{"id":1271,"date":"2016-08-29T19:22:15","date_gmt":"2016-08-29T19:22:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=1271"},"modified":"2023-03-23T13:51:12","modified_gmt":"2023-03-23T19:51:12","slug":"depresion-una-perspectiva-psicoanalitica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/depresion-una-perspectiva-psicoanalitica\/","title":{"rendered":"Depresi\u00f3n. Una perspectiva psicoanal\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Por Jorge Salazar<\/p>\n<p>La depresi\u00f3n es y ha sido una entidad nosol\u00f3gica inespec\u00edfica, un padecimiento primario de las emociones, un desorden del estado de \u00e1nimo, un trastorno del humor, una enfermedad org\u00e1nica con predisposici\u00f3n hereditaria, una alteraci\u00f3n de la bioqu\u00edmica cerebral debida a la deficiencia de neurotransmisores, un s\u00edndrome de origen multifactorial, un tipo de personalidad, una patolog\u00eda del car\u00e1cter, un temperamento asociado con el genio creativo, una experiencia de crisis existencial, una actitud ante la vida, en especial, una forma de goce est\u00e9tico y de acceso al lado oscuro del alma humana, la falta de esp\u00edritu, el signo ominoso de nuestros tiempos calamitosos, la epidemia contempor\u00e1nea, jinete del apocalipsis, la moda negra, el flagelo del fin de siglo, el azote del principio de siglo, un estado mental abatido, el empobrecimiento de las funciones cognitivas, esa visible oscuridad, un conflicto psicol\u00f3gico entre las instancias ps\u00edquicas, una posici\u00f3n en el desarrollo emocional temprano, el predominio de la pulsi\u00f3n de muerte en la vida an\u00edmica, la cobard\u00eda moral, el preludio del suicidio, un d\u00e9bito de la investidura libidinal, el \u201cperro negro\u201d, el mal de Saturno y, en su acepci\u00f3n m\u00e1s antigua, un predominio de bilis negra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las perspectivas para acercarse al fen\u00f3meno depresivo son, por lo tanto, m\u00faltiples y, lejos de excluirse entre ellas, se complementan unas a otras, lo que enriquece la comprensi\u00f3n de una manifestaci\u00f3n de suyo compleja. En contraparte, la pluralidad de miradas sobre la depresi\u00f3n \u2014provenientes tanto del interior de la cl\u00ednica como por fuera de ella\u2014 aunada al empleo muchas veces indiferenciado de los t\u00e9rminos con los que se le nombra, impiden que la depresi\u00f3n tenga contornos bien delineados y ocasionan que su definici\u00f3n sea imprecisa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La depresi\u00f3n no fue indiferente para Freud, aunque solo le dedic\u00f3 un breve ensayo \u2014por otra parte, seminal\u2014 a lo largo de su extensa obra te\u00f3rica: <em>Duelo y melancol\u00eda <\/em>(1917). Publicado hace casi cien a\u00f1os y escrito dos antes, este art\u00edculo contiene las ideas fundamentales para discernir los estados depresivos a trav\u00e9s del esclarecimiento de los procesos ps\u00edquicos que intervienen en su g\u00e9nesis. M\u00e1s importante a\u00fan, <em>Duelo y melancol\u00eda<\/em> sienta las bases para comprender la formaci\u00f3n de la personalidad ps\u00edquica. De un lado, la experiencia de p\u00e9rdida se acompa\u00f1a de la internalizaci\u00f3n en el yo del objeto perdido mediante los mecanismos de identificaci\u00f3n, lo cual conduce, potencialmente, a la aceptaci\u00f3n de la p\u00e9rdida y al fin del duelo. De otro, el yo ha sufrido en este proceso una descomposici\u00f3n de su estructura que lo divide y confronta a la parte identificada con el objeto perdido con otro sector de la mente en el que residen las aspiraciones y reproches dirigidos, en su origen, al objeto pero vueltos desde ahora contra s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la medida que los reproches est\u00e1n cargados de hostilidad, se expresa el monto de sadismo supery\u00f3ico que castiga al desvalido yo, tambi\u00e9n culpable de la p\u00e9rdida del objeto. Las fuerzas relativas en el sutil equilibrio de los mecanismos puestos en juego har\u00e1n la diferencia entre el duelo con su adecuada resoluci\u00f3n y la depresi\u00f3n propiamente dicha. El entendimiento de la relaci\u00f3n entre el yo y el supery\u00f3 \u2014la peculiar tensi\u00f3n que se establece entre estas dos instancias ps\u00edquicas\u2014 llev\u00f3 a Freud a considerar, unos a\u00f1os m\u00e1s adelante (1924) y una vez consolidada la teor\u00eda estructural del aparato mental, que la melancol\u00eda es la aut\u00e9ntica \u201cpsiconeurosis narcisista\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En rigor, la concepci\u00f3n freudiana de la depresi\u00f3n es una s\u00edntesis de ideas propias con las desarrolladas por Abraham unos a\u00f1os antes, entre las que destacan el sadismo derivado de la pulsi\u00f3n agresiva en la relaci\u00f3n objetal (m\u00e1s ambivalente a\u00fan) y la incorporaci\u00f3n oral destructiva del objeto perdido. Desde su primer art\u00edculo sobre el tema (1911), Abraham compar\u00f3 los trastornos depresivos con los obsesivos, diferenci\u00e1ndolos, a su vez, a partir de las variaciones correspondientes a su evoluci\u00f3n libidinal: las manifestaciones m\u00e1s regresivas de la libido se encuentran en los primeros mientras que los segundos ser\u00e1n m\u00e1s evolucionados en t\u00e9rminos libidinales. Adem\u00e1s, consider\u00f3 las ideas de Freud sobre la psicodin\u00e1mica de las psicosis que \u00e9ste public\u00f3 en el \u201cCaso Schreber\u201d para distinguir entre las formas neur\u00f3tica y psic\u00f3tica (o c\u00edclica) de las depresiones y a ambas de la paranoia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con el tiempo, Abraham (1924) realiz\u00f3 una disecci\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s fina del desarrollo de la libido al subdividir las etapas libidinales, precisamente porque reconoci\u00f3 el papel significativo de la agresi\u00f3n pulsional en la relaci\u00f3n con el objeto y, por ende, en la formaci\u00f3n del yo. Con base en su esquema de la evoluci\u00f3n libidinal, Abraham situ\u00f3 a la melancol\u00eda como una enfermedad fijada en la etapa oral canibal\u00edstica, lo que la vuelve una afecci\u00f3n muy primitiva, caracterizada por intensos afectos de odio y hostilidad en la relaci\u00f3n objetal, as\u00ed como con graves fallas narcisistas que se evidencian en las experiencias de frustraci\u00f3n y decepci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Melanie Klein, como sabemos, ampl\u00eda las nociones anteriores y desarrolla una concepci\u00f3n psicoanal\u00edtica original que reformula la metapsicolog\u00eda freudiana y enriquece la exploraci\u00f3n cl\u00ednica del mundo interno al situar en primer plano la comprensi\u00f3n de la naturaleza de la fantas\u00eda ps\u00edquica. Se podr\u00eda afirmar que, para esta autora, la depresi\u00f3n es estructurante del psiquismo al se\u00f1alar que la p\u00e9rdida del pecho es la experiencia protot\u00edpica de toda p\u00e9rdida ulterior que se elabora \u2014no sin culpa ni dolor\u2014 mediante la recreaci\u00f3n simb\u00f3lica del pecho perdido transformado ahora en un objeto interno dentro de la realidad ps\u00edquica. El conflicto entre las pulsiones de vida y de muerte es determinante para promover el desarrollo de la personalidad y el crecimiento mental cuando logra predominar el amor sobre el odio; por el contrario, cuando \u00e9ste triunfa sobre aqu\u00e9l, surge angustia, soledad y depresi\u00f3n cl\u00ednica entre otras manifestaciones m\u00f3rbidas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin duda, el aura de romanticismo que rodea a los temperamentos melanc\u00f3licos se disipa al advertir el papel que la agresi\u00f3n juega en su formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Freud, Abraham y Klein constituyen, a juicio de muchos, los tres pilares fundamentales para la comprensi\u00f3n psicoanal\u00edtica de los estados depresivos; sus concepciones principales tienen vigencia, aplicaci\u00f3n y rinden frutos en la cl\u00ednica contempor\u00e1nea. Despu\u00e9s de ellos destacan, en una primera etapa, las contribuciones de Frieda Fromm-Reichmann, Ren\u00e9 Spitz y Edith Jacobson. Cada uno de estos autores tuvo profesionalmente con la depresi\u00f3n un encuentro muy personal y, al mismo tiempo, intenso y exigente al enfrentar en su pr\u00e1ctica cl\u00ednica las expresiones quiz\u00e1s m\u00e1s graves y extremas de estas dolencias ps\u00edquicas. Sus obras se consideran cl\u00e1sicos de la literatura psicoanal\u00edtica en la \u00e9poca de expansi\u00f3n del campo de influencia de la teor\u00eda y cl\u00ednica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En un segundo momento, autores como Bowlby, Winnicott y, m\u00e1s recientemente, Green, propusieron otras hip\u00f3tesis sobre la g\u00e9nesis de los estados depresivos. Congruentes con sus principales postulados te\u00f3ricos, sugieren que la falla materna conduce a un d\u00e9ficit estructural en el beb\u00e9 en formaci\u00f3n y, por ende, la depresi\u00f3n, m\u00e1s que una consecuencia de la agresi\u00f3n ps\u00edquica, es un efecto de la desinvestidura libidinal en el desarrollo de la personalidad ocasionada por una funci\u00f3n inadecuada del objeto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como hemos se\u00f1alado, los estados depresivos han formado desde siempre parte de las investigaciones cient\u00edficas psicoanal\u00edticas pero, en la actualidad, el inter\u00e9s del psicoan\u00e1lisis por la depresi\u00f3n parece residir en sus virtudes terap\u00e9uticas. As\u00ed lo constata la reciente publicaci\u00f3n de varios art\u00edculos en revistas especializadas en los que se demuestra la eficacia de la psicoterapia psicoanal\u00edtica en su aplicaci\u00f3n general, tanto como su superioridad sobre la terapia cognitivo conductual en el tratamiento de la depresi\u00f3n en particular.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Emprender juntos la traves\u00eda por la vasta experiencia acumulada durante m\u00e1s de un siglo de investigaciones psicoanal\u00edticas sobre el campo cl\u00ednico de los trastornos depresivos, tocando puerto en los autores y sus obras m\u00e1s significativas, es una aventura fascinante y enriquecedora a la que todos somos invitados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Conoce las fechas y reg\u00edstrate al <strong>Taller \u00abDepresi\u00f3n. Una perspectiva psicoanal\u00edtica\u00bb<\/strong> en el siguiente enlace: <strong><span style=\"color: #000080\"><a style=\"color: #000080\" href=\"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/taller-depresion-perspectiva-psicoanalitica\">&nbsp;https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/taller-depresion-perspectiva-psicoanalitica<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jorge Salazar La depresi\u00f3n es y ha sido una entidad nosol\u00f3gica inespec\u00edfica, un padecimiento primario de las emociones, un desorden del estado de \u00e1nimo, un trastorno del humor, una enfermedad org\u00e1nica con predisposici\u00f3n hereditaria, una alteraci\u00f3n de la bioqu\u00edmica cerebral debida a la deficiencia de neurotransmisores, un s\u00edndrome de origen multifactorial, un tipo de personalidad, una patolog\u00eda del car\u00e1cter, un temperamento asociado con el genio creativo, una experiencia de crisis existencial, una actitud ante la vida, en especial, una forma de goce est\u00e9tico y de acceso al lado oscuro del alma humana, la falta de esp\u00edritu, el signo ominoso\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1291,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1420],"tags":[22,192,2,88,402],"blocksy_meta":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1271"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1271"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1271\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10786,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1271\/revisions\/10786"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1291"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1271"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1271"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1271"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}