton (2003) el desastre ya ocurri\u00f3 y lo que vemos son los restos de la cat\u00e1strofe. No obstante, algo es un hecho: aun en este fr\u00e1gil e inestable v\u00ednculo con lo externo, y desde su caparaz\u00f3n esquizoide, esta mujer asoma una narrativa pl\u00e1stica que convoca a grandes y chicos.<\/p>\n<p><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas y videogr\u00e1ficas:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Britton, R. (2008). Envy and gratitude revisited (pp. 1\u201313). Routledge.<\/p>\n<p>Kusama, Y. (2005). Manhattan suicide addict (Trabajo original publicado en 1978). Les presses du r\u00e9el.<\/p>\n<p>KUSAMA: Princess of Polka Dots [Video]. (s.f.). YouTube. https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=T3pEONyi42E\u00a0(Consultado el 15 de mayo de 2025)<\/p>\n<p>La funci\u00f3n de la producci\u00f3n art\u00edstica en la psicosis: el caso de Yayoi Kusama. (s.f.). SciELO. https:\/\/www.scielo.br\/j\/rlpf\/a\/vvZR7RCQHDdw89xKBmTwwLN\/?lang=es#B18_ref\u00a0(Consultado el 30 de mayo de 2025)<\/p>\n<p>Meltzer, D., &amp; Harris, M. (1990). La aprehensi\u00f3n de la belleza: El rol del conflicto est\u00e9tico en el desarrollo, la violencia y el arte. Editorial Apatia.<\/p>\n<p>Meltzer, D., &amp; Harris, M. (1990). Metapsicolog\u00eda ampliada: Cap. XIV-Patrones familiares y educabilidad cultural (p. 177). Editorial Apatia.<\/p>\n<p>Meltzer, D., et al. (1975). Exploraci\u00f3n del autismo: Introducci\u00f3n; Cap\u00edtulos II, IV y IX (pp. 14\u2013215). The Roland Harris Educational Trust.<\/p>\n<p>Nemas, C. (2006). Leyendo a Meltzer: Un derrotero personal. Revista de la Sociedad Argentina de Psicoan\u00e1lisis, (9), 185\u2013204.<\/p>\n<p>The Creative Thinking Project and Auckland Art Gallery Toi o Tamaki join forces to present the work of Yayoi Kusama &#8211; Obliteration Room. (2017, 23 de septiembre). Chartwell Org NZ. <a href=\"https:\/\/chartwell-org-nz.translate.goog\/news\/presenting\/?_x_tr_sl=en&amp;_x_tr_tl=es&amp;_x_tr_hl=es&amp;_x_tr_pto=rq#:~:text=The%20work%20relates%20to%20hallucinations,a%20kind%20of%20overall%20pattern\">https:\/\/chartwell-org-nz.translate.goog\/news\/presenting\/?_x_tr_sl=en&amp;_x_tr_tl=es&amp;_x_tr_hl=es&amp;_x_tr_pto=rq#:~:text=The%20work%20relates%20to%20hallucinations,a%20kind%20of%20overall%20pattern<\/a>. (Consultado el 22 de mayo de 2025)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Por Erandi Almaz\u00e1n Arciniega \u00a0 \u00a0 El arte puede considerarse ese punto sobre el lienzo que deviene l\u00ednea, forma, cuerpo y otros cuerpos articulados. Genera met\u00e1foras y construye sentidos. Sin embargo, tambi\u00e9n es el punto que permanece punto: aplastado, est\u00e1tico, adherido e implosionando. \u00bfDe qu\u00e9 se nutre y se motiva el arte? \u00bfQu\u00e9 formas toma en lo externo y en el mundo interno? Me propongo explorar c\u00f3mo ocurre la experiencia emocional, entendida como la vinculaci\u00f3n del individuo con su realidad externa y ps\u00edquica, que surge a partir de la operaci\u00f3n de internalizacio\u0301n y\/o eyecci\u00f3n de est\u00edmulos, en principio\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":13597,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1421,1420],"tags":[197,2197,2,2090,2198],"blocksy_meta":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13537"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13537"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13537\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13585,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13537\/revisions\/13585"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13597"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}