{"id":13495,"date":"2025-08-27T10:15:28","date_gmt":"2025-08-27T16:15:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=13495"},"modified":"2025-09-01T17:10:30","modified_gmt":"2025-09-01T23:10:30","slug":"la-herida-no-dicha-trauma-generacional-y-sintomas-actuales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/la-herida-no-dicha-trauma-generacional-y-sintomas-actuales\/","title":{"rendered":"La herida no dicha: trauma generacional y s\u00edntomas actuales"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Nadezda Berj\u00f3n M.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El trauma generacional es un concepto que surge a partir del trabajo con pacientes con antecedentes hist\u00f3rico-familiares de trauma grave, como experiencias derivadas de las guerras, migraciones forzadas, suicidios, entre otros.<\/p>\n<p>La idea principal que se detecta es que las generaciones posteriores a quienes vivieron el trauma de modo directo presentan s\u00edntomas que reproducen las angustias, violencias o abusos de modo parad\u00f3jico. Sin embargo, una vez que se logra articular lo no dicho, el sujeto mejora.<\/p>\n<p>Uno de los elementos principales en la construcci\u00f3n de estas transmisiones entre generaciones es el silencio. Las familias no hablan de lo doloroso, lo omiten; esto impide que sea tramitado o elaborado emocionalmente. Esto queda presente de forma muda en la psique y la manera de relacionarse del doliente original, impactando inconscientemente a hijos y nietos.<\/p>\n<p>Algunos autores lo plantean en forma de fantasmas que persiguen, asustan y desorganizan, pero que, al ser imperceptibles, no se detecta su acci\u00f3n: s\u00f3lo se la sufre. Secretos familiares como abortos, violaciones o experiencias extremas no articuladas, son transmitidos de psique a psique, lo que causa s\u00edntomas con aparente carencia de explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, plasmo algunos ejemplos de los exponentes del tema:<\/p>\n<p>Yolanda Gampel, en <em>Esos padres que viven a trav\u00e9s de m\u00ed<\/em> (2005), hace un recorrido por relatos dolorosos en torno a sobrevivientes del Holocausto jud\u00edo, cuyos descendientes llegaron a su consulta. Presenta a Michal, una peque\u00f1a de siete a\u00f1os con trastornos de memoria y de aprendizaje, amnesias y ausencias repentinas. En una primera sesi\u00f3n de juego, la menor comenta de modo espont\u00e1neo: \u201cNo quiero ser un alambrado el\u00e9ctrico del gueto de Varsovia. Los soldados ponen all\u00ed a los ni\u00f1os: si los ni\u00f1os tocan el alambrado, se electrocutan y mueren\u201d. (p. 23). Era un secreto familiar que el padre sobrevivi\u00f3 a dicho gueto y, posteriormente, a un campo de exterminio. No obstante, \u00e9l no hab\u00eda comentado este dato, no lo hab\u00eda nombrado. Aun as\u00ed, las ausencias de Michal estaban vinculadas con la tr\u00e1gica historia de su padre. Al integrar este relato al tratamiento, los s\u00edntomas poco a poco tendieron a desvanecerse.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante (cinco a\u00f1os despu\u00e9s), el padre, quien se mantuvo distante en todo el proceso (la madre era quien llevaba a Michal a las sesiones y recababa la informaci\u00f3n), busc\u00f3 a la analista y pidi\u00f3 algunas sesiones en las que su hija tambi\u00e9n estuviera presente. La din\u00e1mica consist\u00eda en permitir que la hija le hiciera preguntas y que \u00e9l respondiera. Sin embargo, not\u00f3 que se enfrentaba con un muro dif\u00edcil de franquear: ten\u00eda amnesias respecto a su infancia y la vivencia traum\u00e1tica. As\u00ed pues, el s\u00edntoma de Michal (trastornos de memoria, amnesias) era una compulsi\u00f3n de repetici\u00f3n de los huecos paternos, y pon\u00eda en evidencia un sufrimiento no hablado que ahora pod\u00eda ser, si bien no recordado, s\u00ed evidenciado.<\/p>\n<p>Por su parte, Hayde\u00e9 Faimberg en <em>Telescoping between generations<\/em> (1988), plante\u00f3 que ciertos eventos familiares pueden generar ansiedades mudas en algunos sujetos, aunque \u00e9stos no los hayan vivido de modo directo. Present\u00f3 a Mario, hombre de 30 a\u00f1os, con una mente en apariencia vac\u00eda, muerta. Manifestaba dificultades en el pensamiento, aislamiento, y nunca hab\u00eda tenido una relaci\u00f3n amorosa. A pesar de trabajar y generar ingresos, sent\u00eda que \u00e9stos no pod\u00edan ser firmes o fuertes, como si no confiara en poder generar m\u00e1s, por lo que ten\u00eda dudas sobre seguir el an\u00e1lisis. En la transferencia, el analista y el paciente estaban estancados en cuanto a proteger sus recursos y la posibilidad de sostener su an\u00e1lisis. En alg\u00fan momento, Faimberg se percat\u00f3 de que Mario estaba ausente, se encontraba en otro lugar, atrapado (lo comprender\u00e1 m\u00e1s adelante) en la historia paterna, que lo invad\u00eda de modo intrusivo.<\/p>\n<p>El padre hab\u00eda perdido a su familia en Polonia, tambi\u00e9n debido a la guerra. Sin embargo, era algo no tolerado ni hablado. El hijo, Mario, a trav\u00e9s de su estado de muerte o ausencia interna, preservaba este tiempo detenido, necesidad del padre, en el cual no se reconoc\u00edan dichas muertes. Es como si se hubiera identificado con un trauma ajeno, y sus s\u00edntomas, sobre todo a nivel transferencial, le dieran voz a lo no dicho.<\/p>\n<p>Susan Klebanoff (2016) presenta la vi\u00f1eta de una joven de 26 a\u00f1os, con problemas a nivel laboral y amoroso. Su madre falleci\u00f3 cuando ella era una p\u00faber, ante lo cual el padre inst\u00f3 a la familia a seguir con sus vidas sin llevar a cabo el proceso del duelo. La entonces ni\u00f1a congel\u00f3 sus afectos y a s\u00ed misma como un modo de preservar a su madre muerta en un espacio ps\u00edquico est\u00e1tico. Al ser la hija sensible de la familia, la autora se da cuenta de que ella funcion\u00f3 inconscientemente, como continente para el trauma paterno sin formular. El tratamiento ayud\u00f3 a simbolizar el fantasma de su madre en una experiencia compartida.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, me parece un tema pertinente, en tanto que hoy en d\u00eda hay muchas familias que atraviesan traumas a partir de nuevas guerras, el narcotr\u00e1fico y estructuras pol\u00edtico-econ\u00f3micas que afectan sociedades.<\/p>\n<p>Referencias:<\/p>\n<p>Faimberg, H. (1988). The telescoping of generations. <em>Contemporary Psychoanalysis. <\/em>24:1, 99-118.<\/p>\n<p>Gampel, Y. (2005). <em>Esos padres que viven a trav\u00e9s de m\u00ed. <\/em>Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>Klebanoff, S. (2016). \u201cI always wished I could stop time\u201d: an adolescent girl, unresolved mourning, and the haunted third. Harris, A., Kalb, M. y Klebanoff, S. (eds.). <em>Ghosts in the consultating room. <\/em>Routledge.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Nadezda Berj\u00f3n M. \u00a0 El trauma generacional es un concepto que surge a partir del trabajo con pacientes con antecedentes hist\u00f3rico-familiares de trauma grave, como experiencias derivadas de las guerras, migraciones forzadas, suicidios, entre otros. La idea principal que se detecta es que las generaciones posteriores a quienes vivieron el trauma de modo directo presentan s\u00edntomas que reproducen las angustias, violencias o abusos de modo parad\u00f3jico. Sin embargo, una vez que se logra articular lo no dicho, el sujeto mejora. 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