{"id":13532,"date":"2025-09-19T09:39:48","date_gmt":"2025-09-19T15:39:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=13532"},"modified":"2025-10-06T14:09:07","modified_gmt":"2025-10-06T20:09:07","slug":"jugar-es-cosa-seria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/jugar-es-cosa-seria\/","title":{"rendered":"Jugar es cosa seria"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p>Por Laura De La Torre<\/p>\n<p>El presente art\u00edculo es un recorrido por algunas de las ideas compartidas por la Dra. Sara Dweck durante la sesi\u00f3n introductoria del curso corto <em>La comprensi\u00f3n del juego del ni\u00f1o en la sesi\u00f3n psicoanal\u00edtica<\/em>, que dar\u00e1 inicio el s\u00e1bado 27 de septiembre de 2025. Su finalidad es extender una invitaci\u00f3n a participar en este espacio, que no solo propone un recorrido te\u00f3rico, sino que convoca a vivir, pensar y sentir el juego como una v\u00eda de acceso al mundo interno del ni\u00f1o. Se trata de un curso que conjuga el rigor conceptual con la sensibilidad cl\u00ednica. Asimismo, ofrece una valiosa oportunidad para profundizar en la experiencia emocional de acompa\u00f1ar el proceso ps\u00edquico infantil a trav\u00e9s del juego.<\/p>\n<p>Para contextualizar el tema, podemos referirnos a una an\u00e9cdota cl\u00e1sica de Sigmund Freud. Un d\u00eda, el m\u00e9dico observ\u00f3 a su nieto peque\u00f1o jugando con un carretel. El ni\u00f1o lo arrojaba fuera de su vista mientras dec\u00eda \u201cfort\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>, y luego lo recuperaba diciendo \u201cda\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Lo que parec\u00eda un juego repetitivo e inocente escond\u00eda algo m\u00e1s profundo: el ni\u00f1o no solo jugaba, tambi\u00e9n simbolizaba la p\u00e9rdida y el regreso, por lo que elaboraba ps\u00edquicamente la angustia de separaci\u00f3n. Freud llam\u00f3 a esto el juego del Fort-Da, y con ello abri\u00f3 la puerta a una comprensi\u00f3n fundamental: el juego es una v\u00eda privilegiada del trabajo ps\u00edquico infantil.<\/p>\n<p>Desde edades muy tempranas \u2014incluso desde la cuna\u2014 los ni\u00f1os juegan. Juegan con sonidos, con gestos, con el cuerpo, con objetos, con las personas. El juego aparece mucho antes que el lenguaje verbal y, en muchos sentidos, es el primer lenguaje. A trav\u00e9s de este, el ni\u00f1o comienza a nombrar el mundo, a construir s\u00edmbolos, a ensayar v\u00ednculos y a explorar su contexto. El juego es, entonces, una forma de expresi\u00f3n, de conexi\u00f3n, de fantas\u00eda y tambi\u00e9n de transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda Winnicott, \u201cel juego es cosa seria\u201d. Es en ese espacio intermedio \u2014entre la realidad externa y la realidad ps\u00edquica\u2014 donde el ni\u00f1o despliega su mundo interno: sus angustias, sus deseos y sus v\u00ednculos m\u00e1s profundos, pero tambi\u00e9n sus recursos yoicos, su creatividad, su capacidad de simbolizar y su impulso hacia la elaboraci\u00f3n ps\u00edquica. Al igual que los sue\u00f1os, el juego obedece a una l\u00f3gica simb\u00f3lica. Permite realizar deseos inconscientes, expresar miedos, tramitar enojos, celos, p\u00e9rdidas, situaciones traum\u00e1ticas o experiencias que a\u00fan no pueden ser puestas en palabras. Jugar no es solamente eso: es una forma activa de pensar, de procesar y de elaborar.<\/p>\n<p>Desde la mirada psicoanal\u00edtica, el juego en la sesi\u00f3n es m\u00e1s que una t\u00e9cnica. Tambi\u00e9n es un modo de encuentro. Representa una forma en la que el ni\u00f1o nos invita, a su ritmo y en su idioma, a compartir su mundo interno. No obstante, este encuentro no es neutro. Nos concierne, pues requiere disponibilidad emocional, capacidad de resonancia y un saber te\u00f3rico que no se imponga, sino que acompa\u00f1e. Debemos saber cu\u00e1ndo interpretar, cu\u00e1ndo sostener el silencio, cu\u00e1ndo simplemente jugar y cu\u00e1ndo traducir.<\/p>\n<p>Es importante recordar que el juego ocurre m\u00e1s all\u00e1 del consultorio, como en casa, en la escuela o en el parque. No siempre necesita ser inducido, muchas veces basta con estar presentes para reconocer su aparici\u00f3n. Como se\u00f1al\u00f3 la Dra. Dweck en la sesi\u00f3n introductoria del curso corto antes mencionado: \u201cel juego es un medio, no un fin\u201d. Si el ni\u00f1o ya tiene palabras, el juego puede funcionar como una entrada c\u00e1lida o como un puente. En otros casos, es el \u00fanico camino posible hacia la expresi\u00f3n y el v\u00ednculo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> En alem\u00e1n significa \u201cse fue\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> En alem\u00e1n significa \u201caqu\u00ed est\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Laura De La Torre El presente art\u00edculo es un recorrido por algunas de las ideas compartidas por la Dra. Sara Dweck durante la sesi\u00f3n introductoria del curso corto La comprensi\u00f3n del juego del ni\u00f1o en la sesi\u00f3n psicoanal\u00edtica, que dar\u00e1 inicio el s\u00e1bado 27 de septiembre de 2025. Su finalidad es extender una invitaci\u00f3n a participar en este espacio, que no solo propone un recorrido te\u00f3rico, sino que convoca a vivir, pensar y sentir el juego como una v\u00eda de acceso al mundo interno del ni\u00f1o. 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