{"id":13361,"date":"2025-06-25T09:26:03","date_gmt":"2025-06-25T15:26:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=13361"},"modified":"2025-07-05T23:16:31","modified_gmt":"2025-07-06T05:16:31","slug":"como-interpretar-el-bajo-rendimiento-escolar-desde-una-perspectiva-emocional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/como-interpretar-el-bajo-rendimiento-escolar-desde-una-perspectiva-emocional\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo interpretar el bajo rendimiento escolar desde una perspectiva emocional"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p>Por Guillermo Nieto Delgadillo<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El bajo rendimiento escolar suele generar una serie de malestares tanto en la persona que lo tiene como en su c\u00edrculo m\u00e1s cercano. Maestros y padres de familia muestran, ya sea enojo o preocupaci\u00f3n, ante las calificaciones del ni\u00f1o o adolescente.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, cada vez es m\u00e1s com\u00fan que ese bajo rendimiento conduzca a que el estudiante acuda al psiquiatra, donde se le diagnostica con Trastorno por D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n e Hiperactividad (TDAH). En muchos casos, reciben medicamentos desde edades muy tempranas, lo que tiene consecuencias e impactos negativos en m\u00e1s \u00e1mbitos que el escolar. Pareciera que, intentar arreglar un problema, en realidad acarre\u00f3 varios m\u00e1s.<\/p>\n<p>En primer lugar, el estudiante ahora medicado y las personas cercanas parecen confiar completamente en ese diagn\u00f3stico y adjudicar cualquier error, olvido o falla a dicho trastorno. La persona ya no se hace responsable por ninguna de sus acciones, ya que el TDAH parece ser ahora el responsable de todo lo que sucede.<\/p>\n<p>En segundo lugar, los medicamentos suelen tener efectos secundarios que afectan m\u00e1s a la persona de lo que la ayudan. Muchas veces, dicho diagn\u00f3stico tambi\u00e9n acarrea el problema de que la persona en s\u00ed comienza a ser tratada de manera diferente y especial por sus allegados, lo que favorece a\u00fan m\u00e1s la falta de responsabilidad por cualquier situaci\u00f3n de olvido o conductas desfavorables.<\/p>\n<p>Quisiera aclarar que no estoy en desacuerdo con el uso de psicof\u00e1rmacos en determinadas ocasiones, y que puede que s\u00ed exista un trastorno neurol\u00f3gico o de otra \u00edndole que haga necesario su uso u otro tipo de cuidados en la persona. Sin embargo, es preocupante la alza en este tipo de diagn\u00f3sticos, ya que la gran mayor\u00eda de las veces se realiza sin una exploraci\u00f3n profunda. Puede ser que, inclusive los padres o maestros, que no son especialistas en el tema, le adjudiquen el origen del bajo rendimiento escolar a un trastorno inexistente.<\/p>\n<p>Es aqu\u00ed donde comprender bien las causas emocionales del bajo rendimiento<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> es mucho m\u00e1s relevante y beneficioso tanto para el estudiante como para sus seres queridos. Un bajo rendimiento escolar puede ser el resultado de una serie de situaciones externas e internas que impiden que la persona se concentre, recuerde o pueda relacionar conceptos m\u00e1s o menos abstractos que se imparten en el aula de clases.<\/p>\n<p>Por cuestiones de espacio, me es imposible mencionarlas todas, por lo que dar\u00e9 \u00fanicamente algunos ejemplos de c\u00f3mo una situaci\u00f3n emocional puede afectar el rendimiento escolar.<\/p>\n<p>Una de las causas m\u00e1s conocidas por todos, incluso por personas que no necesariamente se dedican a la salud emocional, es que cuando la pareja parental se separa o divorcia, el proceso suele tener un impacto psicol\u00f3gico muy importante en el hijo. Desde los cambios log\u00edsticos derivados de la ruptura, hasta sentimientos conscientes e inconscientes de culpa originados en el hijo, rabia por la ruptura o una serie de confusiones importantes pueden atrapar toda la atenci\u00f3n del ni\u00f1o, impidiendo que pueda concentrarse en la escuela. Esto es completamente entendible, y el afectado deber\u00eda contar con un espacio que le permita expresar y comenzar a comprender todos los conflictos conscientes e inconscientes que despert\u00f3 dicha situaci\u00f3n de vida.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con los amigos en la escuela tambi\u00e9n es un factor de suma importancia que puede tener impacto en el rendimiento escolar. No forzosamente me referir\u00e9 al <em>bullying<\/em>, que, como sabemos, es una situaci\u00f3n desagradable que hay que tratar lo m\u00e1s pronto posible. En los ni\u00f1os y adolescentes, es normal y parte del desarrollo que existan encuentros y desencuentros con sus pares. Por ejemplo, un pleito con el mejor amigo derivado de la llegada de otro amigo o amiga, situaciones de celos, exclusi\u00f3n y competencia entre los amigos, pueden llegar a tener tanta importancia para la persona que absorben toda su mente. No ser invitado a una fiesta puede ser mucho m\u00e1s importante que la calificaci\u00f3n en una materia para la persona, pero en ocasiones nos cuesta trabajo comprender esto. Muchas veces, se suele castigar al estudiante con no acudir a la fiesta si no se obtiene cierto promedio.<\/p>\n<p>En la adolescencia se despiertan una serie de conflictos internos normales, pero que pueden llegar a ser muy intensos. Esto desencadena un aparente deterioro acad\u00e9mico muy importante y s\u00fabito, generando preocupaci\u00f3n en padres de familia. El ni\u00f1o que antes sacaba nueve ahora reprueba materias al entrar a la secundaria. Los padres, preocupados, intentan resolver el problema a trav\u00e9s de castigos (sin una mala intenci\u00f3n, pues, en realidad quieren ayudar), que sin querer comienzan a generar una especie de bola de nieve que cada vez se vuelve m\u00e1s grande y termina generando un sentimiento de frustraci\u00f3n cada vez m\u00e1s intenso y generalizado.<\/p>\n<p>Dichos conflictos son enteramente normales, y la cuesti\u00f3n es intentar comprenderlos y llevar, por as\u00ed decir, de la mano, al adolescente durante la comprensi\u00f3n y tramitaci\u00f3n de \u00e9stos. La ayuda psicoterap\u00e9utica, con una persona con la que el ni\u00f1o o el adolescente pueda hablar libremente, sin ser juzgado pero a su vez comprendido, as\u00ed como el acompa\u00f1amiento a los padres de familia para que puedan comprender un poco m\u00e1s los procesos o situaciones por las que pasan sus hijos, resultan ser una opci\u00f3n muy beneficiosa para todos. No demonicemos el bajo rendimiento escolar sin antes comprender sus causas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> N\u00f3tese que no me refiero al bajo rendimiento escolar como un problema necesariamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Guillermo Nieto Delgadillo \u00a0 El bajo rendimiento escolar suele generar una serie de malestares tanto en la persona que lo tiene como en su c\u00edrculo m\u00e1s cercano. Maestros y padres de familia muestran, ya sea enojo o preocupaci\u00f3n, ante las calificaciones del ni\u00f1o o adolescente. Desafortunadamente, cada vez es m\u00e1s com\u00fan que ese bajo rendimiento conduzca a que el estudiante acuda al psiquiatra, donde se le diagnostica con Trastorno por D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n e Hiperactividad (TDAH). En muchos casos, reciben medicamentos desde edades muy tempranas, lo que tiene consecuencias e impactos negativos en m\u00e1s \u00e1mbitos que el escolar. Pareciera\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":13392,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1420],"tags":[],"blocksy_meta":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13361"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13361"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13361\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13393,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13361\/revisions\/13393"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13392"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13361"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13361"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13361"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}