{"id":11811,"date":"2023-11-30T14:17:59","date_gmt":"2023-11-30T20:17:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=11811"},"modified":"2024-11-12T14:42:27","modified_gmt":"2024-11-12T20:42:27","slug":"psicosomatica-y-adolescencia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/psicosomatica-y-adolescencia-2\/","title":{"rendered":"Psicosom\u00e1tica y adolescencia"},"content":{"rendered":"\n\n\n<p>Por Magaly V\u00e1zquez Vel\u00e1zquez<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Durante la adolescencia suelen aparecer o empeorar varios s\u00edntomas psicosom\u00e1ticos como la gastritis, los dolores de cabeza, los problemas en la piel e incluso las enfermedades autoinmunes, entre otros.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n psicoanal\u00edtica se dio a la tarea de comprender la relaci\u00f3n de dichos fen\u00f3menos fisiol\u00f3gicos con los estados emocionales. Los psicoanalistas interesados en estudiar la adolescencia pusieron el acento en aspectos psicol\u00f3gicos centrales para el psiquismo, como la integraci\u00f3n de los cambios puberales del esquema corporal, el proceso de separaci\u00f3n de los padres en la mente del chico, as\u00ed como la modificaci\u00f3n de la identidad infantil. Debido a que estas <em>tareas ps\u00edquicas<\/em> implican un reto y una exigencia in\u00e9dita para la mente del joven, solemos observar la aparici\u00f3n de ciertos sucesos, que son esperables como parte de una reorganizaci\u00f3n interna. A su vez, se manifiestan otros, como los s\u00edntomas psicosom\u00e1ticos, que expresan una dificultad en la tramitaci\u00f3n del proceso adolescente. As\u00ed mismo, existen s\u00edntomas que, aunque se expresan a trav\u00e9s del cuerpo, corresponden a otra etiolog\u00eda, tales como los conversivos.<\/p>\n<p>Desde sus inicios, el psicoan\u00e1lisis reconoci\u00f3 la \u00edntima relaci\u00f3n que existe entre la mente y el cuerpo. Sabemos que los aspectos emocionales participan de la etiolog\u00eda de los padecimientos psicosom\u00e1ticos, aunque la forma de comprenderlo no s\u00f3lo cambi\u00f3, sino que evolucion\u00f3 y se ampli\u00f3 a trav\u00e9s del tiempo. En un principio, este tipo de trastornos y las neurosis se explicaron de la misma manera: un conflicto inconsciente reprimido encontraba su expresi\u00f3n a trav\u00e9s del cuerpo. Sin embargo, estas primeras elucidaciones perdieron vigencia a causa de que los pacientes no mejoraban con la t\u00e9cnica cl\u00e1sica; es decir, interpretar los conflictos y fantas\u00edas inconscientes detr\u00e1s del s\u00edntoma o enfermedad psicosom\u00e1tica no dio resultado. M\u00e1s adelante, surgieron nuevos modelos para esclarecer este tipo de funcionamiento mental al entender que su origen se pod\u00eda rastrear en momentos m\u00e1s tempranos del desarrollo; se entendieron como resultado de fallas en la estructuraci\u00f3n del psiquismo, a partir de la relaci\u00f3n temprana entre la madre y el beb\u00e9. Por lo tanto, son personas con d\u00e9ficits psicol\u00f3gicos y con una limitada capacidad para simbolizar sus experiencias emocionales, ante lo que el cuerpo se convierte en la \u00fanica v\u00eda de expresi\u00f3n posible. Actualmente, en psicoan\u00e1lisis hay varias perspectivas conceptuales en relaci\u00f3n con el tema de lo psicosom\u00e1tico; var\u00edan, de acuerdo con el enfoque y la escuela de referencia te\u00f3rica, sin embargo, la mayor\u00eda coincide en la dificultad para representar o significar las experiencias emocionales (Puig, 2009).<\/p>\n<p>Ahora bien, volviendo al tema de la adolescencia, es frecuente encontrarnos con que algunos casos de trastornos alimenticios, adicciones, autolesiones y, sobre todo, de s\u00edntomas o enfermedades psicosom\u00e1ticas que se presentan en este momento expresan la dificultad de la mente para contener estados emocionales intensos que son propios de esta fase del desarrollo y que se relacionan con la excitaci\u00f3n sexual, el resurgimiento de la sexualidad infantil y las ansiedades de separaci\u00f3n. Se trata de j\u00f3venes que, en lugar de tolerar, pensar y simbolizar las experiencias, las descargan directamente en el cuerpo, sin atravesar ning\u00fan otro tipo de proceso mental. Mar\u00eda Hern\u00e1ndez afirma que, si el adolescente se ha identificado con la capacidad de pensar de la madre en el momento de la constituci\u00f3n del psiquismo, entonces \u201cpodr\u00e1 elaborar lo traum\u00e1tico de la pubertad para transformarlo en un drama, con un gui\u00f3n y una narrativa propia\u201d (2013, p. 13).<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda ejemplificar esto con una breve vi\u00f1eta cl\u00ednica: Luisa es una adolescente que tiene quince a\u00f1os y que lleg\u00f3 a tratamiento dos a\u00f1os atr\u00e1s, porque experimentaba episodios intensos de ansiedad (ataques de p\u00e1nico), as\u00ed como s\u00edntomas de gastritis y migra\u00f1as que comenzaron cuando ten\u00eda seis a\u00f1os, despu\u00e9s de que la madre enfermara de c\u00e1ncer. La ansiedad se detuvo y los s\u00edntomas psicosom\u00e1ticos disminuyeron durante algunos a\u00f1os, pero volvieron de forma aguda cuando Luisa entr\u00f3 a secundaria, momento que coincidi\u00f3 con el inicio de la pandemia. La paciente es descrita por la madre, en un principio, como una chica reservada y ensimismada, y refiere que cuando era peque\u00f1a ten\u00eda que \u201cestar pegada a ella\u201d y que no pod\u00eda quedarse sola ni tolerar estar lejos de la madre.<\/p>\n<p>Si pensamos que una de las tareas de la adolescencia tiene que ver con separarse de los padres, sobre todo de la madre, entonces podemos entender que estos s\u00edntomas se agraven con la llegada de la pubertad. Siguiendo estas ideas, Manuel de Miguel (2013) menciona que el cuerpo enfermo refuerza un v\u00ednculo que mantiene la uni\u00f3n fusional entre madre e hijo(a). Adem\u00e1s de las intensas ansiedades de separaci\u00f3n que Luisa experiment\u00f3 con la llegada de la adolescencia, sufri\u00f3 emociones amenazantes e intensas, sobre todo ligadas a los cambios puberales y a la excitaci\u00f3n sexual, que fueron detonantes que llevaron a la reaparici\u00f3n de los s\u00edntomas psicosom\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Como se ha mencionado a lo largo del presente escrito, los s\u00edntomas psicosom\u00e1ticos no son las \u00fanicas manifestaciones que observamos relacionadas al cuerpo adolescente. Sin embargo, es importante hacer la distinci\u00f3n entre los s\u00edntomas conversivos (por ejemplo, los ataques de ansiedad que presenta Luisa) y los cuadros de migra\u00f1a y gastritis que corresponden a lo psicosom\u00e1tico, situaci\u00f3n que, adem\u00e1s, permite mirar que en ella coexisten diferentes niveles de funcionamiento mental.<\/p>\n<p>Los s\u00edntomas conversivos pertenecen a las neurosis y tienen su origen en un conflicto sexual infantil (ed\u00edpico), el cual se simboliza a trav\u00e9s del cuerpo, aunque no se encuentran causas org\u00e1nicas que expliquen el s\u00edntoma; es decir, el cuerpo no est\u00e1 enfermo. Por su parte, en las enfermedades psicosom\u00e1ticas el cuerpo s\u00ed est\u00e1 enfermo, pero el s\u00edntoma no es resultado de una expresi\u00f3n simb\u00f3lica, sino de una falla en la estructuraci\u00f3n ps\u00edquica. En cuanto al trabajo cl\u00ednico, la mayor\u00eda de las propuestas coinciden en que, si partimos de la premisa de que un s\u00edntoma o enfermedad psicosom\u00e1tica no expresa un conflicto inconsciente, entonces la t\u00e9cnica no se centrar\u00e1 en interpretaciones cl\u00e1sicas que ayuden a develar el significado o la fantas\u00eda que se encuentra detr\u00e1s de este tipo de manifestaciones, a diferencia de lo que hacemos con los s\u00edntomas conversivos o con otro tipo de expresiones simb\u00f3licas, como los sue\u00f1os. Se enfatiza m\u00e1s la utilizaci\u00f3n de los recursos emocionales del analista, es decir, su funci\u00f3n continente y pensante, que le ayuden al paciente a discriminar emociones y a construir los contenidos que no existen en su mente.<\/p>\n<p>Referencias:<\/p>\n<p>Aberastury, A. y Knobel M. (1988<em>). La adolescencia normal. <\/em>Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>De Miguel, M. (2013). Representaci\u00f3n, adolescencia y psicosom\u00e1tica. En Montserrat, A. y Utrilla, M. (Comps.). <em>Cl\u00ednica psicoanal\u00edtica en adolescentes. Sus vicisitudes.<\/em> Biblioteca Nueva.<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez, M. (2013). El cuerpo adolescente. En Montserrat, A. y Utrilla, M. (Comps.). <em>Cl\u00ednica psicoanal\u00edtica en adolescentes. Sus vicisitudes<\/em>. Biblioteca Nueva.<\/p>\n<p>Puig, M. (2009). <em>Sobre la adolescencia: perspectivas cl\u00e1sicas y actuales<\/em> [Tesis doctoral]. Centro Eleia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Magaly V\u00e1zquez Vel\u00e1zquez \u00a0 Durante la adolescencia suelen aparecer o empeorar varios s\u00edntomas psicosom\u00e1ticos como la gastritis, los dolores de cabeza, los problemas en la piel e incluso las enfermedades autoinmunes, entre otros. La investigaci\u00f3n psicoanal\u00edtica se dio a la tarea de comprender la relaci\u00f3n de dichos fen\u00f3menos fisiol\u00f3gicos con los estados emocionales. Los psicoanalistas interesados en estudiar la adolescencia pusieron el acento en aspectos psicol\u00f3gicos centrales para el psiquismo, como la integraci\u00f3n de los cambios puberales del esquema corporal, el proceso de separaci\u00f3n de los padres en la mente del chico, as\u00ed como la modificaci\u00f3n de la identidad\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":11823,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1420],"tags":[],"blocksy_meta":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11811"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11811"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11811\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12755,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11811\/revisions\/12755"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11823"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}