{"id":13359,"date":"2025-06-25T09:19:40","date_gmt":"2025-06-25T15:19:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=13359"},"modified":"2025-07-05T23:17:56","modified_gmt":"2025-07-06T05:17:56","slug":"soledad-ansiedad-y-scroll-infinito-el-malestar-en-tiempos-del-algoritmo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/soledad-ansiedad-y-scroll-infinito-el-malestar-en-tiempos-del-algoritmo\/","title":{"rendered":"Soledad, ansiedad y <em>scroll<\/em> infinito: el malestar en tiempos del algoritmo"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p>Por Crist\u00f3bal Barud<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El malestar ha acompa\u00f1ado a la humanidad desde sus or\u00edgenes. La forma en que se nos presenta var\u00eda a trav\u00e9s de los tiempos, pero la frustraci\u00f3n, la carencia y el desamor han estado siempre ah\u00ed. La variedad imperante del malestar hoy es el cansancio, el tedio, el vac\u00edo y la falta de sentido e imaginaci\u00f3n en la vida cotidiana. El mundo se presenta hoy enredado en contradicciones: un consumismo extremo que va de la mano con la destrucci\u00f3n del ambiente; la disponibilidad inmediata de un sinf\u00edn de satisfactores para algunos, mientras que otros viven carencias lacerantes. En medio de la abundancia, hay un inabarcable vac\u00edo; la persecuci\u00f3n de novedades que fallan en su promesa de llenar huecos.<\/p>\n<p>El modo en el que funcionan las redes sociales refleja algo de esta visi\u00f3n del mundo. El tel\u00e9fono, aquella m\u00e1quina de ser feliz, dicho por Charly Garc\u00eda, ofrece una fantas\u00eda de acceso al infinito. Con un dedo que se desliza por la pantalla, se ofrece la posibilidad de acceder un mundo entero de noticias, chistes o consejos de moda. El aburrimiento, o tal vez la desolaci\u00f3n, acechan tan pronto el deslizamiento se detiene; acechan el hundimiento en la nada, en la pasividad. El sujeto, enclavado en la pantalla, es atravesado por un sinf\u00edn de sensaciones diminutas, como si peque\u00f1as descargas despertaran placer al mirar el microcosmos ofrecido por cada video corto. Si cabe definir algo del malestar contempor\u00e1neo, parece ubicarse en el campo del exceso de la excitaci\u00f3n aunado a la vivencia pasiva. Esto, sin embargo, no parece ser realmente nuevo o producto del tiempo actual. Si acaso, cabe destacar que el tiempo actual acent\u00faa un modo de ver la vida que quiz\u00e1 ha estado siempre.<\/p>\n<p>En 1939, Natalie Sarraute escribe <em>Tropismos, <\/em>relatos cortos inspirados en los cambios de direcci\u00f3n en el crecimiento de las plantas cuando son sometidas a un est\u00edmulo externo. Ella describe momentos cotidianos e intrascendentes de un modo impersonal, destacando los automatismos y la ausencia de imaginaci\u00f3n. Dice, para referirse a unos adultos que observan embelesados el aparador de una tienda:<\/p>\n<p>Se extend\u00edan en largos racimos sombr\u00edos entre las fachadas laterales de los edificios. De tanto en tanto, ante las vidrieras de los negocios, formaban nudos m\u00e1s compactos, inm\u00f3viles, ocasionando algunos remolinos, como ligeros atascamientos. (p. 17)<\/p>\n<p>Tanto el fen\u00f3meno de observar un aparador como mirar un video, o en tiempos m\u00e1s recientes, aunque ya recubiertos de nostalgia, cambiar continuamente de canales en la televisi\u00f3n, pertenecen al campo de lo autom\u00e1tico. Sarraute describe a aquella masa embelesada como carente de afecto, como si fuesen entidades no org\u00e1nicas que forman racimos o hacen remolinos, pero sin una intencionalidad. Si bien el tropismo de las plantas est\u00e1 al servicio de su adaptaci\u00f3n, no corresponde con una respuesta mediada, pensada o articulada como resultado de una decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Al observar las redes hoy, quiz\u00e1 puede advertirse que la r\u00e1pida sucesi\u00f3n de im\u00e1genes genera una estimulaci\u00f3n, pero no necesariamente se convierte en material que interpele, que cuestione respecto de su significado posible y personal. Cuando a una imagen de violencia en alg\u00fan lugar del mundo le sigue una gu\u00eda para mantener la piel lozana y suave, se escapa el tiempo para interrogarse qu\u00e9 sentido tiene todo esto en la trama de la vida y el deseo. Aparece una excitaci\u00f3n que se extingue para ser sucedida por otra con igual destino.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como sucede en los <em>Tropismos <\/em>de Sarraute, se trata de hechos concretos que tienen el potencial de crecer en unidades de significado m\u00e1s complejo. En el caso del <em>scroll<\/em> infinito, la rapidez parece obturar este proceso, tan necesario para situarnos como sujetos frente al mundo. El tropismo en el mundo natural es una respuesta que no est\u00e1 mediada por una decisi\u00f3n, sino condicionada por la propia supervivencia. Los videos y las sensaciones que ellos estimulan pertenecen a un modo de funcionamiento similar al del reflejo, a la descarga inmediata.<\/p>\n<p>Desde este punto de vista, la ansiedad y la soledad de hoy, vividas de forma nebulosa, elusiva y a veces indefinible, como un ruido de fondo, podr\u00edan estar vinculadas con la dificultad para situarse como un sujeto con deseos, prioridades e ideales propios. Tal vez el malestar en la \u00e9poca actual se defina justo por la exigencia imposible de erradicarlo a trav\u00e9s de la acci\u00f3n: cambiar de video, consumir otro producto, cambiar de aires. Quiz\u00e1 se trata del malestar de sujetos extraviados, librados a su suerte en medio del ruido, incapaces de asumir una postura decidida respecto de la propia vida. Quiz\u00e1 el malestar contempor\u00e1neo es el de ser espectador pasivo que responde al medio, sin cambiar realmente nada; la vida como un <em>scroll<\/em> infinito y estimulante que, dejando de lado la muerte (que tambi\u00e9n se niega a veces), no lleva a ninguna parte.<\/p>\n<p>No podr\u00eda llam\u00e1rsele depresi\u00f3n, sino una anulaci\u00f3n del criterio. En el mundo del tropismo hay malestares que se solucionan cambiando de direcci\u00f3n una y otra vez, pero no sufrimiento. \u00c9ste \u00faltimo ocurre cuando hay presencia, significado y deseo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Referencias:<\/p>\n<p>Sarraute, N. (2022). <em>Tropismos<\/em>. Pinka. (Obra original publicada en 1939)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Crist\u00f3bal Barud \u00a0 El malestar ha acompa\u00f1ado a la humanidad desde sus or\u00edgenes. 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